NOMBRES DEL DOMINGO

Del Potro, nuevo ídolo argentino

El tenista volvió de una serie de operaciones que pusieron en riesgo su carrera para pelear el oro olímpico en Río: no lo alcanzó, pero le sirvió para conquistar el fervor de los hinchas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El tenista argentino Juan Martín del Potro.

Empezó con un "vamos a ver qué pasa" y terminó con un "Delpo ídolo". Cuando pocos lo esperaban, Juan Martín del Potro se convirtió en el héroe del tenis olímpico en Río de Janeiro, arañó la medalla de oro y conquistó el corazón de los hinchas argentinos (y de muchas otras nacionalidades, por supuesto).

La primera señal de su nueva popularidad la recibió en el avión de regreso a Buenos Aires: el resto de los pasajeros lo ovacionó y lo obligó a sacarse infinidad de selfies junto a sus admiradores. Apenas llegó, estuvo en el programa de Susana Giménez, otro termómetro de la fama. Y hay indicios menos notorios, como el crecimiento de entre 20% y 25% en la demanda de clases de tenis, según el diario Ámbito Financiero.

"Para mí esto es un sueño después de estar tan cerca de no volver a jugar al tenis", confesó Del Potro. "Pasé por tres operaciones, dolor, yeso, anestesia, cuchillo, las veía muy negras", agregó. Y el gran momento no terminó, porque hace pocos días logró clasificarse con Argentina para la final de la Copa Davis. La ensaladera de plata representa una vieja deuda pendiente para el tenis argentino y para el propio jugador. Muy lejos quedaron los momentos difíciles. Y también las polémicas en las cuales se vio involucrado.

Palito.

Tandil, en el Sur de la provincia de Buenos Aires, era famosa por su piedra movediza, una roca enorme que se movía en lo alto de un cerro, hasta que un día se cayó. Ahora es la ciudad de Del Potro. Allí nació el 23 de setiembre de 1988. Si el resto de Argentina lo llama "Delpo", en su pueblo lo conocieron como Palito o Enano, aunque mide casi dos metros.

Su poderoso físico, su gran servicio y su facilidad para llegar rápido a todos los rincones de la cancha (pese a su estatura) lo hicieron destacar pronto en el tenis. Se hizo profesional en 2003. Su consagración llegó en el Abierto de Estados Unidos de 2009, que ganó con apenas 21 años. Hasta ahora obtuvo 18 títulos oficiales, más las medallas olímpicas de 2012 (bronce) y 2016 (plata).

Si sus triunfos, sus alegrías y también sus lesiones estuvieron en el primer plano, su vida es menos conocida, salvo dos hechos. Uno, es fanático de Boca Juniors (no esconde que le gusta más ver fútbol que tenis). El otro es doloroso: cuando tenía seis años, su hermana de ocho murió en un accidente. Siempre la recuerda mirando al cielo cuando gana.

Después, un manto de discreción cubre sus acciones. El año pasado, el periodista argentino de tenis Danny Miche lanzó el libro El enigma Del Potro. Según Miche, el padre de Juan Martín, Daniel, de profesión veterinario, es quien maneja su carrera. Pero Daniel Del Potro es un personaje misterioso, que no se deja ver en los torneos, no da entrevistas y fuera de Tandil pocos le conocen la cara. Esa coraza familiar, opinaba el autor, maniataba al tenista y le impedía alcanzar una mayor popularidad.

El regreso.

. Una operación en la muñeca derecha (2010) y tres en la izquierda (una en 2014 y dos en 2015) pusieron en riesgo su futuro. Cuando recibió el alta comenzaron los entrenamientos, que se mostraron muy duros. "En los primeros peloteos me parecía que en vez de una raqueta tenía un martillo", relató.

En febrero de 2016 anunció su regreso a las canchas. La incógnita era saber si recuperaría su viejo nivel. El torneo de Delray Beach, en Florida (Estados Unidos) le extendió una invitación, cuando su ranking marcaba un lejanísimo puesto 1.042. Llegó hasta las semifinales y ascendió al lugar 420, mucho mejor pero nada del otro mundo para un jugador que llegó a ser número cuatro del mundo. Después disputó el Masters de Indian Wells, donde avanzó dos rondas. Y llegó Río.

La expectativa era avanzar lo más posible, sin pensar en medallas. El sorteo, sin embargo, no lo ayudó: ya en el debut le tocó enfrentar al número uno mundial. En una muestra de coraje, amor propio y también de la vieja capacidad, derrotó a Novak Djokovic. Cuando terminó el partido, el serbio se acercó al argentino y le comentó algo al oído, que lo llenó de emoción. Ninguna cámara captó el audio de esa charla, pero se pudo saber que le había dicho: "Estoy contento por verte de nuevo, te merecés este momento y eso me pone feliz".

Cuando eliminó a Rafael Nadal en la semifinal y se aseguró una medalla, Del Potro alcanzó su cumbre. "Vengo llorando todas las noches, no sé cuánto más va a aguantar mi corazón", comentó.

"Es muy emocionante todo lo que estoy pasando, la gente me está haciendo emocionar mucho adentro de la cancha. Ellos me hacen sacar un plus. Después es muy difícil aguantar esas emociones y más cuando uno gana", aseguró.

En la final, un Del Potro agotado físicamente por el esfuerzo y la exigencia de la cancha dura ("no me quedaron uñas en los pies", confesó luego) no pudo con el británico Andy Murray, pero el aplauso final resultó tan fuerte como el que recibió el campeón.

Conflictos y peleas.

Del Potro ha tenido relaciones tormentosas con varios de sus colegas tenistas argentinos. Su pelea más comentada fue en 2008 con Martín Nalbandian, durante la final de la Copa Davis contra España en Mar del Plata. Llegaron a tomarse a golpes de puño. Y Argentina perdió esa final, pese a que era local y favorito.

Reconciliado con Murray.

El argentino también estuvo distanciado del británico Andy Murray por una curiosa razón: la madre de Murray se la pasó gritándole y protestando durante un partido entre ambos en Roma 2008, cuando ambos eran muy jóvenes. Pero tras la final de Río, el británico le dijo a Del Potro: "Te merecés estos aplausos".

Siempre lo primero es la familia.

Cuando no está jugando por el mundo, Del Potro vuelve siempre a su pueblo natal y a la casa de sus padres. "En Tandil mi mamá me dice: Juan, a comer. Y dejo de tener mis momentos solo. Vuelvo a sentirme como un chico. Duermo en mi cuarto y está todo igual. Mi osito de Boca, que tengo desde los 4 años, está al lado de mi cama", relató en una reciente entrevista. En cambio, sus parejas han sido varias y fugaces. Salió con varias modelos (Stephanie Demner, Julia Rohden, Luli Salazar, Maypi Delgado) e incluso se lo vinculó con Susana Giménez hace unos años. En los últimos tiempos, su pareja ha sido una modelo de bajo perfil, Angie Landaburu.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)