NOMBRES DEL DOMINGO

Meghan, casi una princesa

La actriz estadounidense que protagoniza la serie Suits conquistó a uno de los solteros más codiciados: el príncipe Enrique de Inglaterra.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Meghan Markle.

La popularidad de la actriz estadounidense Meghan Markle se ha incrementado notoriamente durante los últimos días, y no por su desempeño en Hollywood. La artista, conocida por interpretar a Rachel Zane en la serie Suits, se convirtió en la novia oficial del príncipe Enrique de Inglaterra.

Si bien la actriz de 35 años tiene desde hace más de una década una carrera en el cine y la televisión de su país, su romance con el hijo de Diana de Gales, confirmado por el Palacio de Kensington con una durísima crítica a la cobertura de la prensa (ver aparte), la tiene por estos días acaparando la atención de la prensa británica y de los usuarios de Internet.

Prueba de ello es que Google arroja casi 17,2 millones de resultados en sólo 0,57 segundos. Pero hay una pregunta específica que se difunde en la web por estos días: ¿Quién es esta joven estadounidense que consiguió conquistar al príncipe de 32 años?

Markle, originaria de Los Ángeles, es hija de madre afroamericana y padre de ascendencia holandesa. Se define en su perfil de Instagram como "actriz, activista, señora, foodie, viajera de este hermoso mundo".

La intérprete compaginó su gran pasión por la actuación con sus estudios en la universidad Northwestern, donde obtuvo una doble titulación en Teatro y Relaciones Internacionales que le permitió trabajar en la Embajada estadounidense en Buenos Aires.

En 2002 comenzó a trabajar en la industria del entretenimiento. Ese año participó en un capítulo de la serie General Hospital, pero lo cierto es que el mundo de la pantalla chica lo conoció siendo niña, pues su padre trabajaba tras cámaras, como director de iluminación de televisión y solía llevarla al set de rodaje de la popular serie Casados.... con hijos.

Con los años, logró roles secundarios en películas populares, como en la comedia Quiero matar a mi jefe o en la cinta romántica protagonizada por Robert Pattinson Recuérdame. No obstante, la fama llegó en 2011, cuando fue fichada por el drama Suits. Allí interpreta a la astuta asistente legal Rachel Zane, mano derecha del abogado Mike Ross (Patrick J. Adams). Por ese exitoso papel tuvo que mudarse a Canadá.

Según People, Markle y el príncipe se conocieron justamente en Canadá cuando él viajó a Toronto con el proyecto deportivo Invictus Games 2017, que potencia la competencia de personas con habilidades especiales. Las preocupación por lo social es una de las características que los unen; ella está vinculada a diversas organizaciones sociales. Ha viajado a África para impulsar iniciativas relacionadas a la potabilización del agua, y tiene una conexión especial con dicho continente, ya que su madre es afroamericana. "Soy una mujer en la que conviven dos razas: mi padre es caucásico y mi madre es afroamericana. Eso me ha hecho ser lo que soy", ha señalado. También es editora de The Tig, un sitio que creó como un intento de "replantear el contenido de belleza para incluir piezas de reflexión sobre el auto-empoderamiento". "Nunca he querido ser una dama que asiste a almuerzos, siempre he querido ser una mujer que trabaja", escribió allí según recogió la BBC.

Aficionada a los viajes, a la gastronomía y al yoga, ha viajado varias veces al Reino Unido. Incluso se ha alojado en el palacio de Kensington y ha conocido a los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, según el Daily Mail.

En estos días la prensa se ha ocupado de destacar la historia sentimental de Markle. La actriz se divorció hace tres años del productor Trevor Engelson. Estuvieron casados dos años, pero tuvieron una relación de casi una década. Posteriormente, se la relacionó con el joven golfista irlandés Rory McIlroy y con el chef canadiense Cory Vitiello. Pero ahora todo eso quedó en el pasado.

"Él es más feliz de lo que ha sido durante años. Toma cada semana tal y como viene y simplemente quieren disfrutar la compañía el uno del otro. Existe una enorme química entre ellos", decía una fuente al Daily Express, que recuerda que desde que Enrique rompió hace más de dos años con Cressida Bonas no se lo había relacionado con nadie.

Por su parte, Meghan también está radiante. Días atrás, con todas las miradas puestas en ella, decidió lanzar su colección de ropa para Reitmans, una conocida marca canadiense. La nueva novia del príncipe ha diseñado cinco prendas de las que se siente muy orgullosa y que están al alcance de un click. "Me he implicado al máximo en el proceso. Si algo lleva mi nombre, tengo mucho que decir", ha declarado al Vancouver Sun. Los medios especulan ahora sobre si su colección seguirá los pasos del llamado efecto Kate, ese que hace que todo lo que se pone la Duquesa de Cambridge comience a venderse por miles. Y, por supuesto, no han faltado las comparaciones entre ambas: desde que eligen el rojo para ocasiones especiales y que son amantes de los tocados, pasando por su dedicación en el trabajo humanitario, y por datos como que las madres de ambas trabajaron en el sector turismo.

Por estos días Meghan pidió un par de días libres en el rodaje de Suits por un "asunto personal e importante". Luego se la vio en Londres, donde los fotógrafos constataron que entraba al Palacio de Kensington, la residencia oficial del príncipe Enrique, tras disfrutar de un día de compras por la capital inglesa. "Todavía estamos grabando. Después, llega Navidad y estoy deseando ver a mi familia y viajar", comentó a su regreso. Habrá que ver si las Fiestas son la oportunidad para que aparezca, al fin, con su nuevo novio. *En base a EL MERCURIO/GDA

Confirma y cuestiona a medios.

En un gesto poco usual y esperado, el príncipe Enrique confirmó a través de un comunicado el romance "desde hace varios meses" con la actriz Meghan Markle.

Sin embargo, el príncipe ha asegurado que "está preocupado por la seguridad" de su "girlfriend".

"El príncipe Enrique sabe de la curiosidad que despierta su vida privada. Nunca se ha sentido muy cómodo con ello, pero ha intentado no hacer demasiado caso al interés desmedido de los medios de comunicación", señala. "Pero en la última semana se ha cruzado la línea. Su novia, Meghan Markle, ha sido sometida a una oleada de abuso y hostigamiento (...). La portada en un periódico nacional, los comentarios racistas y el sexismo y racismo desmedido en algunos artículos", continúa la nota.

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