en consulta I Dr. pablo pera pirotto

Protegerse la piel de sol

Como es bien sabido y viene difundiéndose desde hace años, las radiaciones solares son el factor más importante en el desarrollo de los distintos tipos de cáncer de piel.

Hay que tener en cuenta que los daños que producen son acumulativos y que en las primeras dos décadas de la vida una persona se expone al mayor porcentaje de radiación de su vida. De allí la importancia de la protección solar en todas las edades, pero especialmente en los niños.

Es muy común que se asocie la exposición a las radiaciones ultravioletas con la playa, pero hay que recordar que el sol está presente en todos aquellos lugares en el que se está al aire libre. Ya sea trabajando, realizando deportes o actividades recreativas.

Por lo tanto, la idea es disfrutar del verano, pero tomando ciertas precauciones para proteger la piel. Este año, al no haber cambio horario, debe evitarse la exposición directa entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde. Es preferible utilizar ropa de colores oscuros, o prendas realizadas con materiales especiales que brindan protección anti UV, que en el caso de la vestimenta se mide en UPF, siendo el máximo valor 50. Los sombreros son muy útiles para proteger no solo la cabeza, sino también las orejas y el cuello. Y para los ojos, es muy importante usar lentes con un filtro máximo y seguro, y de allí la importancia de que sean productos de marcas reconocidas y avalados por ópticas establecidas.

En cuanto a los filtros solares, la recomendación es utilizar aquellos que brinden una protección tanto para radiaciones ultravioletas B como A. Es recomendable que el SPF sea al menos de 30, pero no justifica que sea mayor a 50, ya que con valores más altos, las diferencias son mínimas. Por ejemplo, un filtro de 30 brinda una protección del 97%, mientras que uno de 50 de un 98%, así como uno de 15 solamente de un 93%.

También es importante colocar la pantalla solar en cantidades adecuadas sobre la piel seca, en lo posible media hora antes de exponerse al sol, y volver a aplicarla cada dos o tres horas, y siempre después de bañarse en el mar o piscinas. Por más que sean productos que mencionen que específicamente son resistentes al agua, según la FDA esto significa que mantienen su valor SPF al menos por 40 minutos.

Hoy en día la oferta de filtros solares es muy grande, y por eso se debe buscar la orientación del médico dermatólogo a la hora de elegir no solo entre las marcas de los productos, sino también en cuanto a la presentación de los mismos. Por ejemplo, para aquellas pieles seborreicas o con acné, las pantallas deben ser más fluidas e incluso en gel, y para zonas pilosas, el spray o la emulsión son muy buenas opciones. Incluso existen excelentes protectores que incorporan un color a modo de base, generalmente utilizados para el rostro.

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