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El regreso de las supermodelos

¿Por qué vuelven a estar de moda las mismas modelos que fueron estrellas en los años 90? ¿Nostalgia pura o la industria cambió?

Supermodelos
Carla Bruni, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Cindy Crawford y Helene Christensen. Las supermodelos de los 90 en el desfile de Donatella Versace. 

Claudia Schiffer aparece semidesnuda en la tapa de Vogue Italia. Kate Moss seduce desde la tapa de Vogue Paris. Naomi Campbell cierra el desfile de alta costura de Valentino. ¿Por qué los desfiles incluyen a modelos que promedian los 50 años?

Durante el tercer día de la semana de Milán, en el verano boreal del año pasado, se escribió un nuevo capítulo de la moda. A 20 años de la muerte de Gianni, Donatella Versace homenajeó a su hermano, su maestro, su mentor, el hacedor de su futuro con un cierre de desfile inolvidable: ellas, que antes no se levantaban de la cama por menos de 10.000 dólares, estuvieron ahí: Carla Bruni, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Cindy Crawford y Helena Christensen brillaron en vestidos metalizados dorados caminando abrazadas al son de la canción "Freedom" (1990) de George Michael, cuyo videoclip entronizó a muchas de las mismas modelos. 

La edición de este mes de la revista Vogue Italia tiene en la tapa a dos de aquellas supermodelos, con una portada para cada una. En una Stephanie Seymour (51) está apenas vestida con un cinturón y guillerminas altísimas mientras simula hacerse una selfie con una cámara de fotos. La otra la encuentra con un abrigo de plumas de marabú flúo signé Saint Laurent.

Su compañera, la alemana Claudia Schiffer (48) comparte la edición sosteniendo un sobre y stilettos flúo que cubren lo necesario y un saco negro en la otra mano. Mientras que la otra tapa la tiene con el saco puesto y los zapatos de taco y punta afilados, todo firmado Yves Saint Laurent. Dos tapas más cercanas a Playboy que a Vogue Italia, dos tapas que reafirman el estilo de Emanuele Farnetti, el director editorial desde hace dos años. Más allá de las explicaciones (fue un homenaje a las potentes mujeres del fotógrafo Helmut Newton) surge la pregunta: ¿acaso están de vuelta las famosas supermodelos de los años 90?

Parece que sí. La eterna Kate Moss (45) está en la portada de Vogue Paris de este mes y en la nueva campaña de Alexander McQueen. ¿Alguien más? Sí. A los 50 años, la estadounidense Christy Turlington será una de las protagonistas de la tapa de la edición británica de Vogue, y también de la edición para suscriptores del Harper´s Bazaar estadounidense de setiembre. Turlington cerró el desfile de invierno 2019 de Marc Jacobs luego de 25 años sin pisar la pasarela y hoy es la imagen de la campaña junto al diseñador. Además, en enero Naomi Campbell (48) volvió a pisar la pasarela de Valentino después de 14 años sin desfilar, y cerró el evento.

Sustitutas se buscan

Una de las razones que explica que todas ellas hayan regresado es que no hubo relevo. En 2010, la prensa especializada dio por terminada aquella era cuando aparecieron nuevas modelos desconocidas, muy jóvenes y muy delgadas. La única que llegó a la categoría es Gisele Bündchen, pero sin la parafernalia de sus predecesoras. Un dato a tener en cuenta es que cuando se habla de “supermodelos” la referencia es a aquellas mujeres que se hicieron conocidas más allá del público especializado.

Todo el mundo supo y sabe quién es Claudia Schiffer. Y también quién es Valeria Mazza, por ejemplo. Pero casi nadie sabe quién es Mica Argañaraz, la modelo argentina con mejor exposición internacional actualmente, considerada también una influencer. La ex modelo argentina Lorena Ceriscioli, descubridora y manager de Argañaraz dice: “Mica es, sin ninguna duda, la actual representante de aquel fenómeno. Hoy la diferencia radica en cómo se manejan”. La representante cuenta que hoy trabaja en equipo con las otras agencias de París y Nueva York que la representan teniendo en cuenta, ante todo, sus necesidades y deseos. “Antes los representantes tomaban la mayor parte de las decisiones, eran ellos ‘los que sabían’. Hoy eso esta demodé, los representantes trabajamos en equipo con nuestra representada, es un trabajo más respetuoso y a conciencia. Podemos orientar, guiar, sugerir. Pero la decisión final la tienen ellas".

Mica Argañaraz
Mica Argañaraz. Foto: La Nación. 

En aquella década sin Internet ni redes sociales, la moda se dividía en modelos y diseñadores, y fueron estos quienes alimentaron el consciente colectivo con estas mujeres que se comían el mundo.

A John Casablancas, fundador de la agencia Elite, se le atribuye haber inventado el concepto de “supermodelo”, además de haber descubierto a Naomi Campbell y Cindy Crawford. Gianni Versace las canonizó reduciendo sus personalidades a solamente sus nombres. Eran simplemente Cindy (Crawford), Linda (Evangelista), Claudia (Schiffer), Helena (Christensen), Naomi (Campbell), Elle (McPherson) y Kate (Moss) y las responsables del nuevo glamour. Su notoriedad fue inmensa y excedió los límites de la moda y los desfiles. George Michael, Chris Isaak y Guns N’ Roses las incluían en sus videoclips; salían con actores, magos, cantantes, rockeros y actores; protagonizaban películas y hasta tuvieron su propio emprendimiento: el Fashion Café, inaugurado en 1995 en el Rockefeller Center que devino en una cadena de restaurantes que sobrevivió cuatro años.

Supermodelos Fashion Cafe
Elle Macpherson, Claudia Schiffer y Naomi Campbell, en la época de Fashion Café. Foto: Getty

Si bien el término top model ya existía, fueron ellas quienes lo potenciaron y armaron ese batallón de mujeres imposibles de parar que desfilaban en grupo sobre una pasarela. Era difícil saber exactamente qué ocurría con sus vidas puertas adentro, el mundo privado se reflejaba en lo que mostraban las revistas y lo que se podía ver en los "backstages" de los desfiles que eran shows en sí mismos, agitados por las fotografías de Roxanne Lowit una especialista en retratar ese mundo. La actual y desteñida palabra glamour en aquella época brillaba y enceguecía. La inmediatez de Instagram le quitó magia y secretos, pero le aporta fama y dinero a las sucesoras.

La decadencia llegó en 1995, cuando el estilo musical rockero grunge ya se había impuesto: el ideal de belleza cambió y los esculturales cuerpos dejaron de seducir. También empezaron a cansar los caprichos de las diva, y la idea de que la modelo era más importante que la ropa.

Hoy, en el lugar que antes ocupaban las “super” están Gigi y Bella Hadid, Cara Delevigne, Kendall Jenner y algunas otras a quienes la alta exposición de las redes sociales las catapultaron como las nuevas supermodelos.

Las que fueron supermodelos comparten protagonismo con las nuevas generaciones porque estamos en un momento plural. En la moda, pero también fuera de ella, se entiende que nada es definitivo y siempre habrá una excusa para renovarse. Representación y aceptación también son armas para generar consumo porque además de modelos, ropa y diseño hay que vender.

De Stephanie Seymour a Courtney Love

Una de las señales del fin del reinado de las supermodelos en la década de 1990 fue, como se dice en la nota principal, cuando desde la señal MTV empezó a triunfar el subgénero rockero grunge, de la mano de bandas como Nirvana y Pearl Jam. Ambas de Seattle, su look parecía un explícito y deliberado rechazo al glamour noventero expresado en videoclips como "Vogue" de Madonna (dirigido en 1990 por David Fincher) o "Too Funky" (1992) de George Michael, que tenía a muchas de estas mismas modelos. Los muchachos de Seattle venían con un arsenal estético radicalmente distinto: camisas de leñador, bermudas de skater, calzado deportivo gastado, pelo sin brillo. Además, se terminaba el camuflado del sudor. Basta volver a ver a Eddie Vedder en el videoclip de "Alive" (del primer disco "Ten", de 1991) para darse cuenta que el nuevo espíritu de los tiempos venía empapado de transpiración, y que si antes había una clara demarcación entre pasarela y audiencia como en "Too Funky", ahora no había ninguna barrera que impidiera que el público se subiera al escenario de las estrellas para luego volver a la masa. El mismo año que Pearl Jam debutaba con "Ten", Guns N’Roses sacaba un video como "November Rain" en el cual Stephanie Seymour era la protagonista. Los Guns parecían encaminados a seguir dominando la cultura pop, pero era solo una ilusión. El nuevo ícono femenino iba a ser la cantante Courtney Love 

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