Nombres del Domingo

Un inglés contra los zombis

Andrew Lincoln: la historia de cómo un actor de carrera en Londres se convirtió en la estrella de la serie The Walking Dead en EE.UU.

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Lincoln encarna a un policía que se acerca a la locura.

Las cosas no suelen ser como parecen. Y menos en el cine o la televisión. The Walking Dead, que volvió a las pantallas uruguayas la semana pasada, es una serie sobre zombis. Pero los muertos vivientes son apenas la excusa, el telón de fondo para una historia sobre seres humanos enfrentados a situaciones desesperadas. En ese mundo caótico se mueve un comisario del Sur estadounidense, tratando de conservar su vida y la de su grupo cercano. Pero el actor que interpreta a ese policía es bien británico.

Andrew Lincoln saltó a la fama internacional gracias a esta serie, una de las más vistas en el mundo pese a que nadie apostaba al comienzo por un producto tan gore, es decir, colmado de sangre y cadáveres caminantes. La noche de los muertos vivientes, filmada por George Romero en 1968 con escaso presupuesto, actores desconocidos y un guión elemental, ya es un clásico del terror, pero nadie se la tomó muy en serio pese a que dio origen a todo un subgénero.

Seguramente el secreto de The Walking Dead sea que los zombis aparecen poco y en el momento justo, aunque representen una presencia ominosa que nadie ignora. Pero los malos-malos de la trama son seres humanos con plena salud, que en un mundo devastado por una plaga de incierto origen, aprovechan la ausencia de toda ley para imponerse hasta con los métodos más brutales. Los buenos de la serie, encabezados por Rick Grime, policía de la ciudad de Atlanta cuando la vida era la normal, tratan de sobrevivir, cuidándose de los muertos vivientes pero temiendo más a los vivos. Y eso implica muchas veces decisiones terribles.

En ese panorama, queda claro que el mañana es incierto, incluso para muchos de sus protagonistas. Más de un personaje clave se despidió en alguna de las primeras cinco temporadas, asesinado por los villanos o mordisqueado por los zombis. Rick se mantiene. Es difícil imaginar la serie sin él, pero Lincoln advirtió que nadie tiene el puesto seguro. "Dentro de dos semanas volaré a Los Ángeles y entraré en una habitación con Scott Gimple (productor y guionista de la serie), que cerrará la puerta y me dirá si estoy a punto de morir. Siempre es un poco enervante, la verdad", comentó hace unos meses en una entrevista. En esa reunión, por lo menos, Gimple le confirmó que seguirá.

Locutor.

En la trama, Rick habla inglés con el acento del Sur de Estados Unidos. Quienes siguieron su carrera en Gran Bretaña se sorprenderán, porque en su país fue locutor de radio (presentaba música clásica) y voz de documentales, debido a su perfecta dicción londinense. Nacido en la capital inglesa en 1973, hijo de un ingeniero y una enfermera, supo pronto que quería ser actor, porque luego de dejar la secundaria se anotó en la Royal Academy de Dramatic Art, donde cambió su apellido Clutterbuck a Lincoln. Trabajó en varias series y películas británicas, hasta que su fama cruzó el Atlántico tras realizar un papel secundario en la exitosa comedia Realmente amor (2003), junto a colegas compatriotas tan conocidos como Hugh Grant, Rowan Atkinson. Colin Firth, Emma Thompson, Keira Knightley y Liam Neeson.

En 2009 lo convocaron para The Walking Dead y obtuvo el papel pese a un casting desastroso, según relató a la revista The Hollywood Reporter. Voló de Inglaterra a Londres, apenas bajó del avión fue a hacer la prueba y mientras actuaba escuchaba un ruido de fondo que lo sacaba de su concentración. Resultó ser el ronquido del perro de otro de los actores, dormido en el mismo set. "Jamás voy a obtener este trabajo", pensó. Pero lo llamaron y le dieron el principal papel.

Desde 2010 la serie está en la pantalla de la cadena AMC, un canal que ha crecido gracias a éxitos como este. Incluso en 2015 lanzó una serie derivada (spin off) titulada Fear the Walking Dead.

El personaje de Rick es uno de los puntales: un hombre que se fue endureciendo para proteger a los suyos, aunque tuvo que matar a un viejo amigo y no pudo salvar a su esposa Lori (interpretada por Sarah Wayne Callies), un golpe que lo llevó a los bordes de la locura. "No creo que se haya vuelto loco, creo que está maltrecho y que ha estado en el control del destino de mucha gente durante mucho tiempo. Eso provoca paranoia y asusta", comentó. De la misma forma vio crecer a su hijo (Chandler Riggs), un niño indefenso en las primeras temporadas, un joven seguro de sí mismo en las últimas.

Su propio aspecto fue cambiando: del policía serio y bien presentado de los primeros capítulos a un barbudo nervioso y avejentado durante las siguientes temporadas. Tuvo que dejarse la barba durante dos años, hasta que en un episodio de la pasada temporada, cuando el grupo encontró un refugio aparentemente seguro y bien equipado, se afeitó directamente ante las cámaras, en una sola toma. "Fue como hacer un proyecto de película artística. Lo hicimos de verdad, fue todo muy raro, incómodo, extraño y perfecto para la historia. Pero la que más se alegró fue mi esposa", contó. La tranquilidad en un mundo postapocalíptico nunca dura mucho y Rick cerró el último capítulo totalmente ensangrentado, tras otra situación extrema.

Lincoln confesó en otra entrevista que no realiza ejercicios especiales para mantenerse en forma: la intensidad de las grabaciones alcanza. "No puedo creer que siga vivo, si siguen empujando a mi personaje a sitios tan diferentes. Estaré más que contento de seguir haciendo esto hasta que me muerdan", dijo, con cierta filosofía.

EL YERNO DE IAN ANDERSON

Andrew Lincoln está casado con Gael Anderson, hija del líder de la banda de rock Jethro Tull, el legendario Ian Anderson. La boda se realizó en junio de 2006 y como detalle curioso, la dama de honor fue Apple Martin, hija de la actriz Gwyneth Paltrow y el vocalista de Coldplay, Chris Martin. Lincoln y Anderson tienen dos hijos, Mataldi y Arthur.

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