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Los mitos nuestros de cada día

Muchos están vinculados a la salud y a la nutrición. Algunos tienen fundamento, pero otros son simplemente una quimera.

Una copa de vino al día sí resulta beneficiosa para la salud.
Una copa de vino al día sí resulta beneficiosa para la salud.

Las virtudes del pasado son los vicios del presente. Y mucho de lo que se creía que eran los vicios del pasado son las necesidades de hoy”, sostenía Joseph Campbell, un autor que consagró su vida a la investigación de los mitos y las religiones. Muchos de esos mitos continúan acompañándonos hasta hoy y, en muchos casos, son creídos por miles, millones de personas. Algunos de ellos contienen un fondo de verdad y son verdaderas perlas de sabiduría. Otros son simplemente mentiras nacidas en algún momento de la historia y desbaratadas por la ciencia.

Precisamente los mitos y creencias relacionadas con la salud son los más problemáticos, puesto que algunos de ellos son insostenibles desde el punto de vista científico. Pero otros sí tienen su probado fundamento. Cosas en las que creímos firmemente antaño, en la actualidad se prueban sencillamente falsos, como sostenía Campbell.

Tomando sólo algunas de estas creencias Domingo consultó a algunos especialistas acerca de estas creencias extendidas en la población. Pero contrariamente a lo que podría esperarse, hay varias sorpresas.

¿Qué hay de cierto?

Una copa de vino al día es buena para la salud, dice una de estas creencias. Consultado, el médico cardiólogo Mario Zelarayán se pronunció favorablemente. “Cada vez es menor la cantidad de alcohol que es aconsejable tomar. Sin embargo, una copa de vino por día -solo una- es buena para disminuir los eventos de infartos. En el caso de las mujeres es media copa por día, porque está comprobado que para la mujer es más perjudicial. De todas maneras, aunque pueda resultar bueno por los antioxidantes, no significa que usted tenga que tomar por obligación una copa de vino”, apunta el especialista.

Hay otra creencia que involucra al vino que sin embargo no es tan firme. Y es la que insiste en lo malo de mezclarlo con la sandía.

“No tiene ningún sustento. Eso sí: si usted come sandía y se toma un litro de vino, le va a hacer muy mal el litro de vino”, señala Zelarayán.

Otra noción muy extendida entre quienes tienen por delante largas jornadas de estudio: comer chocolate ayuda a estudiar.

“No hay mucho sustento científico, pero lo cierto es que la inmensa mayoría de los chocolates que encontramos en el mercado no son chocolates, sino un símil. El chocolate verdadero, en cambio, es bueno para la salud ya que contiene una buena cantidad de antioxidantes, altamente recomendable desde el punto de vista cardiológico. No creo que como estimulante tenga resultados, salvo que se considere el azúcar que puede actuar como tal”, consigna el médico.

Existe un viejo proverbio inglés que sostiene: an apple a day keeps the doctor away (una manzana al día mantiene alejado al doctor). Dicho proverbio aparentemente se originó en Gales a mediados del siglo XIX y se hizo muy popular, al punto que llegó a otras latitudes.

Lo cierto es que también este proverbio carga con una buena dosis de verdad. “Es cierto, pero lo recomendable es de tres a cinco frutas por día, frutas de estación en lo posible. De manera que ese dicho es bastante cierto, desde el punto de vista médico”, aclara Zelarayán.

Lo real es que un estudio científico publicado en 2011 demostró que la ingesta diaria de una manzana tenía verdaderos resultados. El estudio, que ha sido publicado en la edición digital de Archives of Internal Medicine, utilizó datos de 8.728 adultos mayores de 18 años a partir de la 2007-2008 y 2009-2010 de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de EE.UU., de los que contabilizaron sus visitas al médico durante el último año. Dicho estudio reveló que los consumidores diarios de manzanas habían reducido notoriamente el uso de medicamentos. No alejará al médico, pero sí al farmacéutico.

Otra creencia extendida señala que un vaso de leche tibia antes de acostarse ayuda a conciliar el sueño. Por lo visto, no está nada alejado de la verdad.

“Hay muchas cosas que contribuyen a la higiene del sueño, y tomar un vaso de leche tibia definitivamente es una de ellas. Una de las alteraciones del sueño más frecuentes es el insomnio de conciliación, aquellas personas que les toma mucho tiempo dormir. En estos casos puede ayudar el levantarse tomar un vaso de leche tibia y volver a la cama”, comenta el médico psiquiatra Pedro Bustelo.

También es muy popular -tanto en Uruguay como en toda Latinoamérica según la bibliografía médica- un mito que tiene que ver con el “empacho”. Se trata de un trastorno gastrointestinal del que existe casuística documentada en Uruguay, Argentina, Chile y México. En este punto, las “terapias” a cargo de “curanderos” son descartadas por los médicos por carecer de todo sustento científico. En tal sentido, cabe recordar algunas de estas prácticas, como la de colocar una hebra de lana color rojo sobre la frente del niño “empachado”. O la que requiere de la intervención del “curandero” para el acto de “tirar del cuerito”, que consiste en una maniobra que se realiza con un pellizco de la piel sobre el espinazo a la altura de la boca del estómago.

Hay que agregar que la cura del empacho cuenta, además, con una extensa lista de remedios caseros, la mayoría de dudosa eficacia de acuerdo a los médicos.

Un vaso de leche tibia puede ayudar a conciliar el sueño.
Un vaso de leche tibia puede ayudar a conciliar el sueño.

¿VERDADERO O FALSO?

Oro caliente para el orzuelo.  El orzuelo puede ocasionar terribles molestias a quien lo padece. Consiste en una protuberancia que se origina en la inflamacion de la glándula sebácea situada en el párpado. El bulto puede provocar un lagrimeo constante, sensibilidad a la luz, y una molesta sensación de arena en el ojo. Hay una medida bastante conocida para combatirlo que consiste en frotar un anillo de oro contra una prenda de lana y provocar el calentamiento del metal. En dicho estado hay que colocar el anillo sobre el orzuelo con lo que combatirá la inflamación. “Es cierto, ahí lo importante es el calor y ayuda a mitigar la inflamación del orzuelo”, asegura el médico Mario Zelarayán. También es recomendable aplicar compresas húmedas calientes sobre el párpado afectado durante unos diez minutos varias veces al día. Y se recomienda no utilizar lentes de contacto mientras dure esta perturbación.

​La idea de “quemar grasas”. Comienzan los días de sol y calor y es común que la rambla montevideana se llene de personas haciendo ejercicios físicos. Y es aún más común tropezarse con corredores que van equipados con abrigados joggins y capuchas, hasta guantes para provocar la mayor cantidad de transpiración posible, trotando al borde de la extenuación. La creencia sostiene que ello ayuda a “quemar las grasas” que provocan ese indeseado sobrepeso. “Una equivocación común que muchos hacen es abrigarse para perder más peso. Y eso es un error conceptual: se pierde peso sí, pero peso en agua, no en grasa. O sea que al tomar agus luego voy a recuperar ese peso. Y durante la sesión de entrenamiento estar deshidratado es malo para la mente, el corazón, los músculos y las articulaciones”, sostiene Líber Mesa, entrenador personal e instructor de fitness y musculación consultado por Domingo.

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