HISTORIAS

De Julianne Moore a Daddy Yankee: la historia de Charly, el seguridad de los famosos

Desde hace más de 20 años Carlos Bradford ha trabajado como custodia personal de celebridades de todas partes.

Carlos Bradford, el seguridad de los famosos
Carlos Bradford, el seguridad de los famosos, con las acreditaciones de los eventos en los que ha trabajado. Foto: Marcelo Bonjour

Paul McCartney agarró una botella de agua, tomó poco menos de la mitad y la apoyó en el piso. Salió al escenario montado en el Estadio Centenario y empezó a cantar Hello, Goodbye. Vestía un saco azul sobre una camisa blanca y pantalones negros. Era 15 de abril de 2012. Mientras más de 50.000 personas miraban al exbeatle cantar por primera vez en Uruguay como si fuese un milagro o una epifanía, Carlos Bradford vio que la botella de agua Fiji —“natural artesian water”— que McCartney había tomado antes de empezar el show seguía en el mismo lugar, intacta. Dos horas y media después, el inglés cantó The end, se despidió y salió del escenario rumbo al camarín, mientras Carlos y sus compañeros lo escoltaban. Antes de irse, Carlos le pidió a alguien que trabajaba en el escenario que le guardara la botella, que iba a volver por ella. Se fue, dejó a McCartney en el hotel y cuando quedó liberado de sus funciones como seguridad, regresó al Centenario. Se la habían guardado.

Nueve años y cuatro días después Carlos dice que la botella es una “anécdota”, que no cree que haya ADN de Paul McCartney allí pero que él aún la tiene guardada en su casa como recuerdo de esa noche. Después, cuenta: “El día que se iba, yo y otro compañero fuimos los encargados de acompañarlo hasta que se subiera a su avión en el aeropuerto. Cuando subió las escaleras para entrar, se dio vuelta, nos dio la mano y nos dijo ‘Good job’ (Buen trabajo). Y ahí uno siente una sensación muy linda, como de misión cumplida, porque que Paul McCartney te diga eso...”.

Carlos Bradford con Paul McCartney
Carlos Bradford con Paul McCartney

Carlos Bradford tiene 49 años, mide 1,76 metros y pesa 100 kilos. No le gusta la palabra “patovica” y se define como “custodia personal”. Dice que es uno de los más conocidos en el medio por haber sido el seguridad de muchas celebridades, que siempre ha trabajado con respeto y que siente mucha pasión por lo que hace desde hace más de 20 años. Dice que la gente lo conoce como Charly.

Tiene una esposa, Rossana, con quien está desde hace más de 30 años, una perra pequeña y marrón, Pía, y una cuenta de Instagram, charlybsegurity. Allí comparte fotos de Rossana y de Pía, de los platos que prepara, de su trabajo. En la primera que publicó —es del 11 de mayo de 2017— se lo ve de traje negro y camisa blanca al lado de Rod Stewart, que camina saludando con la mano izquierda levantada. En el pie de foto, dice: Amo mi #trabajo un #honor #cuidar. Siguen fotos y videos con Gimena Accardi, Nicolás Vázquez, Benjamín Rojas y todo el elenco de la obra El otro lado de la cama, y un video en el que se lo ve detrás de los integrantes de Aerosmith en su encuentro con José Mujica en Uruguay. Después, hay para entretenerse: con William Levy, con Susana Giménez y con Mirtha Legrand, con Christian Meier, Alejandro Sanz, Julianne Moore, Hugh Jackman, Los Olimareños, Chucho Valdés, Edinson Cavani, Luis Suárez y Diego Godín, Daddy Yankee, Chayanne, Tini Stoessel, Joaquín Sabina, Natalia Oreiro, Agustín Casanova y Felipe, rey de Bélgica. Y así sigue.

Carlos Bradford con Mirtha Legrand
Carlos Bradford con Mirtha Legrand

Con cada uno tiene una anécdota. Por ejemplo, que fueron Gimena Accardi y Nicolás Vázquez los que le crearon la cuenta de Instagram cuando los acompañó en la gira de su obra por Uruguay. O que a Chayanne le gusta que le hablen pero a Marc Anthony no. O que Joaquín Sabina es muy agradable en el trato y que cada vez que viene a Uruguay, él es quien lo custodia. O que fue el seguridad de Elton John pero que no tiene ninguna foto con él y le hubiese gustado tener. O que le contó a Celia Cruz, después de trabajar junto a ella, que su esposa era fanática suya y la actriz le pidió su nombre y la dirección de su lugar de trabajo y unos días después le llegó a Rossana un sobre con una foto autografiada por la cubana. O que cuando Axl Rose vino a Uruguay él y su compañero tenían la orden de no despegarse del cantante y se alojaron en una habitación frente a la suya en un hotel de Montevideo y se turnaban para dormir, siempre vestidos y con la puerta abierta, para poder mirar constantemente hacia la puerta de Rose. O que cuando Luisana Lopilato hacía Rebelde Way él fue su seguridad en Uruguay y la buscó en el aeropuerto y en el freeshop le hacían regalos a ella y de paso también le hacían regalos a él. O que su primer viaje en avión fue con Los Olimareños.

O también que Julianne Moore le pidió una foto después de haber estado varios días grabando A ciegas en Montevideo con Charly cuidándola y él le dijo que sí y ella lo abrazó pero él no sonrío y ella miró la foto y le pidió que por favor sonriera y él le dijo que no era de sonreír demasiado pero que lo intentaba y sacaron otra foto y en el momento mismo del flash, la actriz le hizo cosquillas y él hizo apenas una mueca con los labios. Y así sigue. Y sigue. Y sigue.

Con respeto y ética 

Carlos Bradford con Rod Stewart
Carlos Bradford con Rod Stewart

Un lunes de abril a las siete y media de la tarde, Charly dice, al otro lado del teléfono, que está nervioso pero que sacó todas las acreditaciones que tiene guardadas para recordar cada anécdota. Después, aclara que seguramente cuando cortemos se va a acordar de más cosas porque son muchos años como custodia personal. Y empieza a contar su historia, más o menos así. 

Nació en Young pero cuando tenía 12 años su familia se mudó a Paysandú. Es el mayor de sus hermanos y desde niño le gustaba ayudar y cuidar a los demás. No sabe de dónde viene esa vocación pero sí que siempre quiso hacer algo al respecto. Empezó a trabajar con 18 años como seguridad en boliches de Paysandú y también en eventos de la ciudad. Allí conoció a Rossana, locutora, y cuando le ofrecieron un trabajo en Concierto FM, en Montevideo, él le dijo que si era lo que realmente ella quería, dejaba todo -entonces Charly trabajaba como seguridad en el shopping de la ciudad- y la acompañaba. Era 1999. Desde la radio lo contactaron con Gastón Volonterio, dueño de una empresa de seguridad. Allí se mantiene hasta ahora y también trabaja de manera particular.

Carlos Bradford con Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat
Carlos Bradford con Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat

Aunque este año por la pandemia se tuvo que reinventar y va a empezar a trabajar en la portería de un edificio, igual le queda tiempo para hacer lo que más le gusta: es el seguridad encargado de Natalia Oreiro, Agustín Casanova, Orlando Petinatti, Claudia Fernández y María Noel Riccetto durante las grabaciones de Got Talent. Allí, los seguidores que esperan la entrada y la salida de sus ídolos conocen a Charly. Los de Oreiro, por ejemplo, se sacan fotos con él y las suben a las redes, le agradecen por “cuidarla siempre” y él les responde que gracias a ellos por el respeto; a los de Casanova los hace pararse en una fila con distancia y acompaña a Agustín a que los salude. Siempre les habla, les dice que si ellos lo ayudan a él, él los va a ayudar a ellos. Siempre funciona.

Para ser seguridad no alcanza con ser grande y fuerte. Cree que lo más importante es saber relacionarse con las personas, tratarlas con amabilidad, tener ética y códigos. En más de 20 años trabajando como custodia nunca usó la fuerza física; dice que casi siempre alcanza con una mirada o con un gesto.

Charly pregunta cuánto tiempo tiene para mandarme las cosas que se haya olvidado. Cortamos el teléfono y al rato me llegan algunos audios. Así durante los dos días que siguen. Todos son recuerdos de su trabajo. En uno de ellos dice: “Hasta el día de hoy camino derecho y tranquilo por la vida (…) estoy orgulloso de ser quién soy”.

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