EL PERSONAJE

Malena Castaldi: "Las redes sociales son como la cancha del domingo"

Recientemente incorporada al informativo central de La Tele, cultiva la imparcialidad, evita las opiniones a la ligera y sigue siendo una apasionada de la información económica.

Malena Castaldi
Malena Castaldi por Leonardo Mainé. 

Malena Castaldi abre la puerta de su apartamento y luce radiante, lista para las fotos. Pero su primer comentario tiene que ver con cierto agotamiento del ciclo de noticias políticas y electorales. Para quienes tienen que lidiar todos los días con lo que hacen o dejan de hacer, lo que dicen y lo que no, los integrantes del sistema político, las campañas electorales representan no solo adrenalina y vértigo. También suele ocurrir que hay un punto de saturación muchas veces difícil de evitar.

Pero es empezar a hablar y a la periodista le brota la pasión por su oficio. Habrá sido un año largo, como dice, pero aún parece quedar mucha energía para informar sobre él, parece decir el lenguaje corporal y gestual de Castaldi, quien está, a sus 34 años, empezando a dominar esos idiomas.

Viene del periodismo escrito y radial, pero luego de más de diez años tras un teclado o un micrófono, le pareció que era momento de cambiar, de encarar un nuevo desafío. Sin embargo, eso que tanto la mueve ahora no era la primera vocación. El periodismo fue la segunda opción. Antes quiso ser abogada. “Me gustaba la idea de impartir justicia, de la defensa, de estudiar los temas, que se te plantearan situaciones de conflicto y que vos tuvieras que resolverlo de la manera más justa”.

Pero al final encaró hacia la Universidad Católica, hacia la comunicación y el periodismo. No solo porque le gustaba, sino también era una forma de “estar en la realidad”. “El periodismo te permite ver el bosque en toda su dimensión y de analizar, de darte cuenta que no hay verdades absolutas. Son hechos concatenados que dibujan y que hacen a lo que es la realidad”.

Cuando empezó a estudiar, en 2003, era una época complicada para Uruguay, que venía saliendo de una crisis económica y social muy importante. Para ella, el periodismo le daba la posibilidad de informarse sobre esa situación, sino también entender esa realidad tan compleja y conflictiva. En definitiva: el periodismo tenía las respuestas a las preguntas que se hacía en ese momento y —también— ofrecía la posibilidad de vislumbrar un camino hacia adelante.

Más allá de la crisis y sus efectos, Castaldi dice que era una época muy interesante para empezar a interiorizarse en la información y la comunicación, también porque en ese momento se estaba gestando un cambio que resultaría decisivo: la primera victoria electoral del Frente Amplio.

—¿Votaste por el Frente Amplio en esa oportunidad?

—-No digo a quién voto. Creo que es sano para mantener algo que me parece un valor muy importante: la imparcialidad. Como periodista, y más en época electoral, me parece que tenés que estar alerta a qué y cómo informás. Más que nunca, hay que mantener la imparcialidad. Más que nunca, hay que evitar entrar en el juego de las redes sociales, que son como la cancha del domingo, lamentablemente. Más que nada Twitter, pero también lo veo en Facebook. Soy muy respetuosa de las redes: miro mucho, pero interactúo poco. Hay veces que digo ‘esto ameritaría una respuesta’. Y no tanto por estar alineada con una corriente política u otra. Sino por el cómo, la agresividad, o la liviandad con la que se opina. Pero me quedo en el molde. No creo que sume que yo me meta en una discusión, ni tampoco me suma a mí. Además hay una desigualdad de condiciones: yo entro en las redes como con mi nombre, como Malena Castaldi, mientras mucha gente entra con avatars, y con mucha impunidad opina y lastima gratuitamente. Es una cuestión de preservarme, también.

Malena Castaldi
Foto: Leonardo Mainé. 

En esa cancha de domingo, hay quienes dicen que quienes se llevan la peor parte son las mujeres que expresan opiniones francas. Pero Castaldi no lo ve de esa manera. No cree que sea el género lo que incida en esas conversaciones, sino la personalidad de cada interlocutor. Dice que tiene colegas de su mismo género que, a diferencia de ella, sí entran en esa tribuna, donde se vocifera prácticamente cualquier cosa.

¿Se considera a sí misma feminista? “No. Al menos no en los términos que se está planteando el feminismo hoy. Lo básico es que hayan las mismas oportunidades y las mismas condiciones para ambos géneros. Y hasta ahí estoy de acuerdo. Lo que no me parece constructivo es cuando necesitás poner al otro, al hombre, en la vereda del frente. Cuando hay un ataque directo a lo que se llama ‘patriarcado’, y hay una denigración hacia el hombre, en vez de pararse a pedir igualdad de condiciones. Me parece, lamentablemente, que una de las estrategias a las que hemos recurrido las mujeres es el ataque. Y me parece que no sirve, que es un discurso destructivo, no uno que construye”.

Castaldi llega al reconocimiento más o menos masivo como cara de un informativo en horario central, y es consciente de que mucho se juega en el terreno de la imagen, y también en el de los gestos. Comenta, por ejemplo, que ahora va a empezar a capacitarse en lenguaje corporal, que tiene un tic —levanta las cejas— que no controla y que, aunque no le guste, se mira a sí misma después que termina el informativo, para aprender.

Y que, por ahora, el trabajo es lo primero. La maternidad tendrá que esperar. Y la convivencia también. “Leí la nota que hicieron sobre eso, lo de las parejas que viven cada una por su lado. Yo no, yo quiero convivir y formar una familia”, comenta Castaldi, que estuvo casada durante cuatro años, y añade que en ese sentido es bastante tradicional.

Cuando se le pregunta por su estado sentimental actual lo único que responde es “enamorada”, y prefiere volver a hablar sobre los quehaceres profesionales.

—Hace poco que estás en televisión. ¿Cómo te imaginás en el futuro?

—No sé, pero algo que me gusta mucho es la información económica. De hecho, arranqué en esa área, escribiendo sobre Economía, en Últimas Noticias. La economía es tan importante para entender tantas cosas, desde la situación del país hasta las cuentas en tu casa, que me gustaría ahondar en eso. Tristemente, no siempre se entiende y tiene fama de árida, pero sirve para comprender muchas cosas, desde lo macro hasta por qué los uruguayos compramos nuestras viviendas de la manera en la que lo hacemos. Tener buena información te permite tomar mejores decisiones.

Malena Castaldi
Foto: Leonardo Mainé. 

De hecho, luego del comentario, Castaldi señala hacia su biblioteca, donde hay varios títulos dedicados a la materia. Con todo, lo más importante sigue siendo el periodismo. Es el oficio que le permitió no solo “estar en la realidad” y comprender lo que estaba pasando en un momento de crisis, sino también llegar a esas charlas y esos encuentros que enriquecen la vida.

A veces, agrega, extraña escribir. “Por ejemplo, estuve varios años en la agencia Reuters, donde uno tiene que presentarle al lector hechos y personas que uno como uruguayo da por sentado, pero un extranjero no. Acá todos sabemos quién es Luis Lacalle Pou, pero alguien que te lee en Costa Rica puede no tener ni idea quién es. Ese ejercicio, presentar al país y sus protagonistas cada vez que escribías una nota, me gustaba mucho. Y esas charlas, esos encuentros, que te decía”.

Pero la melancolía del grabador, la libreta de apuntes y el teclado, no dura mucho. Ahora son los tiempos de la televisión los que pautan su vida. Tiempos mucho más breves e intensos, con desafíos diferentes y novedosos. “Me pareció que era el momento correcto para reinventarme, para encarar una etapa diferente en el periodismo. Estoy contenta”, concluye.

Sus cosas

uNA  serie de televisión
El Espía
El espía
No sale mucho, aunque alguna vez que otra va a tomar algo con amigas. Las más de las veces, llega de noche a su casa, se cocina y se sienta a mirar televisión. “No tengo cable. Lo único que tengo es Netflix. Y hace poco volví a ver El espía. Es genial por el tema y por cómo está construido el relato”, dice sobre la serie española.
Un hobby
ejercicio físico
Ejercicio físico
De niña y adolescente hacía mucho ejercicio, pero cuando terminó de estudiar y empezó a trabajar, le pasó lo que a menudo le ocurre a muchos periodistas: el oficio la absorbió. “Durante años dejé de hacerlo, pero hace poco me volví a inscribir en un club deportivo que por suerte me queda cerca”, cuenta.
Una escritora 
Brené Brown
Brené Brown
Por ahora, cuenta, dejó la ficción de lado. Tiene varias novelas en lista de espera, pero lo que más lee ahora son libros de política, en particular sobre las elecciones uruguayas y, también, de reflexiones sobre distintas facetas de la personalidad. En ese sentido, añade, le gustan mucho los libros de la académica estadounidense Brené Brown.
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