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De informar a cambiar la vida de miles de mujeres

Periodista exitosa, la francesa Monique Villa es desde hace siete años presidenta ejecutiva de la fundación Thomson Reuters. Se ha hecho un nombre creando programas que impactar la vida de miles de personas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
De pelear por la noticia Villa pasó a defender los derechos femeninos.

"Nunca me interesaron los temas de género antes de asumir este cargo". Al otro lado del teléfono, desde Londres, Monique Villa habla con franqueza. "Simplemente porque... no me interesaba", sigue, sin encontrar alguna justificación. Tampoco parece buscarla. Quizás sea porque esta periodista, que hizo gran parte de su carrera en la Agencia France-Presse (AFP) antes de asumir el cargo de CEO de la Fundación Thomson Reuters —una organización filantrópica que busca promover el periodismo independiente, los derechos humanos, el empoderamiento de las mujeres y luchar contra la corrupción—, es la creadora de uno de los encuentros sobre temáticas de género más exitosos de los últimos años.

Desde 2012, Trust Women, la conferencia anual que organiza en Londres, ha logrado posicionarse como un espacio infaltable para quienes buscan mejorar la situación de las mujeres alrededor del mundo. El punto de inflexión ocurrió poco después de 2008, año en que Monique Villa asumió en Thomson Reuters. La periodista quedó impresionada con una estadística del Banco Mundial que indicaba que las mujeres gastan el 90 por ciento de sus ingresos en su familia, mientras los hombres solo le dedican entre 30% y 40% de su sueldo.

"Me impactó", dice. Para mí fue evidente entonces, siendo una organización de caridad, que teníamos que ayudar a las mujeres a conocer y defender sus derechos y a obtener trabajo. Porque eso beneficia a toda la familia. Si logramos eso, sus hijos están mejor: tienen mejor educación, mejor salud, mejor todo. ¡Era una evidencia!".

El poder de las redes.

Monique Villa dice ser una "completa parisina". Nació y creció en esa ciudad en una familia perteneciente a la "buena burguesía". Cuenta que eran seis hermanos, que se criaron en las cercanías del histórico Parque Monceau, en el octavo arrondissement. "Era bonito", dice hoy. Y agrega: "Vengo de una familia tradicional".

Monique Villa estudió Derecho y Ciencias Políticas antes de descubrir el mundo de la prensa, por pura casualidad un día en el que acompañó a una amiga a una entrevista en la destacada escuela de periodismo parisina CFPJ y se dio cuenta de que esa profesión respondía a lo que buscaba.

"Fue por suerte. No fue para nada una vocación. He hecho muchas cosas en mi vida solo por suerte y creo en la suerte", dice, entre risas. "Es verdad —sigue—. Nunca pensé mucho en mi carrera. Se fueron dando las oportunidades".

Oportunidades como la de convertirse, muy joven, en reportera de la AFP y despachar sucesivamente desde París, Roma y Londres. O la de convertirse, en esta última ciudad, en la primera mujer jefa de una oficina de la agencia y ser, cinco años después, promovida como directora de Estrategia y Desarrollo de Negocios de AFP en París, tras haber demostrado su talento para los negocios, logrando que distintos medios británicos se suscribieran a los servicios de la agencia.

Sin embargo, ha sido a la cabeza de la fundación afiliada a la empresa informativa Thomson Reuters que su nombre se ha hecho más conocido a nivel internacional. Ahí, Monique Villa se ha destacado por posicionar la organización en el escenario mundial, particularmente promoviendo la lucha contra la esclavitud y los derechos de la mujer. "Nosotros no defendemos causas, somos periodistas o abogados. Pero lo que hacemos es entregarle a la gente herramientas que le permitirán actuar", dice.

—Muchas mujeres se enfrentan hoy a problemas como la brecha salarial, el techo de vidrio. ¿Cuál ha sido su experiencia con esos temas y qué cree que mujeres como usted, que tienen cargos altos, pueden hacer para ayudar a sus pares?

—En mi opinión, uno lidera con el ejemplo. En la fundación trabajan más mujeres que hombres, no porque yo tenga un sesgo de género o nada por el estilo, sino que así sucedió: en base a los méritos muchas veces las mujeres eran mejor que los hombres, entonces elegí a las candidatas. Pero odio las generalidades en estos temas. Y digo que hay que liderar con el ejemplo en el sentido de que en la fundación nadie es pagado según su género, sino según sus cualidades y méritos. Nosotros cubrimos los temas relacionados con los derechos de la mujer, hablamos al respecto, tenemos una conferencia en la que tratamos de hacer que la ley respalde a las mujeres. Es un tema que realmente tratamos de promover porque si queremos que las mujeres asciendan en las corporaciones, no hay que tratarlas diferente a los hombres. Así que sí, es algo que me importa. Además que por mi edad, he tenido una larga carrera y ha sido realmente obvio que a las mujeres les pagan mucho mucho mucho menos que a los hombres. Es un hecho.

—¿Usted se sintió discriminada en algún momento de su carrera?

—¡Por supuesto que sí! Cuando empecé a trabajar como periodista en la AFP, por ejemplo, no había ninguna mujer jefa de oficina en ningún lado. Ni en AFP, ni en Associated Press. En esa época era algo ni siquiera imaginable. Entonces, claro, muchas veces a lo largo de mi carrera sufrí por eso. Pero al mismo tiempo, siempre hay un lado positivo. Eres periodista y los políticos, los banqueros, los poderosos prefieren hablar con una mujer que con un hombre. Ser mujer también tiene ventajas. La discriminación existe, pero tienes que superarla y quizás necesites ser mejor que los hombres para poder conseguir un trabajo, pero al fin y al cabo lo consigues. Creo que soy muy resiliente. Nunca he sido de las que lloran.

—Sheryl Sandberg, ejecutiva de Facebook y autora de Vayamos Adelante ha dicho en varias oportunidades que la pareja que elige una mujer es su decisión de carrera más importante. ¿Fue su caso?

—Yo me casé muy joven. ¿Si fue una decisión de carrera? No creo. Recién estaba empezando a trabajar, y simplemente me enamoré perdidamente. No fue una decisión de carrera, pero debo decir que tuve al lado a una persona muy apoyadora de lo que yo quería hacer. Durante años yo fui quien,...voy a usar esta palabra estúpida que me carga, se "sacrificó" para seguirlo a los lugares a los que lo mandaron y dejé de trabajar mientras viajábamos, porque ambos éramos periodistas. Y en algún momento, él hizo lo mismo. Me siguió a Londres, empezó a escribir libros, etcétera. Era muy apoyador y no era para nada celoso de mi carrera. Murió hace cinco años, pero estoy segura de que se sentiría muy orgulloso de ver el rumbo que ha tomado la fundación. Por eso, creo que sí, la pareja es muy importante, tanto para un hombre como para una mujer. Es exactamente lo mismo. Pero quizás en países donde aún hay que luchar para que todos tengan los mismos derechos, sea más importante aún tener una pareja que te apoya.

Esclavitud y tráfico humano.

Monique Villa no necesita decir qué iniciativas de la fundación que dirige la tienen más orgullosa. Basta con escucharla hablar para entenderlo. Desde su llegada, en 2008, creó dos programas estrella: Trust Law y Trust Women. Estos han tenido un éxito suficiente como para que, en el lapso de siete años, el equipo de la fundación creciera de 10 a cerca de 100 personas y la visibilidad de Monique aumentara al punto de ser incluida en la lista de las 100 personas más influyentes en la ética de los negocios, que establece el instituto Ethisphere.

Trust Law ha crecido tanto que es hoy la red de servicios legales pro bono más amplia del mundo. Desde 2010 pone en contacto a algunos de los bufetes de abogados más prestigiosos con ONGs y emprendimientos sociales. Con proyectos en 170 países que involucran a 515 firmas legales, la iniciativa ha tenido un efecto indudable. Los abogados participantes dicen haber invertido más de 54 millones de dólares en horas facturadas desde 2010 para ir en ayuda de las organizaciones sociales y la instancia se ha convertido en un referente, consultado incluso por las Naciones Unidas cuando esta planea hacer investigaciones en materia de transparencia a nivel internacional.

Trust Women, a su vez, tiene la ventaja de haber sido concebida con una visión pragmática: no quedarse en el discurso de género, sino que dar un paso más y tomar medidas concretas que favorezcan a las mujeres. Villa explica que todo comenzó después de que decidiera contratar a un equipo periodístico que cubriera los temas que recibían poca cobertura en los medios tradicionales, como los derechos de la mujer, entre otros.

"Como cubríamos esos temas, me empezaron a invitar a muchas conferencias sobre género alrededor del mundo. Siempre eran muy interesantes, pero un poco frustrantes para mí. Escuchaba estos testimonios increíbles, hablaba gente muy potente, pero luego salíamos de la sala y todo se acababa. Chau, no había pasado nada. Entonces, después de cinco o seis, dije: Basta, voy a hacer mi propia conferencia en la que actuaremos No es suficiente escuchar y pensar. Si uno no actúa en base a eso, ¿de qué sirve?".

Villa dice que en tres años Trust Women se ha convertido en "el lugar" en el que se discute sobre la esclavitud moderna y "el lugar" en el que se buscan nuevas maneras de ayudar a las mujeres desde un punto de vista legal.

—¿Qué se siente al tener tanto impacto sobre la vida de la gente?

—Es un impacto que yo nunca podría haber logrado sola. Pero al crear esta herramienta con la fundación, podemos tener un impacto mucho más grande— dice. * EL MERCURIO.

UN CAMBIO QUE LE DIO MÁS TIEMPO A SU VIDA PERSONAL

Cuando Monique Villa dejó el periodismo puro para dedicarse a la parte de los negocios en los medios, le cambió la vida. Tenía dos hijos y poco control sobre su tiempo.

"Fue un cambio total porque cuando trabajás para una agencia de noticias tenés que estar en estado de alerta todo el tiempo, sobre todo si eres jefa de la oficina. Puede que te despierten en la mitad de la noche. Y de repente estaba en la parte de los negocios y empecé a tener una vida muy diferente, en la que las cosas van mucho más despacio, en que no te interrumpen durante los fines de semana". Aun así no ha perdido su alma de periodista, y lo que ha logrado lo ha hecho en gran parte reporteando Para preparar la conferencia Trust Women, por ejemplo, habla con unas 300 personas.

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