Irak unido por una voz

| Sin división de credo, el país apoyó a la artista iraquí Shada Hasun que ganó la versión árabe de Operación Triunfo. Su canto unió más que cualquier político.

 ds Shada 20070408 350x263

EL PAIS DE MADRID Y OTROS SERVICIOS

En marzo, murieron 2.078 personas en Irak, 67 por día, víctimas de una ola de violencia sin freno. Una noche, sin embargo, las bombas se calmaron y las miradas de los iraquíes se mantuvieron en el televisor: Shada Hasun, una joven iraquí de 26 años ganó la cuarta edición de Star Academy (Academia de Estrellas), una versión árabe de Operación Triunfo.

Envuelta en una bandera de Irak, de rodillas y muy emocionada, la joven de 26 años celebró su triunfo como si fuera el de toda la nación. "Doy las gracias a Irak. Doy las gracias a Bagdad", dijo. Cuando se conoció su victoria era casi la medianoche en Irak y hubo estallidos de júbilo, gritos y disparos al aire en aquellas zonas donde había electricidad y se pudo ver el triunfo en la televisión.

Durante los cuatro meses que duró la competencia, Shada ha sido una de las escasas distracciones de una población cercada por la violencia y un motivo para gastar la nafta del generador. "Voté por el Gobierno y no ha hecho nada por nosotros. Ella se merece más mi voto que el Gobierno de [Nuri Al] Maliki", dijo un comerciante del barrio sunita de Yarmuk, que salió a festejar.

Nacida en Irak, de padre iraquí y madre marroquí, Shada vive en Marruecos con su familia pero dice sentirse iraquí. "Represento a un país lleno de problemas, desgraciadamente, y no esperaba que pudieran votarme tanto, así que para mí ha sido increíble. Si esto puede hacer feliz a la gente, si puedo cantar para que estén unidos, les aseguro que voy a dar todo el tiempo de mi vida para que así sea", aseguró la joven tras el triunfo.

Star Academy era emitido por la televisión libanesa y al igual que la versión argentina, por ejemplo, los jóvenes estaban en una casa, expuestos a las cámaras.

UNIÓN. Irak es un país con un pie dentro de la guerra civil. Muy pocos acontecimientos han logrado unir a las facciones musulmanas en puja por el poder bajo una misma ilusión. Shada fue una de ellas. Hizo lo que para los políticos de su país parece imposible: jóvenes iraquíes chiítas, sunitas y kurdos se han movilizado para que Shada Hasun gane la competencia.

La joven logró hacerse camino hasta la final y se enfrentó la semana pasada a los otros tres candidatos al triunfo. El primero de abril, y gracias a siete millones de votos vía SMS, consiguió la victoria.

Pese a vivir en Marruecos, Shada dice que desde su infancia ha soñado con "representar artísticamente a Irak". Por eso se unió a la academia, dejando de lado su trabajo en el mundo del turismo durante el concurso.

Shada canta en varios idiomas y adora bailar salsa, dos habilidades que le han hecho destacarse en la academia de estrellas, pero que con seguridad no son del agrado de los radicales que mantienen en jaque a Irak.

Aún así, muchos iraquíes, dentro y fuera del país, se han lanzado a su apoyo. Todos se contagiaron con sus lágrimas cuando en un reciente programa cantó una pieza de la diva libanesa Feiruz, titulada Bagdad. "No te preocupes Shada, Bagdad renacerá", le escribieron mediante mensajes SMS.

La emisión final del programa batió récord de audiencia en Irak. "Tenemos que encender el generador para poder verla, porque la mayoría de los días no tenemos electricidad", contó Husam, uno de los admiradores de Shada que envió un SMS en apoyo de su candidatura. "En la universidad se ha organizado una colecta para comprar tarjetas de celular, pero un SMS tampoco es tan caro y si todos enviamos uno, podemos conseguirlo", agregó este joven chiíta, antes de la final.

Igual que sus amigos, Husam considera que la afiliación religiosa es irrelevante en este caso. "Vamos a votar por ella porque es iraquí, sin saber si es chiíta o sunita", asegura Muzanna, otro admirador.

Un canal de televisión iraquí incluso ha adoptado una actitud nacionalista instando a "votar por la hija del Éufrates" o "de la mesopotamia", como la llaman. Tal vez los políticos deberían tomar nota.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar