Nombres

Ken Follett: ficción en la Historia

El escritor galés es uno de los más exitosos en el mundo. Lleva 150 millones de copias vendidas de sus libros.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ken Follett y su doble en hierro forjado.

Hace dos años y medio, cuando su ya culminada trilogía sobre el siglo XX recién había alumbrado su segundo capítulo, El invierno del mundo (2012), un periodista de El País de Madrid le espetó a quemarropa a Ken Follett (65) la interrogante del millón: ¿por qué la gente quiere historias? Y el escritor galés, famoso por sus novelas históricas y de suspenso, orgulloso poseedor de la doble condición de ser respetado por la crítica y abrumadoramente aceptado por el público, no se achicó: "¡Es la gran pregunta! Es la forma como entendemos el mundo. Cuando el marido y la mujer llegan a casa después del trabajo cuentan cómo ha sido la jornada y sin saberlo crean una historia. Si uno quiere explicar algo, cuenta un relato. Las preguntas activan historias. Pensamos en términos de cómo relatar, cómo hacernos entender y captar la atención. Eso nos permite dar sentido a lo que hacemos".

Y si algo ha sabido este hombre nacido en Cardiff, hijo de una familia de cristianos baptistas muy devotos, es hacer y hacerse preguntas. Formación tiene. A fines de los años 60 estudió Filosofía en la University College of London. Y a principios de los 70 trabajó como periodista en un diario de su ciudad natal, el South Wales Echo, y luego en el más reconocido Evening Standard de la capital británica. Pronto se dio cuenta de que ser reportero no era su misión en la tierra, pero limitar en un breve espacio la información del día le dejó plasmada la importancia de planificar y dejar en claro qué se quiere contar. Si a eso se le añade su formación filosófica y su obsesión por interrogarse continuamente, alimentando la imaginación, el potencial de escritor es elevado.

Tan elevado como para haber vendido 150 millones de ejemplares en una carrera literaria que comenzó, bajo el seudónimo de Simon Myles, en 1974. Esa carrera sigue firme hasta hoy. Ni descansó de la reciente publicación de su última novela, El umbral de la eternidad (2014), con el que puso punto final a su trilogía The Century, sobre el siglo pasado, que ya comenzó a trabajar en su próximo proyecto.

En febrero fue visto en Sevilla recolectando material para su próximo libro, ambientado en el siglo XVI. El propio alcalde de la ciudad andaluza, Juan Ignacio Zoido, lo invitó públicamente a visitar el ayuntamiento o casa constitorial. En España hay una gran admiración por este escritor, al punto que hay una estatua que lo inmortaliza en el País Vasco.

Su próximo trabajo tiene el título provisional Más allá del destino y a su vez será el punto final a su trilogía sobre la Edad Media, iniciada hace 26 años con otro gran éxito: Los pilares de la Tierra.

Imaginación.

Follett nació en la capital de Gales, nación celta del Reino Unido, el 5 de junio de 1949. Sus dos padres, Martin y Veenie, eran pianistas. También eran personas partidarias de una educación religiosa muy estricta, al punto que les prohibían a sus hijos —Ken es el mayor de tres hermanos— ir al cine, ver televisión o escuchar la radio. Como entretenimiento, la madre les contaba cuentos y los libros terminaron siendo el principal alimento de su imaginación. El propio autor ha dicho, según consigna su página web: "Yo no tenía muchos libros y siempre estaré agradecido a la biblioteca pública. Si no hubiera podido acceder a aquellos libros gratuitos, nunca me habría convertido en un lector voraz, y si no eres lector, jamás podrás ser escritor".

Como curiosa paradoja del destino, la pluma de Follett, capaz de generar imágenes muy visuales, muchas veces ha sido llevada al cine y la televisión, que en su niñez le habían sido negados. El escritor hoy se ha declarado ateo.

En 1974, ya residiendo en Londres y casado con su primera esposa (la madre de sus dos hijos, Emanuelle y Marie Claire), dejó el periodismo y se dedicó al mundo literario. Primero lo hizo como subdirector de Libros Everest, una editorial, y comenzó a escribir por hobby y por, según contó una vez, la necesidad de reparar su auto.

Ninguno de sus primeros trabajos, muchos de ellos publicados bajo otro nombre (Myles fue uno; Zackary Stone, otro), fue un gran éxito. Pero todo cambió cuando salió La isla de las tormentas (1978). Era una novela de espías ambientada en la Segunda Guerra Mundial, que mezclaba thriller, suspenso, hechos reales, ucronías e incluso romance.

Su prosa era (es) cautivante. Y tiene una especial maestría en traer distintas épocas al presente. "En algunos colegios los profesores de historia recomiendan mi obra para poder recrear el ambiente de la Edad Media o de la Primera Guerra Mundial", le dijo el escritor al diario argentino La Nación, allá por 2012. La isla de las tormentas fue un gran suceso, vendió diez millones de copias, conoció una adaptación cinematográfica y le permitió a su autor no solo convertirse en el nuevo niño mimado de la industria literaria: recibió un premio Edgar por la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos y pudo dejar su trabajo y convertirse en un escritor a tiempo completo. Para tal fin, adquirió una villa en el sur de Francia, donde vivió por tres años.

Estrella.

Ken Follet se volvió un maestro en eso de situar sus ficciones en contextos históricos verdaderos. Así lo hizo en otra de sus obras destacadas, Los pilares de la Tierra (1989), situada en la Gran Bretaña, Francia y España del siglo XII. Y también se volvió una estrella.

Asistir a las presentaciones de sus libros es similar a la conferencia de un rockstar: música, luces y miles de flashes. Él se siente feliz: "Desde que era niño soñaba con ser una estrella. Cuando publiqué mis primeras diez novelas en los tempranos 70, que no tuvieron ningún éxito, lo que me impulsó a seguir fue que soñaba con esto, con estar en un teatro, como una estrella, ante un montón de periodistas, respondiendo sus preguntas", dijo en Madrid —por alguna razón que nadie supo precisar, él es más exitoso en España que en cualquier otro país del mundo— cuando presentó El umbral de la eternidad; todo un suceso pese a las 1.152 páginas que desalentarían a más de uno. Y fue una verdadera proeza haber reducido todo un siglo a tres novelas, más allá de que los textos sean mastodónticos.

Claro que para cumplir ese sueño —bastante distanciado de cualquier pretensión intelectual— ha tenido que trabajar muy duro. Escribe ocho horas diarias, todos los días, y publica prácticamente un libro cada año. Le gusta la buena mesa, los relojes caros, los trajes a medida, las suites presidenciales de los hoteles de lujo, las monturas de lentes de diseño, la obra de Shakespeare y además, hijo de músicos, es un guitarrista bastante avezado.

En 1985 conoció a la que es su segunda esposa, Barbara Broer, destacada dirigente y legisladora del Partido Laborista británico, del cual Follett es simpatizante y recaudador de fondos. Muchos fondos.

ESTATUA EN EL PAÍS VASCO

La restauración de la catedral de Vitoria, en el País Vasco, inspiró a Ken Follett para su libro Un mundo sin fin (2007), la continuación de Los pilares de la Tierra. Y si bien esa ciudad española no fue parte de la historia, sus autoridades quedaron tan conmovidas que decidieron erigirle al escritor una estatua de hierro forjado de tamaño natural, en el sitio conocido como Plaza de las Burullerías. La estatua fue inaugurada en enero de 2008.

Obra del español Casto Solano, la estatua muestra al escritor en un gesto reflexivo, como si escudriñara qué elementos puede extraer de la catedral para sus textos históricos. También se ha convertido en un centro de peregrinaje de los fans que Follett tiene en España y en todo el mundo.

ADAPTACIONES A LAS PANTALLAS

La isla de las tormentas

Originalmente presentada como El ojo de la aguja (Eye of the needle), el primer gran éxito literario de Ken Follett fue llevado al cine en 1981, con el notable Donald Sutherland como actor principal. Un espía alemán durante la Segunda Guerra Mundial descubre que una promocionada ofensiva aliada no es más que una pantalla para esconder la verdadera intención: el desembarco en Normandía; el famoso “Día D”.

El valle de los leones

Follett escribió esta novela en 1986 y se filmó en 1994, rebautizada como Águila roja, una adaptación para televisión. También trata sobre espías, de la KGB y la CIA, durante la Guerra Fría. La historia transcurre principalmente en Afganistán, en una región llamada como el título de la obra. Para el galés, la Guerra Fría fue uno de los períodos más terroríficos de la historia, donde el mundo estuvo en peligro de desaparecer.

Los pilares de la Tierra

Esta novela, ambientada en la Edad Media, fue uno de los mayores sucesos del escritor. En 2010, veintiún años después de su publicación, dio lugar a una miniserie germano-canadiense de ocho capítulos que, sin embargo, no es enteramente fiel al texto original. Ian McShane, Rufus Sewell y -otra vez- Donald Sutherland son los actores más conocidos que integraron el reparto.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)