CABEZA DE TURCO

Opinión | ¿Las imágenes jaqueadas?

"La televisión abierta está hackeada en el mundo entero". Por: Washington Abdala

Washington Abdala. Foto: Archivo El País
Washington Abdala. Foto: Archivo El País

Son las dos de la mañana. Tengo insomnio, no siempre, pero en invierno al no poder hacer todo el ejercicio físico que debería, duermo menos. A esa hora ya no leo. Prendo la televisión y me atormento con lo que hay.

Voy de los políticamente correctos DW hasta pasando por CNN internacional. Igual, a esta hora de la madrugada mi mente no está clara. Me detengo en Todo Noticias, el canal informativo argentino. Los conductores tiran la chancleta y encaran la nocturnidad en un clima festivo remando con un rating que al ser bajo aumenta la extroversión.

¿Qué vi? Algo surrealista, la gente al saber que por vía Zoom será mostrada empieza a conectar con el canal, por si el canal los levanta en sus tomas, y así baila, mueve las manos, y esas cosas que hacemos los humanos para que la televisión y la cámara nos escrute. Efectivamente, mientras los conductores agitan en el piso, los ciudadanos -aspirantes a ser visibilizados- siguen el clima de fiesta. Cuando la gente advierte que es “abducida” al aire por la señal del canal, a su vez dejan de prestar atención a la “performance” que realizan y se graban con sus celulares en la televisión de sus casas. ¿Se entiende?

El programa muestra gente en sus hogares jugando, los que son tomados por el lente televisivo, mientras -ellos mismos- con sus teléfonos celulares se graban viéndose como están saliendo delante de sus propios televisores. El emisor es el receptor, el receptor es el emisor. Marshall Mc Luhan enloquecería y pediría un whisky doble.

Si alguna duda tenía que los medios masivos están en problemas, cable incluido, fue tomar nota de esta alienación y advertir este circuito para entender que en pocos años veremos otra televisión abierta y cables distintos. La mezcla de los dispositivos ya es delirante, las redes sociales conectan todo, internet son miles de puentes hacia cualquier lugar y nada es fácil de predecir excepto que lo actual se erosiona en sus formatos clásicos. No lo ve el que no quiere.

Mientras tanto, eventos de otra naturaleza como Youtubers líderes pueden juntar decenas de millones de personas, en tiempo real, generando narrativas que el público adulto no comprenderá. O partidos de Fortnite, un video juego que captura millones de seguidores, y le pasa por delante a la televisión abierta sin estrés alguno, vendiendo millones de dólares en algo que ningún mayor de cuarenta años entiende demasiado.

Mientras en la televisión abierta hay que hacer milagros para captar un punto de audiencia, donde existe verdadera demanda el público juvenil cliquea y se engancha en segundos. Fin del debate. (Y paga por ello).

La televisión abierta (de la comercial hablo) está jaqueada en el mundo entero (la BBC es estatal y es de gran calidad).

Yo soy de la generación que miraba el noticiero creyendo que lo que no sucedía allí, no sucedía. Hoy ya no es así, ahora las realidades son las que levantan las redes sociales.

Y allí nada existe demasiado, todo pasa rápido y la información es efímera.

Es verdad, la pandemia nos hizo volver a ver televisión abierta, pero esto es fugaz mientras estamos con miedo. El año que viene se volverá a la tendencia en la que se estaba.

El mundo de hoy es multiplataforma y el mismo producto no siempre sirve para todas las plataformas. La que funciona en una plataforma no siempre es compatible en otra. Otro problemita no menor.

Cuando muchos miramos los noticieros ya sabemos lo que pasó, lo que queremos es que nos “interpreten” lo sucedido, pero la noticia caducó hace horas.

Es simple: o entendemos el mundo que llegó o enloqueceremos. Murió el disco, el casette, el Cd, el DVD y toda la música del mundo está en Spotify.

¿Cuál sería la razón para que con la imagen no pase algo parecido y no se viva una revolución?

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