MOMBRES

El encanto de una risa auténtica

A los 41 años Anna Faris se convirtió en una actriz que se toma el hacer reír muy en serio. La comedia es su inspiración y tiene una nueva película en cartel.

Anna Faris

En su familia era la más bajita, también lo fue en su salón de clases, y no era graciosa. Había niños en la escuela que sí lo eran, pero Anna Faris sencillamente no era una de ellos. "Me encantaba perderme en los libros y la imaginación", dice la actriz. Fue por eso que sus padres, un profesor de sociología y una maestra de educación especial, la inscribieron en clases de actuación.

"Comenzó como una forma de hacerme oír", recordó Faris. "Me enamoré de la actuación, pero cuando le dije a mi compañera de habitación en la universidad que me habían seleccionado para formar parte del reparto de Una película de miedo (2000), me dijo: Dios santo, Anna. Tú no eres graciosa". "Respondí: Ya sé. ¿Qué voy a hacer?".

La actriz deja escapar una carcajada. A sus 41 años, Faris no necesita que nadie le confirme que es divertida. Es una de las estrellas de la exitosa serie de comedia Mom, transmitida actualmente por CBS, y tiene una extensa filmografía en la que abundan las carcajadas e incluye Amor a la deriva, una nueva versión de la comedia de 1987 protagonizada por Goldie Hawn y Kurt Russell, que se estrenó en Uruguay la semana pasada.

"Me parece que la buena comedia proviene de un buen nivel de sinceridad", señaló Faris durante una entrevista en el Dolby Theatre de Hollywood. "La sinceridad es divertida. La autenticidad es divertida. Es la única forma en la que sé abordarla".

El nuevo largometraje cambia los roles de la película original, que sigue transmitiéndose de manera continua en la televisión por cable. En esta ocasión, Faris interpreta a Kate, una madre soltera a la que maltrata Leonardo (Eugenio Derbez), el propietario rico, maleducado y arrogante de un yate.

"Se conocen y él trata a una madre trabajadora como basura", comenta Faris. "Después se convierte en la historia en la que él se golpea la cabeza, pierde la memoria y acaba viviendo con ella. Ella lo convence de hacer de todo sin recibir nada a cambio. Mientras tanto, él aprende la importancia de la familia".

Para Faris, su actuación fue un tributo a una de sus actrices favoritas. "Crecí idolatrando a Goldie Hawn y viendo todas sus películas", sostuvo.

Por ello, se sintió emocionada de saber que contaba con la bendición de Hawn y Russell, que son pareja en la vida real, antes de empezar a rodar. "Me los encontré en una función empresarial", recordó Faris, y Kurt dijo: Escuché que vas a hacer nuestra película. ¿Por qué no vamos todos a cenar. Madre mía, esto es fabuloso, pensé. Todo fue encantador. Me sentía asustada de hacer una nueva versión de su película y de reimaginarla. No estaba segura de su reacción tampoco, porque es una película que le ha gustado a mucha gente durante muchísimo tiempo", señaló. "Al final de la cena", recordó, "no solo me dieron su bendición, sino que no me dejaron pagar".

Después de todo, la película era una pausa divertida de su empleo como Christy Plunkett, una mamá soltera que se recupera del alcoholismo y batalla con su propia madre (Allison Janney), quien también está en recuperación, aunque menos comprometida, en el éxito televisivo Mom. El programa ahora está en su quinta temporada y sigue siendo popular.

"Me resultó muy extraño", confesó Faris. "Crecí viendo comedias donde las mujeres se enfrentaban. Este no era el caso. También agradecí que mi personaje estuviera enfocado en tantas otras mejoras en su vida, en lugar de solo preguntarse: ¿Le gustaré a ese chico?".

"Se trata de una mujer frustrada, pero que es inteligente y está motivada", continuó. "Es tan multifacética. Todas sus luchas se sienten más complejas que las de cualquier papel que haya interpretado antes. Christy es mucho más que una alcohólica en recuperación. Es una persona que lucha, como muchas otras. También es vulnerable en varios sentidos, así que muchos podemos identificarnos con ella".

Un importante aliciente para Faris fue la posibilidad de trabajar con Janney, la recién ganadora del Óscar que interpreta a la madre de Christy, Bonnie.

Comedia.

Faris creció con su hermano mayor en Edmonds, Maryland, donde su padre era profesor y vicepresidente de comunicaciones internas en la Universidad de Washington y su madre era profesora de educación especial en una primaria.

A los nueve, después de años de clases de actuación, obtuvo su primer empleo profesional en la temporada de tres meses de la obra de Arthur Miller, Danger: Memory!, en Seattle. Fue al Village Theater en Issaquah, Washington, donde interpretó a Scout en Matar a un ruiseñor y obtuvo el personaje principal en Heidi. Debutó en televisión con un papel muy pequeño en la película televisiva Deception: A Mothers Secret (1991).

Ninguna de las anteriores eran comedias. Aprendió sobre la risa sentada en su living. "Me iba corriendo de la escuela a la casa para ver películas antiguas de Judy Holliday y Carole Lombard", comenta. Veía The Carol Burnett Show (1967-1978) todos los días.

"Aprendí a adorar a las mujeres que podían desprenderse de la vanidad para hacer comedia", explicó Faris. "Es verdaderamente valiente y aterrador. En aquel entonces no pensaba que pudiera hacer comedia. Solo admiraba a esas actrices como personas".

Faris terminó la licenciatura en Letras Inglesas en la Universidad de Washington y después se dirigió a Los Ángeles, donde pasó varias audiciones desgarradoras. "Una vez me dijeron que no tenía suficiente alma", recordó, haciendo un gesto de dolor. "Eso es mucho más difícil de superar que eres demasiado bajita".

En el año 2000 llegó el momento que esperaba cuando la hicieron parte del reparto de la exagerada parodia de terror Una película de miedo, en el papel de Cindy Campbell, que interpretó en las secuelas de 2001, 2003 y 2006.

Después continuó con The Hot Chick (2002), Perdidos en Tokio (2003), Secreto en la Montaña (2005), Mi súper exnovia (2006), The House Bunny (2008), Whats Your Number? (2011), The Dictator (2012) y Comando especial 2 (2014), entre otras.

"En mis veinte", dijo Faris, "solía pensar que tenía que hacer algo dramático. Pensaba: Tengo que probarle a esta ciudad que puedo hacer trabajos serios. Pero he tenido la enorme fortuna de hacer todas estas comedias y tener esta carrera en la que la gente puede ir al cine o encender la televisión y reírse".

La actriz, quien se divorció del actor Chris Pratt (ver nota aparte), vive en Los Ángeles con Jack, su hijo de cinco años. Es conductora de un podcast que es todo un éxito, Anna Faris Is Unqualified, que hace desde su hogar y su camerino de Mom. "Era fanática de los podcasts y decidí intentar hacer uno", explicó. "Es increíblemente reconfortante y también me siento tremendamente expuesta. Además, hago como que sé de lo que estoy hablando". Esa fue la misma estrategia que Faris empleó para escribir Unqualified (Dutton, 2017), sus memorias que ganaron elogios por su humor y su honestidad.

Un divorcio muy comentado y una relación que ahora es amistad

Una de las separaciones más comentadas el año pasado por la prensa de Hollywood fue la de Chris Pratt y Anna Faris, quienes decidieron distanciarse después de ocho años de estar juntos. La comunicación, fiel a estos tiempos, se dio a través de las redes sociales y también, bastante acorde a su estilo, hasta hace pocos días Chris no se había pronunciado públicamente del tema —estuvo en la grabación de dos películas, de Marvel, Avengers: Infinity War y de Universal Pictures, Jurassic World: Fallen Kingdom—. Mientras, Anna, que está ahora en pareja con el cineasta Michael Barret, le había bajado el perfil al divorcio y reiterado una y otra vez el compromiso de ambos de criar en conjunto a Jack, su hijo de 5 años.
Pero la semana pasada, declaraciones de Chris a la revista E! Entertainment Weekly generaron polémica. "El divorcio es un asco", comenzó diciendo, "pero al final del día, tenemos un gran niño que tiene a dos padres que lo aman demasiado. Estamos buscando una manera de manejar esto mientras seguimos siendo amigos y seguimos siendo amables el uno con el otro. No es lo ideal, pero sí, yo creo que los dos probablemente estamos mejor".
Por su parte, Faris dijo a la revista Marie Claire que el divorcio "se siente más dramático de lo que es. Chris y yo tenemos una gran amistad y Jack es muy feliz y muy amado". Y agregó: "Creo que de alguna forma aprendí a no buscarme en Google y cuando mi dulce asistente dice como, Mira lo que acaba de salir, yo digo como, Al carajo. Te amo pero no sé si necesito saberlo todo".

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