EL PERSONAJE

Leonor Goia, la primera jueza de fútbol del mundo

Esta uruguaya de 1,50 metros de estatura pisó fuerte en un "terreno de hombres" y nunca ha encontrado nada que la detenga.

Leonor Goia
Leonor Goia tiene 70 años y vive actualmente en Las Toscas

En 1979 un equipo de la BBC de Londres llegó a Uruguay para entrevistar a la primera mujer árbitro del mundo, con intenciones de grabarla actuando en un clásico entre Nacional y Peñarol. El encuentro no se pudo concretar porque Nacional estaba jugando en Paraguay y los carboneros se encontraban de pretemporada. Las cámaras terminarían por registrarla en un partido en la cancha de Salus, entre el cuadro local y la selección policial. También la cadena CNN, la revista Siete Días, medios de Venezuela, España, Australia y Portugal se ocuparon entonces de la primera mujer referí, una uruguaya de 1,50 metros de estatura que desde que decidió pisar fuerte en un “mundo de hombres”, no ha encontrado quien la detenga. 

Leonor Goia (70) comenzó vendiendo libros con una improvisada mesita en la terminal de ómnibus de Pando, su ciudad natal. Hoy, sus hijos manejan una cadena de librerías que ella inició, con sucursales en Montevideo, Punta del Este, Piriápolis, La Paloma y Atlántida. Y reparte sus actividades viviendo la mitad del año en Montevideo y la otra mitad en Kansas City, aunque no ha regresado a Estados Unidos desde que se desató la pandemia.

A los 14 años se recibió de profesora de piano, acordeón y guitarra. Y empezó a dar clases en su casa a niños con problemas de aprendizaje, llegando a tener cerca de 30 alumnos. Esa vocación por ayudar y aprender la acompaña hasta la actualidad: en EE.UU. - donde se nacionalizó y contrajo matrimonio con un comediante- estudió marketing, abrió una librería y se recibió de contable, lo cual le permite ayudar a los latinos con sus declaraciones de impuestos. Fue también la primera latina recibida y reconocida por FIFA para actuar en el área de Kansas y Missouri.

Cuando se encuentra en Kansas conduce un programa de radio que se emite todos los días en la madrugada. Y publica, desde hace 17 años, una columna en el semanario Dos Mundos, donde escribe sobre los signos, el significado de los sueños, las hierbas curativas y la energía del feng shui.

Hoy vive en Las Toscas -donde sale a correr por la rambla para mantenerse en forma- y trabaja en el local Los Libros de Atlántida, propiedad de uno de sus hijos. Allí se la puede encontrar desde temprano en la mañana hasta muy tarde en la noche. Leonor se enorgullece de haber podido criar a 6 hijos y de tener 12 nietos. 

Herencia de sangre

Su padre, Domingo Mario Goia, fue un conocido futbolista y director técnico en Pando, y también jugó en Miramar Misiones. “Mi madre y mi abuela nacieron en Montenegro (sudeste de Europa). Y mi padre en Uruguay. De él heredé el amor por el deporte y de mi madre las cualidades diferentes para observar a las personas”, sostiene al ser entrevistada por Revista Domingo.

“Desde los 10 años estuve vinculada al deporte con dos profesoras excelentes que eran y son muy reconocidas en Pando: ‘Nene’ Demartini y Milagros, quien hasta 2020 estuvo dando clases en el Centro de Choferes. ¡Creo que hoy tiene cerca de 85 años! Nos llevaron a muchas ciudades a competir en atletismo, voleibol, basquetbol, béisbol y hockey. Siempre estaba con ganas de jugar al fútbol, pero no me dejaban hacerlo en cuadros masculinos”, recuerda.

Su mente cambió cuando uno de los entrenadores le dijo una vez: “¿Por qué no te hacés jueza? Por lo menos así podrías estar en la cancha”.

“Un día el profesor Rodolfo Yanes, un referente en la época, fue a Pando a hacer un curso para árbitros. Había una prueba técnica y otra física. Éramos como 40 y saqué uno de los dos puntajes más altos. En 1978 empecé a hacer de referí, pero tuve problemas con la Junta de Jueces. Aunque saqué el mejor puntaje y había pasado el test de Cooper (prueba de resistencia), le daban preferencia a gente que había hecho el curso y no lo había salvado. El lugar me lo había ganado por derecho propio, así que les dije que iba a llamar a un abogado, porque estaban usando jueces que no eran recibidos y con reportes en contra. Ese domingo arbitré en primera (se ríe). Me mandaban a los peores partidos, a los más peligrosos, como para desestimularme. Pero los clubes querían que yo fuera porque atraía a más público, porque era una novedad. Nunca sentí que me gritaran algo así como ‘andá a lavar los platos’. Si lo hacían, no me enteraba porque estaba concentrada en el partido’. Tampoco nunca me sentí menos que un juez hombre”. 

Leonor Goia de joven.
Debutó el 18 de junio de 1978.

Ayudar a los latinos

Leonor comenta que en Estados Unidos muchos latinos temen declarar impuestos porque piensan que los van a deportar. “Yo me recibí de notaria por eso, porque tenía el programa en la radio y muchas personas me consultaban. Pero además, allá se puede descontar un montón de plata declarando lo que ganás y pagás. Y muchos no lo saben”, destaca.

Con respecto a la devolución de impuestos, pone ejemplos que son extraños para los uruguayos: “Si se te rompe el auto que usás para trabajar y tenés que llevarlo al mecánico, te descuentan los impuestos. Por cada hijo te dan US$ 1.500 por año si declarás los taxes. Y te pagan hasta un máximo de 5 hijos, con lo cual te pueden devolver hasta US$ 7.500. En el caso del combustible o el teléfono, si los utilizás para el trabajo, también podés descontar teniendo un pin number. Eso te lo da el gobierno, que entiende que esas personas están haciendo lo posible para estar legales. Si en Kansas pintás tu casa y mandás la foto del frente de antes y después, te devuelven plata porque piensan que es bueno para la ciudad”.

Su programa de radio es en español y se llama Artes Mágicas. “Por lo general arranca siendo de una hora y después termina alargándose a tres, porque es impresionante la gente que llama. Es desde la medianoche hasta las 2 o las 3 de la madrugada, porque los latinos dejan de trabajar muchas veces en esas horas y lo escuchan al regresar a sus casas. Me preguntan sobre cosas legales, pero también por otras situaciones, como ser problemas de violencia doméstica o de hijos que han ido presos”, comenta.

El nombre de su columna en el semanario Dos Mundos es Artes Mágicas, igual que el de su programa de radio. “Ahí escribo sobre los signos, el significado de los sueños, las hierbas curativas y el feng shui para mejorar la energía de la casa”, señala. 

Subsistir en EE.UU.

Leonor ofrece ayudas de forma desinteresada a latinos que se comunican con ella, incluso involucrándose personalmente en algunos casos. “A su vez, me dedico a comprar y vender autos y propiedades que se rematan por deudas. Hay casas que se venden por US$ 8.000 o US$ 10.000; o por US$ 15.000 con tres dormitorios. Hay que pagarlas al contado y después de recuperarlas se venden de repente por US$ 50.000 o US$ 80.000. Hay que arreglarlas un poco y venderlas con aire acondicionado, cocina, heladera y calefón. Allá no se pueden vender si no tienen esas cosas. Los autos los podés comprar por US$ 800 y venderlos en US$ 4.000”, comenta.

Con la pandemia del coronavirus que azota al mundo, la primera mujer árbitro asegura que “es más seguro vivir en Uruguay”. Pero sabe que su misión en esta vida no incluye el quedarse quieta por mucho tiempo en un mismo sitio.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados