NOMBRES

Una estrella de casi cien años

Iris Apfel es diseñadora de interiores pero también un ícono de la moda. Su estilo extravagante no pasa desapercibido.

Iris Apfel es un ícono de la moda y el diseño

Como si fuese una joven eterna, Iris Apfel utiliza a la moda para torcer el destino y transforma a la vejez en arte y así se aleja de los finales. Es que esta influencer — tiene 889.344 seguidores en Instagram — de 96 años, se ha encargado de ser fiel a su estilo, independiente de los años que pasen y de que, como suele decirse, la moda sea pasajera. Para ella, al contrario, es una forma de vivir y de pararse ante la vida: "Cuando no vestís como todo el mundo, no tienes que pensar como el resto".

Es diseñadora de interiores y un ícono de la moda. Ahora, acaba de publicar su primer libro, Iris Apfel: Accidental Icon, con fotografías y reflexiones en primera persona, que está, especialmente, dirigido a los más jóvenes. "No quería hacer otro libro ilustrado, tampoco unas memorias y por supuesto, tampoco quería hacer un libro con consejos. Encuentro insultante este último tipo de libros. No es cosa mía decirte cómo tienes que vestir o qué tienes que hacer", dijo en una entrevista. "Las personas me piden muchos consejos sobre cómo vestirse, pero si yo les digo cómo vestirse, es mi estilo y no el suyo", reflexionó.

Dueña de un estilo irrepetible (sus anteojos redondos y grandes que resaltan sus ojos verdes son inconfundibles, lo mismo que los accesorios grandes y vistosos) y de una personalidad irreverente, genuina, joven y llena de humor, las reflexiones sobre el estilo y la moda de Iris son, en verdad, reflexiones sobre la vida misma. "Yo amo la ropa, pero difícilmente es una manía para mí. La gente piensa que tardo mucho tiempo en vestirme, pero la verdad que tengo muchas otras cosas en las que ocupar mi tiempo", dijo a la revista colombiana Exclama.

Buen estilo y buena economista.

Nació en 1921, en Nueva York "en una casa bellísima", aunque con muy poco. "Soy una niña de la Gran Depresión (de 1929), no teníamos mucho dinero. Nadie lo tenía. Y cuando conseguías un poco, aprendías a gastarlo sabiamente. Yo he estado comprándome mi propio vestuario desde que tengo 11 años, porque mi madre trabajaba y no tenía tiempo para ir de compras conmigo", contó la diseñadora a El País de Madrid.

La primera vez que compró su propia ropa fue para el Desfile de Pascuas que se hacía en la Quinta Avenida. Se aproximaba la ocasión y ella no tenía un vestido "lindo" para ponerse. Así que su mamá le dio 25 dólares, "que era un montón de dinero para la época" y se fue a una tienda de descuentos. Vio un vestido del que se enamoró, pero prefirió tener más opciones para decidirse. "Lo dejé, me subí al metro y me fui a la calle 34, donde había una decena de tiendas maravillosas. Todo lo que vi valía tres veces más que el otro vestido, así que regresé a por él. Lo compré por 12,95 dólares junto con un sombrero que costaba 3 dólares. Luego fui a una tienda de calzado (...) Por 25 dólares lo tenía todo y me quedó dinero para almorzar y volver a casa. Recuerdo que todo el mundo alabó mis compras. Mi madre siempre me dijo que tenía muy buen gusto y mi padre, que era buena economista. Ese ha sido el secreto", contó Iris.

Fue por entonces que Iris adquirió, también, su primera joya. Y, desde entonces, se convirtió en una coleccionista incansable. "Mi madre siempre decía que los accesorios son lo más importante si poseés algunas prendas básicas. Le encantaba la ropa arquitectónica, bien cortada, con buenas telas y muy simple. Y a mí también. Me gustan los trajes que yo pueda embellecer. Con unos complementos puedes convertir tu look de día a uno de noche. Y de todos ellos, la joyería es lo más, porque cuando la cambias transformas todo tu estado de ánimo. Puedes verte seria, divertida, sexy… ¡Lo que quieras!".

Su estilo extravagante la hizo única
Su estilo extravagante la hizo única

Un día, cuando tenía 16 años y se iba de compras sola por las tiendas Loehmanns de Nueva York, la propietaria se le acercó y le dijo: "Llevo tiempo observándote y no eres bella, ni serás bella, pero tienes algo más importante: estilo". Desde entonces, Iris no cree en la belleza. O en realidad, se ríe de todas las convenciones que sobre el tema crea la sociedad. "No estoy de acuerdo con los cánones". Para ella, no se trata de ser más bello, sino de ser fiel a uno mismo.

Estudió diseño de interiores en la Universidad de Nueva York y se casó con Carl Apfel, con quien creó la marca de diseño Old World Weavers. Eligió no tener hijos para poder dedicarse a su trabajo: "Yo siempre quise tener una carrera y viajar mucho", dijo en una ocasión. Dijo, también, que aunque su madre fue su gran referente, no quería repetir su experiencia de abandonar su vida profesional para poder cuidarla (al menos cuando ella era una niña).

Sus diseños y los de su marido, pronto la llevaron a tener clientes como Greta Garbo, Patricia Nixon y Estée Lauder y a decorar la Casa Blanca para nueve presidentes, desde Harry S. Truman hasta Bill Clinton.

Sin embargo, en 2005, la vida de Iris cambió completamente. Es que, fue ese año cuando Harold Koda — del Museo de Arte Metropolitano de Nueva York— se enteró de que había una mujer en la ciudad que tenía una de las colecciones de joyas de alta costura más impresionante de Estados Unidos.

Koda quedó deslumbrado con aquella dama que se vestía con colores explosivos y ropas extravagantes (Iris cree que la vida es demasiado aburrida como para vestirse de negro) y le dedicó una exposición completa solo para ella. Al principio, sería solamente con los accesorios que coleccionaba. Pero después entendió que no podían ser separados del estilo de Iris, así que la muestra se basó en exponer 80 looks distintos, que incluían prendas de su ropero combinadas con sus joyas.

Iris tenía 84 años cuando empezó a ser una estrella (masiva) del mundo de la moda: "De pronto me he convertido en una estrella geriátrica (...) He estado haciendo esto toda mi vida y ahora me encuentro con montones de revistas, sobre todo europeas, que están escribiendo sobre mí. ¡Pero yo no estoy haciendo nada distinto a lo que he hecho durante los últimos 70 años". Después, se transformó en asesora de diseñadores, tiendas exclusivas, como Bergdorf Goodman, o marcas cosméticas como Mac. Luego, creó su propia marca de joyas, Rara Avis by Iris Apfel.

A los 96 años, Iris se define a sí misma como una "persona inquieta". Es que, tras la muerte de su marido en 2016, decidió que no podía dejar hacer cosas y debía mantenerse ocupada. Eso es lo que hace. Y así, con sus ropas auténticas y extravagantes, Iris Apfel se convirtió en un ícono, no solo de la moda, sino de la autenticidad, que inspira a más de una generación. "Podés aprender a estar a la moda, pero cuando se trata de estilo, viene en tu ADN, o lo tenés o no lo tenés".

Un documental, un libro y una barbie

Acaba de lanzar un libro con sus reflexiones
Acaba de lanzar un libro con sus reflexiones

En 2014, el director Albert Maysles (conocido por el filme The Beales of Grey Gardens, que grabó con su hermano David en 1975) lanzó el documental Iris, en el que repasa la vida y trayectoria de la diseñadora.

Allí, la americana cuenta su historia y sus "secretos" para hacer crecer su colección de joyas y accesorios, a la vez que reflexiona sobre la moda y el estilo.

"Yo fui, probablemente, la primera mujer en vestir jeans, en los años 40", cuenta Iris en aquel documental. Pero también dice que ella no tiene "ninguna regla" para vestirse.

Además, cuenta la historia de la diseñadora con su esposo, Carl, habla el curador de la exposición de sus outfits en el Metropolitan de Nueva York, y se muestran una serie de entrevistas y conferencias que brindó Iris.

Iris se puede ver en Netflix. Fue justamente por ese documental que la diseñadora sintió que sus seguidores se quedaron con ganas de más. Y así, impulsada además por sus ganas de no dejar nunca de hacer cosas, decidió publicar un libro con sus pensamientos y sus fotografías; fue presentado el pasado marzo. "El estilo personal realmente se originó con Iris Apfel; ella siempre ha abrazado las virtudes de no solo vestirse para sí misma, sino de ser quien es y hacerlo sin pedir disculpas, algo que quizás sea la razón por la que ella y su mensaje y su estética han calado de forma tan fuerte", sostuvo la influencer Leandra Medine durante el lanzamiento del libro.

Pero, como si fuese poco, además de un documental y un libro, ahora Iris tiene su propia muñeca. Sí, es una muñeca barbie de 96 años que fue creada por la empresa de juguetes Mattel y presentada a comienzos de marzo.

Fiel al estilo de la diseñadora neoyorquina, la muñeca luce un traje de color verde y tiene varios accesorios colgados del cuello y las muñecas. Además, como no podía ser de otra forma, tiene un lindo par de lentes negros y gigantes.

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