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La hora de tomar el té

Es una bebida milenaria, pero en los últimos años despertó una tendencia que conquista en todo el mundo. Los uruguayos también se animan a probar nuevas variedades.

Los uruguayos cada vez consumen más té.
Los uruguayos cada vez consumen más té. una bebida que se puede apreciar con los cinco sentidos. 

Aunque para muchas personas tomar un té puede significar simplemente unos minutos de descanso, un momento de relax o la excusa perfecta para una charla, para otras es mucho más que eso. En los últimos años viene creciendo a nivel mundial una tendencia hacia la "cultura del té" y Uruguay no es ajeno: la pasión que despierta está cada vez más presente en el país del mate.

Esta bebida atrae la curiosidad, ya que trae con ella miles de años de historia, mitos, leyendas, ceremonias, arte y misterios por descubrir. Todo eso conforma "la cultura del té", explica Victoria Bisogno, una argentina que es ingeniera, escritora, tea blender y consultora especializada en té, además de presidenta de la organización internacional El Club del Té. "Es lo que te atrapa y no te deja ir. Cuando uno descubre el té no hay vuelta atrás, es un camino de ida".

Bisogno llegó a Uruguay este mes para presentar su nuevo libro, La Cata del Té, y también a brindó un "Taller Sensorial del Té", porque sabe del "creciente interés" que hay por el mundo de esta infusión entre los uruguayos.

Los cinco sentidos

Bisogno explica que "a diferencia de otras bebidas que se presentan ante el consumidor de forma líquida, el té es un producto sólido: son hojas secas de una planta que pasan por varios procesos en la fábrica, para convertirse en lo que conocemos como té en hebras o en saquitos. Para beber la infusión, las hebras secas se ponen en contacto con el agua caliente, pasando al estado de hebra humectada, y obteniendo en la taza lo que llamamos el licor, que es el líquido que se obtiene de infusionar las hojas de té. De esta manera la cata del té ofrece una experiencia sensorial para los cinco sentidos".

Es así que la vista, dice Bisogno, nos dará una primera impresión del producto y nos permitirá distinguir la variedad de té que estamos catando. "También nos permite identificar el color y posibles defectos como la turbidez del licor", agrega.

Victoria Bisogno, argentina experta en té que estuvo en Uruguay.
Victoria Bisogno, argentina experta en té que estuvo en Uruguay.

El olfato, por su parte, es uno de los principales sentidos que intervienen en la cata del té: "Nos permite conocer su identidad, el olor que lo define. Describimos el aroma del té haciendo referencia a olores conocidos como el de diferentes flores, frutas, especias. La cantidad de notas aromáticas que podríamos encontrar es indeterminada y puede variar de uno a tres olores en un té plano, de diez a quince notas diferentes en un té complejo", detalla la experta.

Si hablamos del sentido del gusto, éste nos posibilita diferenciar un té dulce de uno amargo, un té salado de uno ácido, sostiene.

En relación al tacto, explica que durante la cata del té, este sentido deja identificar sensaciones en la boca, como cuerpo, textura, astringencia o pungencia.

Y por último, el oído es utilizado durante la cata para comprobar la "crujencia" de las hebras: "Esto es muy importante para descartar tés en mal estado de conservación", dice Bisogno.

La tendencia crece

Bisogno sostiene que en los últimos años se observa "un gran aumento en el consumo del té y en las oportunidades de negocio que ofrece esta bebida".

En todo el mundo, incluido Uruguay y otros países latinoamericanos, "cada vez son más las personas que quieren cambiar su estilo de vida por uno más saludable, y también son muchos los profesionales que quieren darle un vuelco a su vida y abrirse camino como emprendedores, creando empresas exitosas que les permite conectarse con un producto noble, elegante y saludable".

Cada vez más personas se vuelcan al té, "atraídos por la experiencia gourmet que implica, por los rituales y ceremonias que encierra y por sus beneficios para la salud. Existen estudios que muestran el crecimiento en el consumo mundial del té en los últimos diez años, en especial el negro y verde, y consecuentemente un aumento en la producción en los países de origen", dice Bisogno.

La experta señala que los blends, que son mezclas de té con frutas, hierbas, especias, flores y esencias diseñadas para generar sensaciones especiales, "son el camino más fácil para encontrar sabores y aromas agradables y a la vez familiares". Y que "como los agregados son ingredientes que fácilmente podemos encontrar en cualquier cocina, hacen de la experiencia de tomar el té, algo más cercano, más fácil de disfrutar, que al fin y al cabo es el objetivo último a la hora de tomarlo".

Cada vez hay más opciones

Mónica Rodríguez, uruguaya y sommelier de té de La Tienda del Té (Punta Caretas, Carrasco y Mercado Agrícola) cuenta que esta propuesta ofrece tés puros, blendeados (mezcla de hierbas) y tisanas (que se diferencia de la infusión principalmente por la temperatura del agua).

Esta especialista sostiene que el uruguayo en general se anima a probar sabores nuevos, pero que es algo que recién viene cambiando en los últimos años: "No era así cuando abrimos, en el 2010", dice, y recuerda que en aquel entonces "la gran mayoría no sabía lo que era una tienda de té" y que "muchos no se animaban a entrar".

Opina que hay una tendencia que se está instalando en Uruguay, aunque aclara: "Estamos a años luz de la cantidad que toma en promedio la gente en oriente o en Europa. Lo que más se consume en Uruguay es el mate y está bien. Es parte de nuestra cultura".

Un consejo para alguien que quiera incursionar en el mundo del té es "que le haga caso a su nariz. El olfato nunca se equivoca", recomienda.

Mediterráneo Coffee Bar (Pocitos) es una cafetería de especialidad que también ofrece distintos tipos de tés en hebras. Guzmán Shaw y Alex Martínez cuentan que si bien el foco de su propuesta es el café, decidieron incluir distintos tipos de té para brindar una propuesta completa: "Los uruguayos están mucho más abiertos a probar nuevos sabores en todo lo que a gastronomía se refiere y esto claramente abarca el mundo del té", señala Shaw. Y agrega que por lo general "la gente más joven opta por los blends y son más de probar nuevas opciones".

El catálogo es amplio: actualmente tienen blends (mezcla de distintas variedades) de té negro con moras, té negro con naranjas y arándanos rojos, Earl Grey Supreme (earl grey con aceite esencial de bergamota) y té negro con oolong (el oolong un té chino tradicional que queda entre el verde y el negro en oxidación), vainilla y caramelo.

Cuesta salir del clásico té negro

"El uruguayo promedio es más de pedir el clásico te negro. En general es a los más jóvenes a quienes les interesa probar sabores diferentes", dice Lucía García Cummins, de Lavender Tea Room (Carrasco). Esta propuesta ofrece una amplia variedad de té: tienen en sobres y en hebras. Reconocen que hay una tendencia que ha venido creciendo hacía el consumo de té: "Cuando abrimos hace casi 10 años, en el 2009, no había ninguna casa de té. En cuanto abrimos las puertas fue un éxito. Con el paso del tiempo empezaron a surgir muchos otros lugares y se desarrolló una costumbre de salir a tomar el té que no se percibía en esos momentos en el país". Según García Cummins "el uruguayo está acostumbrado a ciertas marcas de té y es difícil sacarlo de ellas. Somos un país de costumbres y lo nuevo a veces cuesta. Pero sin dudas que sabe apreciar el buen té".

Costumbre, placer y cultura

"He pasado toda mi vida íntimamente conectada con el té. Para mí el té es placer y cultura. Siendo niña, mi abuela que era francesa, me transmitió sus costumbres, enseñándome a tomar el té en hebras preparado con dedicación y elegancia. Un ritual encantador de aromas, sabores y conversaciones inolvidables, acompañado por mariposas, que parecían esperar ese momento para venir repentinamente a saludar. La vocación actúa como un llamado del que no hay escapatoria, y así nació El Club del Té", cuenta Victoria Bisogno.

Apreciar la buena calidad

"Saber apreciar un té de calidad está ligado a una experiencia, un recuerdo, nuestro perfil sensorial es el encargado de que podamos apreciar algo de calidad", dice Victoria Rodríguez, Tea Sommelier y Tea Blender de REENCONTRATé, boutique de té en Montevideo. Según la experta el uruguayo promedio "va aprendiendo e interesándose en la variedad de sensaciones, que llevan a descubrir, aprender y disfrutar".

Para Rodríguez, "lo maravilloso de esta bebida es que no hay paladar que no se pueda entrenar".

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