Tecnología

Lo que nunca deberías subir a las redes

Expertos en seguridad informática alertan sobre la cantidad de información que solemos colocar en las redes y que pueden hacernos víctimas de acciones fraudulentas.

Las posibilidades de los hackers aumenta al mismo ritmo que las innovaciones tecnológicas.
Las posibilidades de los hackers aumenta al mismo ritmo que las innovaciones tecnológicas.

La pregunta puede abrir un panorama inquietante: ¿Realmente pueden hackear tus huellas dactilares usando tus fotos en Internet? Hay expertos que sostienen que sí y advierten de estos y otros riesgos. En un reciente artículo publicado por BBC Mundo se daba cuenta de esta posibilidad. El punto de partida es una serie emitida por Netflix.

Hace poco se estrenó en la plataforma la segunda temporada de You, una serie sobre un hombre que acosa a una joven de una forma perturbadora, plantea el artículo. Desde el principio, You pone en evidencia cómo las fotos, los datos, las reflexiones que muchas veces publicamos en las redes sociales de forma inocente y sin preocuparnos por las consecuencias, pueden terminar siendo usados en nuestra contra, señala la nota.

La serie, que está basada en la novela homónima de Caroline Kepnes, relata cómo el vendedor de libros Joe Goldberg intenta enamorar a la aspirante a escritora Guinevere Beck y, para ello, entre otras cosas, usa la información que ella comparte en las redes sociales. "Joe sabe muy bien que Instagram es una mentira, Twitter son puros robots y Facebook un hoyo negro, pero también sabe que ahí es donde están las cosas interesantes para él", escribió para el diario The Guardian el periodista experto en televisión James Donaghy.

Y añadió: "El conocimiento es poder y cada gramo autorrevelador que extrae de esos lugares inclina aún más la balanza a su favor en su búsqueda de Beck".

En base a estas observaciones el artículo planteaba cinco recomendaciones acerca de qué cosas no se deberían subir a la red para evitar convertirse en víctimas de las peores manipulaciones. Algunas parecen de elemental sentido común, otras en cambio pueden resultar algo sorprendentes como el asunto de las huellas dactilares.

Y esa es, precisamente, la primera de las cinco recomendaciones. Posar para una foto haciendo el símbolo de la paz es habitual en muchas partes del mundo. Pero ¿y si ese inocente gesto estuviera poniéndonos en riesgo frente a los hackers?

Qué es el sharenting y por qué deberías pensártelo dos veces antes de compartir la vida de tus hijos en redes sociales

Isao Echizen, un investigador del Instituto Nacional de Informática de Japón (NIII, por sus siglas el inglés), advierte que mostrar a la cámara la parte interna de los dedos índice y corazón puede facilitar que nos roben la identidad.

Según el especialista, las nuevas tecnologías permiten ampliar las imágenes fácilmente y llegar a escanear gráficamente las huellas dactilares, especialmente si los dedos están “expuestos a una fuerte iluminación”.

Para demostrarlo, el profesor realizó un experimento con fotografías en las que los sujetos mostraban las yemas de los dedos hasta a tres metros de distancia.

Echizen le aseguró a BBC Mundo que una vez escaneadas, las huellas quedan “ampliamente disponibles” para su reproducción indiscriminada, algo que “cualquiera puede hacer”.

Según el experto, es un comportamiento cada vez más peligroso, por el auge de las mediciones biométricas para garantizar la seguridad en dispositivos móviles como el celular.

Sobre este punto fue consultado por Revista Domingo el experto en seguridad informática Hugo Köncke puntualiza que “sin duda alguna depende mucho de la resolución de la cámara, si bien no vamos a estar investigando esto cada vez que nos toman una foto, por lo que no parece una exageración. Más aun considerando que hoy en día aun mismo los equipos de gama media disponen de cámaras con cada vez resoluciones más altas”.

Un gesto banal se puede convertir en el primer paso para un fraude.
Un gesto banal se puede convertir en el primer paso para un fraude.

No publicar el destino de tus próximas vacaciones. El artículo señala varios riesgos, pones sobre aviso a posibles asaltantes en el lugar, y por otro, anuncias que dejas tu casa vacía,a merced de los ladrones, dicen. De acuerdo a un estudio publicado en 2018 en Reino Unido, cerca del 22% de los encuestados reconoció que les habían robado en la vivienda mientras estaban de vacaciones. Todos los participantes habían publicado las fotos de sus días libres en las redes sociales.

La fecha de cumpleaños, otro de los datos que nunca debería compartirse en las redes. ¿Por qué? “Para que alguien te robe la identidad y cometa fraudes en tu nombre, en muchos países solo basta con tener tu nombre, dirección y tu fecha de nacimiento. Así de sencillo”, escribió en el diario británico The Telegraph la analista de seguridad informática Amelia Murray.

El saludo de cumpleaños es de lo más común y también que en el mismo saludo se pongan los años que cumple, con lo cual se facilita el cálculo de la fecha de nacimiento. “La fecha de nacimiento es una parte crucial de la identificación, ya que es el único dato que nunca cambia. Y una vez que se publica en línea, está disponible para siempre”, señaló John Marsden, de la empresa Equifax.

“Debemos entender que cada día más el mundo tiene una contraparte digital, en la que cada uno de nosotros tiene una identidad digital. Las tecnologías usadas para manejar la inconmensurable cantidad de información disponible evolucionan a una velocidad que supera al ritmo en que aparecen soluciones de seguridad para protegerlas. Porque lamentablemente, esta evolución tecnológica, la mayoría de las veces desconoce casi por completo la seguridad”, señala Köncke.

Evitar por todos los medios proporcionar tu número de teléfono personal es la cuarta recomendación. Si lo piensas bien, tienes guardada en tu celular personal una gran cantidad de información: fotos, emails, acceso a la mayoría de tus redes sociales. Por esa razón, los expertos señalan que publicar el número de teléfono personal es abrir la puerta a varias amenazas y que puede poner en serio riesgo tu privacidad.

“Si alguna vez usaste tu teléfono inteligente para pagar algo en línea, un hacker experto podría obtener la información de la tarjeta de crédito simplemente teniendo el número”, señaló James Robbins, del portal de seguridad virtual Mighty Call.

Y por último, pero no menos importante, no compartir las fotos de tus hijos. El sharenting -un término que hace de la combinación de las palabras inglesas share (compartir) y parenting (paternidad)- consiste en documentar las primeras sonrisas, palabras, pasos... y cada una de las anécdotas de los más pequeños en Facebook, Instagram y otras redes sociales.

Sin embargo, según la compañía de servicios financieros Barclays, el sharenting es una puerta para los fraudes en internet. De acuerdo con la entidad, muchos padres están comprometiendo la futura seguridad financiera de sus hijos (y la suya propia) al compartir sin medida datos de los menores en la red.

Consecuencias insospechadas pueden resultar de la exposición de niños.
Consecuencias insospechadas pueden resultar de la exposición de niños.

Información es poder y no es un simple eslogan

“La información es poder, y no es un eslogan, es una realidad. Entonces, por lo general antes de que lo sepamos, las nuevas tecnologías empiezan a ser asediadas por formas desconocidas (por un tiempo), mediante las cuales los ciberdelincuentes buscan abusar de ellas, para acceder a la información manejada”, señala Hugo Köncke, experto en seguridad informática consultado por Revista Domingo.

“En consecuencia, nuestras identidades digitales, junto con toda la información manejada en general por empresas, corporaciones, gobiernos y toda otra entidad que utilice medios digitales conectados de alguna forma (a Internet), estarán siempre en riesgo”, agrega el experto.

“Lo que parecía seguro hasta hace un momento, seguramente ya dejó de serlo. Entonces, cuanto menos información sobre nosotros mismos expongamos, mejor”, concluye.

La llave maestra para casi todo

El gesto puede parecer de lo más inocente y de hecho lo es. Pero en manos de ciberdelincuentes se puede convertir en un arma. En una foto digital de calidad normal su ampliación con las herramientas adecuadas pueden reproducir a la perfección los canales que forman la huella dactilar. ¿Qué utilidad puede tener? Múltiple, sobre todo si se tiene en cuenta que muchos dispositivos móviles ya piden la huella mediante touch en vez de una clave para el acceso, por ejemplo, a una cuenta bancaria. Parece ficción, pero ya es realidad.

Sustitución de identidad

Si se piensa en los riesgos de compartir fotos de niños de inmediato surge el fantasma de la pedofilia. Sin embargo no es a lo que se refieren los expertos en seguridad informática. De acuerdo con sus investigaciones el compartir fotos y datos de menores de edad probablemente se está comprometiendo la seguridad financiera futura de esas personas. De hecho, los expertos sostienen que este material será utilizado en operaciones de sustitución de identidad que se llevarán a cabo en la próxima década con fines fraudulentos.

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