G.V.
Emilia Colmán es "ñoqui" contra su propia voluntad. Todos los días llega a su trabajo a las 8 de la mañana y mira la pared hasta las 2 de la tarde. A fin de mes, cobra su sueldo religiosamente por hacer "nada". Y está tan indignada por la situación, que decidió demandar a su empleador: la Intendencia Municipal de Río Negro.
El hecho fue contado en la página web de la cadena británica BBC y a partir de entonces decenas de portales en Internet lo recogieron como "noticia insólita": "Una uruguaya inicia demanda porque cobra sin trabajar". Cualquiera estaría chocho de la vida, parece leerse entrelíneas. Pero Colmán derriba todo folclore sobre el empleado público típico. "Quiero ganarme el sueldo dignamente, como debe ser", explica a Domingo, al tiempo que da detalles sobre una batalla que, en Young, donde habita y ¿trabaja?, todos tildan de "política".
OFICINA DESMANTELADA. A sus 57 años, Emilia Colmán ya lleva 22 trabajando para el Estado. Ha desempeñado funciones en el Iname, en Salud Pública, en el Palacio Legislativo, en la Junta Departamental de Río Negro como edila por el Partido Colorado y finalmente, desde 1995, en la Intendencia de ese departamento, primero en la capital y después en la ciudad de Young, donde vive actualmente.
Cuando culminó su período como representante nacional ("¡Soy colorada! Está bien que seamos pocos, pero no estamos extintos", contesta riendo cuando se le pregunta si aún continúa con su afiliación política), ingresó a la comuna como encargada del área de Promoción Social. Es decir, estaba al mando de un equipo interdisciplinario -integrado por asistentes sociales, médicos, psicólogos y otros técnicos- colaborando con "familias con necesidades básicas insatisfechas", señala. "Se trabajaba el desarrollo comunitario, en actividades coordinadas con el intendente de la época, con las políticas que llevaba adelante el gobierno nacional".
Colmán habla en pasado, aunque en las formas ella aún mantiene el puesto. "Es" la encargada del área de Promoción Social. "El cargo es presupuestado y, como no se ha cometido ninguna falta, lo sigo teniendo", indica. El detalle es que hoy no realiza ninguna de las actividades asociadas a ese papel que solía ejercer.
Según ella, todo cambió hace tres años, cuando asumió la administración del Partido Nacional, a cargo del intendente Omar Lafluf. "Un día comenzaron a pedirme todas las cosas de mi oficina. Como es una institución pública y me lo solicitaban mis superiores, yo cedí todo. Lo único que me dejaron fue una silla....". El relato suena tan drástico que genera risa, y ella también se ríe. "Ah, ¿no querías saber? Ahora me puedo reír, pero tuve que ir a terapia, tratarme con psiquiatras y medicación, porque de ser una persona ejecutiva, hacedora de cosas, pasé a quedarme sin nada... Yo tenía una oficina y un equipo a mi cargo para trabajar. Ahora no me piden nada. Solamente vengo a cumplir horario".
Gradualmente, a Emilia le fueron quitando tareas hasta que simplemente quedó sin nada para hacer. Lo primero que atinó entonces, cuando se encontró sin trabajo, fue pedirlo. Ella asegura que ha hablado con sus superiores, que ha escrito cartas, que ha pedido audiencia con Lafluf, que ha solicitado que le asignen tareas una y otra vez, y que nunca obtuvo respuesta. Como mucho, le han dicho que "están pensando" dónde la van a ubicar, sostiene. "Hace tres años que están pensando. No sé si tendrán las neuronas vivas o no".
De su antiguo equipo de trabajo, Colmán es la única que quedó en esa situación. Sus antiguos subordinados continuaron con sus tareas o fueron reubicados. Por eso existe la suspicacia de que la actitud hacia ella tenga móviles políticos (ver recuadro). "Mis compañeros me han ayudado en todo lo que han podido. Han pedido por mí, que trabaje con ellos, pero tampoco sirvió".
dignidad. A pesar del panorama, en estos tres años Emilia no ha faltado a su oficina de Young. Cumple horario a rajatabla y a fin de mes cobra sus 14.000 pesos de sueldo, en un recibo que no hace más que recordarle lo mal que andan las cosas. "¿A ti te parece lindo, estar en una oficina que le cobra impuestos a la gente sin hacer nada, sólo cumpliendo horario? Es un bochorno", reclama.
Tal es el malestar de esta funcionaria, que a fines del año pasado decidió lo impensable: iniciar acciones legales contra la Intendencia de Río Negro. "Fue un poco a instancias de mi familia, que me vio tan mal que me propuso demandarlos. Antes, intenté por todos los medios hablar con mis superiores. Busqué todas las formas de llegar al diálogo, porque yo soy una persona de diálogo. Nunca tuve estos problemas. A mí me gusta trabajar. El trabajo dignifica. Y la Constitución me ampara".
En el documento que presentaron las abogadas de Colmán, se acusa a la comuna de provocar "daño moral" a la empleada y se insta a pagar una indemnización de 30.000 dólares. Además, se solicita que se le paguen otros 4.000 billetes verdes anuales hasta que se le otorguen funciones o se le devuelva, en los hechos, su cargo anterior.
Colmán insiste en que "necesita" trabajar porque está en juego su dignidad y asegura que esta situación le ha provocado "perjuicio para la salud", tal como consta en el escrito judicial presentado por sus abogadas. De hecho, el psicólogo que la asistió concurrió a declarar al Juzgado y escribió informes explicando que su paciente "debe" ser reasignada o bien recibir tareas. "Las autoridades nunca habían desobedecido cuando (les dicen que) una persona tratada por profesionales necesita que le asignen tarea", dice la funcionaria.
En este momento, el trámite judicial aguarda por la etapa de los alegatos que deberán brindar tanto las abogadas de Colmán como los representantes de la Intendencia. Pero aún no se ha fijado una fecha para esa instancia.
Mientras la demanda sigue su curso, Emilia continúa esperando que le den algo para hacer.
Las cifras
14.000 Es el sueldo en pesos que gana Emilia Colmán por hacer "nada" en la Intendencia de Río Negro, según ella misma explica.
30.000 Es el monto en dólares de la indemnización que piden las abogadas de Colmán a la IMRN, por "daño moral".
Desprolijidad e intereses políticos
RÍO NEGRO I DANIEL SOSA
Prácticamente no hay quien no esté al tanto de la demanda de Emilia Colmán en la ciudad de Young, donde el tema prácticamente no admite dos opiniones y es visto como un asunto eminentemente político.
Básicamente, se considera un enfrentamiento entre el Foro Batllista, sector del Partido Colorado que en su momento lideraban en Río Negro el extinto Dr. Mario Carminatti y el escribano Guillermo Stirling y la actual administración del Partido Nacional, a cargo de Omar Lafluf.
Un vecino ampliamente conocedor del quehacer municipal en Young, que prefirió no dar su nombre, dijo a El País que "puede creerse" que existió alguna "desprolijidad" del gobierno del intendente Lafluf.
El lugareño recordó que cuando se le ofreció un nuevo destino de trabajo a la demandante dentro de la Junta Local de Young, ésta lo rechazó, pero ese ofrecimiento no fue documentado bajo firma. Colmán, por su parte, asegura que nunca se le propuso otro cargo y que jamás obtuvo respuesta ninguna a sus reclamos de nuevas tareas.
No obstante, el vecino rionegrense estimó que la funcionaria había desarrollado su cargo en la anterior administración -liderada por Francisco Centurión, del Partido Colorado- con un trasfondo netamente político, distribuyendo materiales y donaciones de forma sectaria en el departamento de Promoción Social, donde se desempeñaba y el nuevo gobierno no deseaba que eso ocurriera otra vez.
"Todos sabíamos de la vertiginosa carrera de Colmán, de su altísimo grado, de cómo lo había logrado, pero era difícil objetarlo por su condición dentro del Partido Colorado en el departamento", subrayó el vecino de Young.
A todo esto, consultado por El País, el intendente Omar Lafluf declinó realizar declaraciones al respecto.
Tan sólo precisó que espera el fallo de la Justicia, que seguramente se producirá en la primera quincena de septiembre. "Y que acataremos como corresponde", aseguró el jefe comunal.