"Piden baile hot por rating"

| "En las performances piden que sean hot; tienen como una enfermedad con eso", dice y reconoce que su baile del caño fue "subido de tono", pero dentro del show.

MAGDALENA HERRERA

No salió a desmentir el rumor de su romance con Tinelli por lo disparatado que era, dice la modelo, ahora una de las 17 finalistas de "Bailando por un sueño". Cuenta los entretelones del programa, se abre de los escándalos mediáticos y afirma que su gran desafío es ser reconocida como bailarina.

Cruzó el charco como la ex mujer de Jorge Rama, la actual pareja de Susana Giménez, y hoy es reconocida en Argentina, como Eunice Castro. Hasta ella misma confiesa que en cierta manera fue así. Marcelo Tinelli no se cansa de hacerle bromas sobre "si tiene la cabeza en las ramas" entre otras chanzas, pero a ella no le afecta y habla del tema sin tapujos. Asegura que ya tiene propuestas para trabajar en el verano, de parte de Sofovich, Cherutti, entre otros productores. Habla de la interna escandalosa del programa, de su baile del caño que despertó críticas, y de como a veces se entra en un show mediático y se pierden ciertas cosas de vista.

-¿Qué la decidió a participar en Bailando por un sueño, cuando ya se había negado una vez?

-Había dicho que no porque la primera propuesta fue en un momento muy difícil para mí, justo después de mi separación y de todo lo que pasó alrededor de eso. No sentía que debía ir a Argentina, por todo el tema mediático. Me parecía que sólo lograría sobreexponerme y eso iba a hacer que me sintiera mal, tanto en lo profesional como personal. También, detrás tengo una familia a la cual le podía afectar. Ya pasaron tres años de eso, y para mí era todo un desafío volver a bailar. Me incentivó mucho, porque hacía más de diez años que no bailaba.

-Había elegido esa profesión de chica, ¿por qué la abandonó?

-Sí, cursé los ocho años en la Escuela Nacional de Danza y luego concursé para ingresar al Sodre. Primero entré como extra por dos años, y luego otros dos en el cuerpo de baile estable. Simultáneamente, me surgió todo el tema del modelaje, me contrataron de la Agencia Elite para ir cinco meses a Madrid, y dejé el Sodre. Fue un momento difícil, como que elegí el modelaje y quedó pendiente la danza. Igual me enamoré de la profesión de modelo pero fue de casualidad; lo de bailarina lo sentí desde muy chica. Era lo que yo realmente quería hacer.

-¿Qué diferencia hay entre la persona que se fue hace cuatro meses a participar en el show de Tinelli y la de ahora?

-Y... yo sigo siendo la misma. Me siento súper contenta con lo que estoy haciendo. Antes de venir dije que por lo menos quería bailar cuatro galas para sacarme las ganas.

-¿Y cuántas va?

-Dieciséis galas. Es increíble, ya pasaron cuatro meses y medio que estoy, es bastante tiempo. Me siento plena, y que estoy haciendo lo que me gusta, más allá que todo el concurso es muy estresante. Por más que uno no se quiera involucrar porque es un juego, un show, no hay forma de que no te afecte o estrese.

-¿Cuál cree que será la experiencia más rica que le dará la participación en el show?

-En lo profesional es lo mismo que estar arriba de un escenario, sólo que se trata de un programa de televisión. La verdad que vivir eso es increíble. A veces, quien lo ve de afuera, no puede imaginar lo que es el estrés, la presión, pero a la vez la plenitud, porque se está en lo que a una le gusta. Es una mezcla de emociones que te mueve todo.

-¿Y experiencias negativas?

-Y... a veces uno se olvida que está en un show o en un juego, y, como te decía, terminás involucrándote. Afecta todo lo que te dicen. A veces, las injusticias pegan un poco mal. Pero bueno, es parte del show y es lo que hay que aprender también. Duele cuando se va una pareja que uno sabe que podría haber estado mucho más. Es como una caja de sorpresas, nunca sabés lo que va a pasar.

-¿Cree que llegará entre las finalistas?

-No lo sé, ojalá. Igual ya con lo que viví estoy súper contenta.

-¿Qué no haría aunque se lo pidiera la producción de Tinelli?

-Algo en lo que yo no me sintiera a gusto. Pero también cuando uno está ahí se aprende a seguir el juego. La mayoría de las performances las piden hot. Tienen como una enfermedad con eso de lo hot. Porque en realidad es lo que da más rating. Estando ahí, entrás en el juego también. Pero tengo mis límites.

-Las escenas que se vieron en el baile del caño fueron muy subidas de tono, y quizás generaron por lo menos en Uruguay las pocas críticas que ha tenido hasta el momento. ¿Estaba programada la coreografía así? ¿Cómo se sintió?

-No sólo en Uruguay, también fueron subidas de tono para Argentina. En realidad, la pose que se ve no es tanto como fue. Cuando pasan la foto, o cortan la cámara, se ve y parece que fuera terrible y la verdad que en ese momento, estás bailando, y lo que menos estás pensando es en eso. Es un segundo y ni te das cuenta. No me tocó, es más lo que se ve que lo que fue. Para mí también eran escenas subidas, y cuando fuimos a la sentencia cambiamos la coreografía. Uno puede llegar a decir `me pasé, fue demasiado`, pero bueno, es parte del juego. No siento que hice nada malo. Es como una actriz que hace una escena fuerte frente a una cámara. En el escenario estás actuando. No sos vos.

-¿Cómo maneja esa interna de rivalidades entre las participantes "finas" y "grasas", según se dicen entre ellas en los programas de chimentos argentinos?

-Creo que se nota que es una cosa creada, obvio. Eso no se vive adentro de Ideas del Sur. Es algo gracioso que se inventa para que los programas de espectáculos tengan de qué hablar, y se armen líos entre unas y otras. Pero para mí el ser fina o grasa no va por la profesión, modelo o vedette, pasa por otras cosas.

-Casi todas las participantes han tenido roces con otros, incluso la propia Mónica Farro. ¿Sintió alguna vez que la buscaran para esas "peleítas"?

-A veces me he encontrado como en el medio, pero prefiero abrirme porque mi manera de ser no es la de pelearme o generar escándalo con personas que casi no conozco. No es mi forma de trabajar o enfrentar las cosas.

-Pero a veces esa exposición mediática hace que algunos participantes perduren en el programa. Mire la Tota Santillán, sentenciado tantas veces, y sigue ahí.

-Sí, a veces he tenido miedo por ese tema. He llegado a pensar `epa, no soy mediática, no armo lío y me van a sacar`. Pero, no lo siento y no me nace. Si lo tratara de hacer, me saldría mal.

-¿Cómo le cayó que el periodista de espectáculos, Daniel Alejandro, dijera en el programa Café Versátil de Canal 5, que salía con Marcelo Tinelli? ¿Por qué no salió a desmentirlo?

-No lo aclaré ni fui a ningún programa por decisión propia. Por parte de Ideas del Sur también prefirieron que no lo aclarara. Porque, la verdad es que fue tal el disparate que decidimos que se cayera por su propio peso. No tenía en qué sostenerse. No daba ni para contestar. En el momento me dio muchísima bronca, no sólo en lo personal, sino porque además me podía perjudicar en el programa. No era bueno para mí, al contrario. Pero los productores hablaron conmigo, me tranquilizaron, y decidieron minimizarlo por lo disparatado que era.

-¿Por qué cree que surgió ese rumor?

-Es la cabeza de la persona que lo inventó. No lo conozco personalmente.

-¿Cómo le cayó el tema a Martín Sarthou?

-Igual que a mí. No sé con qué motivo lo hizo esa persona. Era una agresión, que también afectó a Martín. Lo hablamos, nos pusimos de acuerdo y quedó por esa.

-¿Lo va a demandar?

-No, no.

-¿No le molesta a su pareja las críticas que le hace Tinelli de bajito, gordito?

-Los dos fuimos aprendiendo juntos a enfrentar esas cosas de la mejor manera. Al principio te choca, pero se sabe que es un juego y así viene de Tinelli. No hay mala intención, porque se lo hace a todas. Tinelli lo agranda, y a veces lo que busca es que esa persona vuelva a piso y él tener con quien hablar.

-Siempre los participantes hacen referencia al sueño de su pareja. A veces entre tanto show mediático parecería que eso se pierde de vista, ¿hasta dónde es importante?

-Sí, muchas veces se pierde de vista. Los sueños, todos, son divinos, importantes y lindos. Y a veces se pierden por lo mediático, porque eso es lo que da rating. Pero en el fondo, lo fundamental es que ahí todo el mundo está peleando por un sueño y muchos de los participantes están muy involucrados. Otros no tanto, depende de la persona. Mi sueño es muy importante: son niños de la ciudad del Chaco que están en situación de abandono, o son maltratados por sus familias. El sueño es para un hogar que los rescata y los cría, pero que está muy alejado y se necesita transporte y muchas cosas. Están como perdidos en la nada, no pueden ir a la escuela, a un hospital. Es muy carenciado y hace una obra fabulosa.

-No debe ser fácil convivir más de cuatro meses prácticamente todo el día con una persona desconocida, como es el caso de su pareja, Carlos Bernal. ¿Cómo se lleva eso?

-Es difícil. Lo que se ha creado con él, y con la coreógrafa Carla Lanzi, es un muy buen grupo. Somos ya como amigos, porque nos peleamos, hemos tenido discusiones o encontronazos. Pero es normal, todos los días ensayando, es mucho tiempo, y bajo un estrés impresionante. Todas las semanas tenés un examen. Es una presión física y mental. Pero Carlos es un bailarín excelente, ahora está en la revista del Maipo.

-¿Cuál fue el momento más terrible del ciclo?

-Durante la sentencia. Aunque el primer día también fue terrible: se abre la pantalla y salís para encontrarte con Tinelli, que no sabés lo que te va a decir. Fue fuerte.

Sofovich y Cherutti interesados

-¿Ha tenido ofertas de trabajo para el verano?

-Sí, tuve varias propuestas pero aún no tengo nada cerrado. No he firmado contrato ni tengo reuniones por ahora. Me siento halagada de que varios me propusieran y voy a ver cuál de las propuestas me gusta más, y en la que me voy a sentir más cómoda. Hay algunas para Mar del Plata, otras para Buenos Aires, de productores diferentes entre los que están Sofovich, Cherutti.

-Si tuviera una buena oferta ¿se quedaría a vivir allá?

-No sé si a vivir, porque me siento re uruguaya y me encanta estar en mi país y disfrutarlo. Pero sí creo que debo aprovechar el momento y poder hacer lo que me gusta y, si eso implica estar un tiempo aquí, lo haría. Me vendría sin dejar Uruguay.

-¿En caso de volver a Uruguay, retornaría al programa de tevé matinal?

-No lo sé. Extraño, sigo haciendo los móviles desde acá. Pero, bueno, de pronto me lo plantearía un poco.

-¿Cuánto cobra por participar en Bailando por un sueño?

-Prefiero no decirlo. Es un sueldo que no lo siento como exagerado, pero sí es importante porque dejé todo en Uruguay. Tenía que suplantar mis múltiples actividades.

Bromas con Rama forman "parte del juego"

-¿No le molestan los chistes de Tinelli sobre su ex relación con Jorge Rama?

-No, no me molesta. Yo sabía que si participaba, no soy boba, eso era parte del juego. Me eligieron también por un tema mediático, como todos los participantes que están ahí. No me molestan las bromas, me divierten, y hasta me aflojan, distienden para bailar. Tinelli es muy inteligente y lo sabe llevar para que la gente lo entienda también.

-¿Vio o estuvo con su ex marido en Buenos Aires?

-No, no lo vi.

-¿Cree que le debe parte de su éxito a Rama, por el lío que se armó en su momento?

-El éxito no creo. Mi carrera siempre la hice con un perfil muy bajo en lo que tiene que ver con mi vida privada. En el momento de la separación se hizo muy público, pero no por decisión propia. Se dio así porque se trataba de una persona muy conocida, como Susana Giménez, y en Uruguay también nos conocían a nosotros. Resultó que fuera mediático pero no lo busqué. Al contrario, hubiera preferido que no, y no le deseo a nadie lo que viví en ese momento. De todas maneras, más allá de que en una primera instancia mi convocatoria se haya debido a ese show mediático, con el tiempo si uno no lo mantiene con otras cosas, se cae.

-Uno de los jurados le dijo que llegó como la ex de ... y ahora era Eunice. ¿Por qué la emocionó eso?

-Fue muy fuerte porque era un reconocimiento, y yo lo valoro. Me gustó que me lo dijeran. ¿A quién no le va a gustar que le reconozcan que una es una profesional más allá de un tema mediático que pasó?

-¿Esperaba el pedido de compromiso que le hizo Martín Sarthou?

-Ya lo habíamos hablado. Él me regaló un anillo muy lindo y es parte de un compromiso de los dos como pareja, de seguir juntos, para adelante. Más que nada eso.

-¿Se le acercan muchos para invitarla a salir?

-No, vivo muy encerrada acá adentro. Estoy concentrada como los jugadores de fútbol. A veces se extraña, este fin de semana vinieron todos y pasamos en familia. Porque es difícil estar lejos, uno tiene nostalgia de su casa, de su rutina, que la cambié totalmente. Mi vida es otra en Argentina, y es difícil.

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