NOMBRES

Elton John: historia en vivo

El astro británico tocará para Hillary Clinton. Si la ayuda a ganar, podrá anotarse otro mojón en una carrera irrepetible.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El británico Elton John suele ofrecer espectaculares recitales. (Foto: Archivo El País)

LEONEL GARCÍA

El jueves Elton John se subirá a un escenario en Los Ángeles por una causa que él —y buena parte del planeta— creen por demás justa: apoyar a Hillary Clinton en su puja electoral en Estados Unidos contra Donald Trump. Ver al legendario músico británico de 69 años, Sir en su tierra, con más de 300 millones de discos vendidos en todo el mundo, poseedor de una infinita colección de hits, será para unos pocos privilegiados: las entradas valen 33.400 dólares pero, eso sí, incluyen cena. Por más plata, US$ 100 mil, el interesado se asegura ubicación y trato premium. Quizá preguntarle al cantante y pianista sobre su colaboración con el letrista Bernie Taupin, si su boda con la ingeniera de sonido Renata Blauel (entre 1984 y 1988) fue una tapadera o si la quiso de veras, de su fanatismo por el fútbol (fue presidente del Watford) o la historia detrás de canciones como Your song, Tiny dancer, Candle in the wind o Rocket man.

Desde joven, padeciendo una alopecia muy precoz, todo lo tímido que el hombre nacido como Reginald Kenneth Dwight era bajo el escenario, era de volcánico Elton Hercules John sobre él. Ya definitivamente metido dentro de la realeza del rock (y en la británica también), casado en segundas nupcias con el cineasta canadiense David Furnish, padres de dos hijos vientre de alquiler mediante, el artista podría aportar su grano de arena en inclinar para el lado de Hillary la cuestión electoral. Sir Elton sabe de fechas históricas. Aquí se recuerdan cuatro de ellas, tomadas en contexto. Quizá esta próxima, en medio de una contienda que tiene al mundo en vilo, termine siendo igual de relevante.

El último toque de Lennon.

Para el 28 de noviembre de 1974, un John, Elton, era el dueño del mundo. Los primeros años 70 lo encontraban en la cúspide de su carrera artística y de performer, arrasando a ambos lados del Atlántico gracias a grandes discos como Honky Chateau, Dont shot me Im only the piano player y Goodbye yellow brick road. Otro John, Lennon, ya vivía en Estados Unidos y sobrevivía a su famoso "fin de semana perdido", separado de Yoko Ono, con un exceso tras otro. Mientras tanto trataba de tener un recorrido solista acorde a su vieja banda, The Beatles, con quien entonces tenía sentimientos de amor y odio.

Ese día, Lennon fue el invitado especial a un recital de Elton en el Madison Square Garden de Nueva York. Fue el resultado de una apuesta luego que Whatever gets you thru the night, un tema del primero en el que el otro colaboró en piano y coros, llegara al número 1 de la Billboard. Ambos interpretaron juntos esa canción y otras dos de The Beatles, Lucy in the sky with diamonds y I saw her standing there (curiosamente, de Paul McCartney), ante una multitud enloquecida. Dice la leyenda que en los camarines, Yoko Ono y John Lennon comenzaron a sellar su reconciliación.

Fue la última actuación en vivo de John Lennon.

Primer rock en la URSS.

En mayo de 1979, la carrera de Elton John comenzaba un leve declive que, por suerte para él, no duraría mucho. Había hecho pública su bisexualidad, se había alejado de Taupin, el escritor de las letras de sus mejores canciones, y se había hecho peligrosamente adicto a las drogas. Sin embargo, haría historia convirtiéndose en la primera estrella de rock de las grandes en tocar en la Unión Soviética, en plena Guerra Fría, cuando el rock era visto por las autoridades del régimen comunista como un arma del imperialismo yanqui.

Acompañado únicamente por el percusionista Ray Cooper, Elton comenzó sus recitales en Leningrado, hoy San Petersburgo, el 21 de mayo, ante 4.000 personas. Los boletos, a un exhorbitante precio de 13 rublos, se vendieron como pan en el mercado negro, el mismo en el cual circulaban los discos de los astros internacionales. Muchos de los asistentes a sus shows —cuatro en Leningrado y otros cuatro en Moscú— eran elevados funcionarios del Partido Comunista y agentes de la KGB, que supuestamente deberían ver al músico y sus colegas poco menos que como espías de la CIA. Como retribución a la hospitalidad, Elton incluyó Podmoskovnye vechera y un fragmento del Concierto para Piano N° 1 de Tchaikovsky en su repertorio.

Elton John siempre minimizó su rol de pionero tras la Cortina de Hierro. Según dijo en su momento a la agencia Associated Press, la única razón por la que él pudo ir a tierras soviéticas fue la de haber solicitado los permisos correspondientes. De acuerdo con él, los rusos estaban desesperados por ver rock en vivo.

Concientizar sobre el sida.

El 20 de abril de 1992 Elton John era un músico recién salido de rehabilitación y de una década agridulce en la que demostró que era capaz de entregar grandes canciones —Nikita, I dont wanna go on with you like that, Sacrifice o You gotta love someone— en discos mediocres. Ese mismo día se realizó en Wembley el concierto homenaje a Freddie Mercury, fallecido el año anterior, enfermo de Sida. Con la presencia de artistas de primera línea —Metallica, Guns n Roses o David Bowie—, fue la primera vez que desde el rock se organizó un megaevento para concientizar sobre esa enfermedad, de la que aún se sabía poco y nada. Sobre Elton cayó la responsabilidad de interpretar Bohemian Rhapsody, nada menos que el punto más alto del repertorio de Queen, junto a Axl Rose, y The show must go on.

Elton y Freddie habían sido grandes amigos. Compañeros de parrandas, ambos se habían creado identidades alter-egos, de drag queens: Sharon y Melina, respectivamente. En ese mismo año creó la Fundación para el Sida Elton John, por la que se ha reunido con líderes de todo el mundo.

Una despedida real.

El 6 de setiembre de 1997 tenía a Elton John como una leyenda viva y veterana del rock. Como tal, había editado recientemente discos "maduros" como The one y Made in England. Seguía figurando en los charts, le ponía la música a El Rey León de Disney, ganaba premios Oscar, y comenzaba su relación con Furnish, que ya lleva más de 20 años. Pero estaba devastado y nervioso: tenía terror de una mala performance en Candle in the wind 1997, la readaptación de su éxito de 1973, especialmente para los funerales de su gran amiga, la princesa Diana de Gales.

Elton John, que siempre estuvo cercano a la realeza británica, nombrado Sir en 1998, conoció a Lady Di a principios de 1980. El tiempo los volvió amigos y confidentes. Nunca más interpretó esta versión en vivo, aunque dijo que lo haría si la Familia Real se lo solicitara. Sí la grabó como tributo. Y acabó siendo el single mejor vendido de su carrera, con 33 millones de copias.

BASTA DE ESA CANCIÓN

Gracias en parte a la reescritura que hizo en homenaje a Lady Di, Candle in the wind es posiblemente la canción más conocida de Elton John. Y, por mucho margen, es la que más dividendos le dio. Sin embargo, lo tiene absolutamente saturado.

"La gente está cansada de escuchar Candle in the Wind. Y yo también", le confesó el músico a la revista británica Time Out. La versión original fue pensada, en un principio, como un homenaje a Marilyn Monroe. Y fue incluida en el disco Goodbye yellow brick road, de 1973. Terminó siendo una despedida a su gran amiga, luego de recibir la aprobación del Palacio de Buckingham, del primer ministro Tony Blair y del obispo de Canterbury. Siempre dijo que fue insólito que saliera bien dada su emoción.

Estará cansado, pero no falta en sus recitales. En Montevideo y en 2013 el público la cantó de principio a fin.

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Un invitado sorpresa, "el" invitado

"Estoy seguro de que el próximo invitado no será un desconocido para nadie. ¡Es un privilegio para mí y también para ustedes ver y oír a John Lennon!", anunció Elton John. La ovación en el Madison Square Garden, ese 28 de noviembre de 1974, duró diez minutos. Antes de un tema John dijo: "Voy a tocar una canción de una vieja novia que se llamaba Paul", y arrancaron como I saw her standing there.

Desde la Rusia soviética, con amor

Siendo el primer artista grande de rock en tocar en la extinta URSS, Elton cerró sus recitales de 1979 con una versión de Back in the USSR, de The Beatles. Si bien estuvo vigilado todo el tiempo (más adelante confesó un affaire con un agente de la KGB), fue una experiencia que siempre rescató. Curiosamente, ha tenido más problemas con la política antigay de Vladimir Putin en la "liberada" Rusia que durante la Guerra Fría.

Amigos son los amigos hasta el final

"Freddie (Mercury) me tocó de una forma que ninguna otra persona jamás consiguió, y su valiente lucha particular contra el Sida es algo que me inspira hasta hoy", escribió Elton John sobre su gran amigo, el líder de Queen, en sus memorias Love is the cure. "Él sabía que la muerte, una agonizante muerte, estaba por venir. Pero Freddie fue increíblemente valiente", expresó sin ocultar su admiración.

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