Publicidad

MÉTODOS Y PREPARACIONES

Cómo variar el menú

Las distintas formas de cocción aplicadas a los alimentos varían su calidad nutricional. La importancia de cocinar los productos para mantener sus nutrientes es fundamental, pues de ello depende el valor de los alimentos en la dieta. La preparación culinaria de los alimentos consiste, la mayoría de las veces, en aplicar una forma de cocción que varía, complementa y mejora sus cualidades gastronómicas. En este sentido, las diferentes cocciones mejoran gran parte de los alimentos, como la carne, los huevos o farináceos.

Los fritos. Es una de las más aceptadas por grandes y chicos. En este caso lo recomendable es elegir un buen aceite, el de oliva es uno de los más adecuados para freír ya que comienza a degradarse a partir de los 220°, por lo que las preparaciones no resultan irritantes. Recordemos que el aceite de la fritura enriquece considerablemente el alimento en grasa, lo que lo hace inapropiado en dietas de bajas calorías o colesterol.

Al horno. Resultan sabrosas preparaciones ya que el alimento pierde pocos jugos y éstos son fácilmente recuperables en forma de salsas. Por este tipo de cocción resultan platos de fácil digestión, pero pueden sufrir pérdidas de vitaminas si se trata de cocciones prolongadas.

Hervidos. Al estar el alimento en contacto con el agua, pierde parte de sus vitaminas y minerales, aunque, por otra parte, resulta una preparación ligera y de fácil digestión. Respetar los tiempos de cocción es una condición importante.

Al vapor. El alimento no está en contacto directo con el agua, sino que es el vapor que lo cocina. Esto resulta esencial para conservar al máximo sus cualidades nutricionales, el color y el sabor. Necesita muy poca sal ya que el alimento no pierde su contenido en minerales. Como requerimiento básico se necesita respetar los tiempos de cocción y usar los utensilios adecuados.

Cocciones a presión. Acorta los tiempos de cocción lo que implica una mejor conservación de sustancias nutritivas, así como potencia los sabores.

A la plancha. Son muy recomendables, porque necesitan poco elemento graso y al ser cocciones rápidas, hay poca pérdida de nutrientes. Es necesario lograr una correcta temperatura del utensilio.

En crudo. Las verduras crudas en forma de ensaladas, los marinados u otras preparaciones en crudo están llenas de vitaminas y minerales, por lo que son muy apropiadas. Requiere básicamente de una rigurosa higiene y manipulación de los alimentos. Es importante el lavado de los vegetales, en especial los de hoja, como lechugas de distinto tipo, espinaca, acelga, rúcula, berro, etc. y los coles en general, repollos crespo, colorado y blanco, bruselas, coliflor, brócoli. Estas verduras se lavan y dejan unos minutos en agua fría y vinagre de alcohol para librarlas de bichitos y desinfectarlas. Luego escurrir bien. Utilizar.

En microondas. Es una cocción que se realiza por microondas que son atraídas por las partículas de humedad que forman parte de las diferentes preparaciones. Las microondas son absorbidas causando una vibración en las moléculas de agua de los alimentos que genera el calor que cocina los mismos. El calor llega por conducción. Este cocimiento se realiza mucho más rápido que el cocimiento convencional. Toda la energía se concentra en la cocción y no en calentar el horno o los recipientes. Todos los hornos tienen instrucciones para su correcto uso.

C.S.

Publicidad

Publicidad