NOMBRES

El gran año de Amy Schumer

Por primera vez la lista de comediantes mejor pagas que elabora Forbes incluyó a una mujer en el rubro comediante. Con una vida dura, hace reír sin medias tintas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Publicó una autobiografía donde confiesa que fue víctima de abuso.

Según Bono, ella sería capaz de frenar el extremismo islámico. En una sesión especial del Senado estadounidense a comienzos de este año, el cantante del grupo U2 señaló que el humor era más efectivo que las armas, por lo que Estados Unidos debería enviar comediantes al Medio Oriente, y sugirió a Amy Schumer.

A sus 35 años, esta actriz y guionista neoyorquina está en la cima de su carrera. Si en 2015 ganó un Emmy por su programa Inside Amy Schumer y entró en la lista de los 100 personajes más influyentes de la revista Time, ahora acaba de cruzar una barrera que mide el real peso en la industria del entretenimiento: la de los rankings de ganancias que elabora la revista de negocios Forbes.

La lista de comediantes mejor pagados, publicada a fines de setiembre, incluyó por primera vez a una mujer, y es precisamente Amy, cuyas ganancias en el último año se calcularon en 17 millones de dólares, que la dejaron en el cuarto lugar del listado que encabeza Kevin Hart (Scary Movie), con 87 millones de dólares.

Pero no es solo el éxito económico lo que ha distinguido a Amy Schumer, quien además, protagonizó en 2015 la película Y de repente tú, donde exponía su incredulidad sobre el amor eterno. Y apareció en el cotizado anuncio de la cervecería Bud Light, emitido en la Super Bowl del pasado marzo. Al igual que la estrella de la serie Girls Lena Dunham, se ha convertido en símbolo de una nueva generación que rompe los estereotipos físicos y culturales en que se ha encasillado a las mujeres. Amy no tiene problemas con su cuerpo, pero eso no significa que ataque a las modelos. "No creo que (la moda) sea algo estúpido. Simplemente no es mi estilo", afirmó en la entrevista de portada de Vogue en su edición de julio. Entonces la comediante marcó un hito al lograr que la temible editora de la revista, Anna Wintour, participara en una humorada, un video viralizado donde ambas intercambiaron papeles.

Tampoco presume de ser una intelectual. A propósito del lanzamiento de su libro The girl with the lower back tattoo, contó a la revista Entertainment Weekly que de niña leía a escondidas las revistas femeninas, cuyos contenidos eran muy sexuales para su edad; y aunque tras leer dos páginas de 50 sombras de Grey dijo "¿Acaso están todos locos? ¡Esto es basura!", le encantó la película, al punto que le gusta recomendársela a gente que no la ha visto.

Ocho millones de dólares le pagaron como adelanto por escribir sus memorias, ampliando su campo de influencia mediática. El texto, que salió al mercado en agosto, es una serie de ensayos autobiográficos, donde habla de las infidelidades de sus padres y cuenta la que más le dolió: cuando su madre dejó a su padre porque se había enamorado del mejor amigo de él. "Yo era una niña, recién estrenada en mi adolescencia, y me estaba tratando como una psiquiatra experimentada", escribe la cómica.

En el texto enumera además a los 28 amantes que ha tenido en su vida, y habla de otros conflictos con su madre, que siendo adolescente la llevó con su hermana a hacerse un tatuaje, que se le infectó.

Pero lo más comentado han sido las revelaciones de abusos: la actriz señala que perdió su virginidad a los 17 años en una relación no consentida.

Más adelante estuvo en una relación violenta con un chico llamado Dan, con quien se fue a la Costa Oeste. Relata la pesadilla que vivió en uno de los capítulos más oscuros del libro. "Cada vez empeoraba más, empecé a irme del apartamento cuando podía, me iba al Starbucks, me encerraba en el baño y lloraba", cuenta. "En algún momento de la relación empecé a confundir su ira y agresividad por pasión y amor". Hasta que la historia se volvió violenta de verdad: "Él tomó un gran cuchillo de carnicero de un cajón. Y ahí fue cuando tuve claro que iba a matarme". Pero escapó a tiempo. Por último, Schumer habla de su novio actual, el actor Ben Hanisch, a quien conoció a través de una aplicación, y a pesar de la estabilidad emocional que ha logrado, no confía en que sea para siempre.

Tal como en su película del año pasado, Trainwreck (Esta chica es un desastre), donde su heroína tenía relaciones casuales en lo que tradicionalmente se considera la usanza de los hombres, Amy Schumer no está para cuentos de hadas. (En base a EL MERCURIO/GDA, con otras fuentes)

Una semana para el olvido.

Si algo ha hecho famosa a Amy Schumer es su estilo de humor, pero esta semana el público no lo tomó a bien: unos 200 espectadores abandonaron con abucheos su espectáculo en Tampa después de que hiciera una broma sobre Donald Trump.

Antes del show, Schumer no había escondido su desdén por Trump.

Según narró El País de Madrid la polémica comenzó después de que Schumer convocara al escenario a un votante de Trump para defender al candidato. "¿Te preocupa lo impulsivo que es, cuando se enfada incluso por un sketch de Saturday Night Live?", le preguntó ella antes de llamar al candidato "un monstruo naranja, un agresor sexual que se dedica a abrir universidades falsas".

Schumer, en plena gira, respondió a la polémica en la revista Vanity Fair: "¡Me encantó mi público en Tampa! Quiero agradecer a las 8.400 personas que se quedaron. Siempre hemos dependido de los humoristas para hacernos reír y decir la verdad. Estoy orgullosa de mantener la tradición".

"Se sacó la lotería".

Corría enero y la noticia estalló como es usual en estos tiempos: por las redes sociales. Amy Schumer publicó una fotografía en Instagram con su nueva pareja, el diseñador de muebles Ben Hanisch. "Él la hace tan, tan feliz. Ella dice que le repite constantemente lo guapa, sexy y perfecta que es. Se siente como si le hubiera tocado la lotería", contó un amigo a la revista People.

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