NOMBRES DEL DOMINGO

Guzmán, de Élite al mundo

Miguel Bernardeau es parte del elenco protagónico de la serie juvenil que es furor en Netflix y que acaba de estrenar su tercera temporada.

Miguel Bernardeau, Guzmán en Élite
Miguel Bernardeau, Guzmán en Élite

Quizás Miguel Bernardeau sea, junto a sus compañeros de Élite, una de las figuras más representativas del fenómeno Netflix, que en los últimos años se ha convertido en una usina creadora de producciones con artistas poco o nada conocidos que eleva hasta el estrellato absoluto. Quizás Miguel Bernardeau sea, junto a sus compañeros de Élite, una metáfora viva de lo que sucede con Netflix. Quizás Miguel Bernardeau tendría que haber estado preparado para la fama casi celestial y perturbadora a la que se ven expuestos los artistas una vez que entran al universo de la compañía de streaming, una vez que sus personajes llegan a las pantallas de casi todo el mundo. Quizás debería haber estado preparado porque viene acompañando desde que nació la fama de su madre, Ana Duato, una de las mejores actrices de España. Quizás porque su padre, de quien heredó el nombre, es uno de los productores españoles más importantes de la televisión. Pero no, nadie está preparado para lo que genera ser parte de una de las series más populares de Netflix.

De familia

La siguiente línea de este texto tendrá, quizás, un pequeño spoiler que, sin embargo, no impedirá que usted pueda disfrutar de Élite si aún no la ha mirado.

En el último capítulo de la tercera temporada, Guzmán, rostro de niño, ojos azules intensos y llorosos, quebrado, con la sonrisa a medias, le manda un audio a Nadia: “Hola Nadia. Primero perdón porque quizás este sea el mensaje más cursi de la historia. Pero quería decirte que si alguna vez decides volver, yo voy a estar aquí esperándote”.

Este no es el final de Guzmán en la serie que, según han adelantado sus creadores, tendrá al menos una cuarta temporada, pero es un cierre de ciclo que el personaje merecía: tras haber empezado como un niño rico sin empatía y que juraba saberlo todo, después de atravesar el dolor por la pérdida de su hermana, después de quedarse absolutamente solo, el amor de Nadia es lo que lo salva, lo que, según ha dicho el mismo Miguel en alunas ocasiones, hizo que el personaje mostrara todos sus matices (eso de que nadie es tan malo y nadie tan bueno).

Para Miguel, un joven de 23 años que nació en Valencia, Guzmán es el primer gran desafío de su carrera. Por lo que significa la magnitud de Élite, por lo masiva que se volvió la historia y por los temas que toca la trama.

“Me gusta mucho hacer de Guzmán porque me permite ser muy irreverente, y yo no soy nada irreverente. Trato de ser bastante correcto y pienso mucho lo que voy a decir, porque no quiero dar pie a alguien a que piense algo que no quiero. Y eso Guzmán no lo hace, es muy irreverente, y me gusta, me gusta mucho”, dijo en una entrevista con el diario El Mundo. “Y además, si Guzmán es así, si arremete contra los inmigrantes es porque él es adoptado, porque llegó por último, porque es más de fuera que ningún otro en el colegio, porque es de Europa del Este y sus padres murieron por drogas, y él se tuvo que poner ahí arriba para poder sobrevivir. En realidad es un superviviente, alguien que consigue superar todas las barreras que encuentra en el colegio y llegar a la cima de la jerarquía estudiantil y desde ahí controlarlo todo. Es alguien con un conflicto, con unas ideas que van en contra de sus propios orígenes. Y un personaje así para un actor es muy interesante”.

Pero Miguel es más que Guzmán. O no es solo Guzmán. Aunque ha dicho que también le gusta la escritura y que quizás en un futuro le gustaría escribir guiones, siempre supo que la actuación le atraía. Creció yendo a los rodajes de su madre y a las producciones de su padre y cuando terminó la secundaria se fue a estudiar actuación a Santa Monica College y a la American Academy of Dramatic Arts. También empezó a estudiar comunicación audiovisual.

En 2016 tuvo su primera participación en televisión. Fue en Cuéntame cómo pasó, la serie producida por su padre que empezó en 2001 y ya tiene más de 20 temporadas. Allí Miguel interpretó a un soldado en un solo episodio. Un año después llegó al cine. Fue en la película Es por tu bien, dirigida por Carlos Therón, donde el actor hacía del novio molesto de Marta, interpretada por Georgina Amoróns (Cayetana en Elite). En 2018 vino Sabuesos, una serie protagonizada por Selva Reina, María Esteve y Thais Blume en la que Miguel aparece en cinco capítulos. También ese año tuvo otra participación en cine, en la película Ola de crímenes. Finalmente llegó Élite. Y con Élite todo eso que trae la fama.

“Yo soy actor pero mi trabajo no conlleva fama, yo no le debo nada a nadie. Tengo aprecio por la gente a la que le encanta Élite, pero no tengo porque contarte quién soy ni sonreírte si me pones una cámara en la nariz”, dijo en una entrevista con El País de Madrid. Es que al éxito de Élite se le suma su noviazgo con Aitana, una cantante española mega famosa y las demandas que enfrenta su madre Ana Duato contra la Hacienda Pública española por las que la Fiscalía pidió 32 años de prisión para la actriz. Con ese panorama, la prensa no ha dejado de buscar las palabras del actor, que se ha negado, cordialmente, a hablar.

Miguel ha dicho que tiene miedo a quedar encasillado en Guzmán y a no conseguir otros trabajos diferentes, desafiantes. Para eso sigue estudiando y se sigue formando. Cada vez que puede toma cursos y talleres de actuación. Después de todo, solo tiene 23 años y una carrera por delante como para demostrarlo todo.

Una serie que va a los extremos
Imagen de la temporada 3 de la serie "Élite". Foto: Netflix

Durante sus tres temporadas Élite toca temas sensibles y los lleva a los extremos. Desde la sexualidad hasta la soledad, el bulliyng, el dinero y las drogas, la herencia familiar, las diferencias de clases, la crueldad de los adolescentes. La trama se centra en un colegio, Las Encinas, y en el asesinato de Marina, hermana de Guzmán. “Élite hace efectivamente una crítica muy despiadada de España, pero también creo que eso es al mismo tiempo por lo que en parte funciona la serie, porque al final la gente cuando llega a casa quiere ver algo extremo, algo que les saque de su día habitual y lo entiendo. Pero soy consciente de que es una serie en la que hemos elevado el volumen de las tramas, de las emociones, de las intenciones”, dijo Miguel en entrevista con el diario El Tiempo.

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