La música no es la que se escucha en los boliches de moda. Es bastante sensual, y acompaña el clima que reinará en la noche: el erotismo. Cuando el comensal se sienta en su mesa, observará varios regalitos como preservativos, lubricantes, y hasta una noche de hotel en algún reducto bien amoroso. También encontrará lapiceras y papelitos, donde escribirá todas las preguntas que quiera (en forma anónima) para cuando termine el show que comienza, todos los viernes, a las 22.30 horas.
Antes del inicio de la propuesta, es hora de elegir algo para tomar o comer de la carta, que contiene los más variados platos de Don Trigo Mesón. Pero ese día en especial, incluye un original menú afrodisíaco, que deja bastante contento incluso a paladares exigentes.
Sobre las 22.30 horas aparece en escena la reconocida profesional Carolina Villalba, sexóloga de trayectoria. La acompaña, para diversión de los espectadores, Tío Aldo, un hombre cincuentón, bastante bizarro, machista a ultranza y repleto de mitos. Es un amante de la música de Julio Iglesias y el Puma Rodríguez, a la vez que cuenta que quiere ser relator de fútbol o hacer un móvil desde una whiskería. A lo largo de las horas, se muestra irónico, ácido, perverso y por momentos tan absurdo que provoca la carcajada bastante seguido.
"Vamos a ponerlo así. Mitos y verdades del sexo", se denomina la propuesta de Villalba y Tío Aldo que se presenta los viernes en el restó de Ciudad Vieja.
POSTURAS. Una pantalla grande acompaña a los protagonistas en la primera parte del show-experimento, dedicado a la historia de las posturas, desde el hombre en la edad de piedra al Kamasutra, pasando por el arte erótico chino y japonés. Le sigue una segunda parte en la que el tema son las posturas actuales, con fotos claras, y los consejos de la sexóloga sobre las ventajas y desventajas de cada una. "No me salgo del marco de una conversación, siempre desde lo respetuoso y ofreciendo información médica", señala la sexóloga Carolina Villalba, quién agrega que para reír se tiene al Tío Aldo. Con él, los límites ya son un poco más permisivos.
"Queríamos realizar una suerte de experimento: llevar la sexualidad a un nivel más popular, sin que sea grosero, a un espacio intermedio (que no fuera ni un teatro ni un cabaret)", explica Villalba.
El contrapunto de la seria sexóloga es el Tío Aldo, quien por supuesto no deja de hacer todo tipo de comentarios a medida que se observan los hombres de las cavernas en sus diferentes posturas sexuales. "La gente se ríe muchísimo, yo pensé que iba a ser divertido, pero no cómico al punto de la carcajada", asegura la experta en el tema.
La tercera parte del espectáculo puede llegar a ruborizar a más de uno, aunque la sexóloga asegura que el público se divierte y hasta aprende más que inhibirse. Se trata de dos cajones de juguetes, que tanto Villalba como el Tío Aldo tienen, y que prestan para que recorran las mesas.
Por supuesto que la sexóloga intenta mostrarle a los comensales los diferentes artículos que se venden en los sex shops, así como su uso, peligrosidad o no, entre otras informaciones. El Tío Aldo no puede con su genio, y el primer juguete que saca de su caja es un pepino.
"No se trata de promocionar conductas sino sólo explicar propuestas de enriquecimiento sexual. Además, para ese entonces, el público ya está muy distendido. No he tenido experiencias de que caiga mal. Creo que la propuesta suma todo: aromas, gusto, humor, pantalla grande, una música erótica para crear el clima; siento que se llega a todos los sentidos sin agredir a nadie", reflexiona la especialista en sexo.
MITOS. La última instancia del show es la más interactiva de todas. Los comensales hacen llegar sus preguntas en forma anónima o no, tanto para la sexóloga como para el Tío Aldo, quien entre otras cosas es de Punta Gorda, vive de la jubilación de sus padres, adora a las chiquilinas jóvenes, y se viste de blanco porque dice que es un look "muy elegante".
"Esa parte es fantástica porque el público realiza desde chistes para el tío, hasta las típicas interrogantes sobre los mitos y las verdades del sexo. Y cuando se comienza a conversar sobre sexo, es increíble porque se crean como una suerte de debates, en los que todos opinan", finalíza Carolina Villalba.
"Vamos a ponerlo así". Se presenta los viernes a las 22.30 en Don Trigo Plaza Matriz. Tel. 9161582. $ 80.