El índice Tota Santillán

| Durante junio, apareció en 69 emisiones de 12 programas diferentes de televisión abierta de Argentina. Y su figura fue tema de debate en 23 de los 30 días del mes.

BUENOS AIRES | IGNACIO QUARTINO

El auge de los programas de chimentos, talk shows y realities generó un nuevo y recurrente término en el diccionario televisivo: mediático.

Actualmente, Daniel "La Tota" Santillán es el personaje más mediático de la televisión rioplatense. Si bien para el diccionario de la Real Academia Española, esta palabra es inexistente, obviamente que hay una aproximación al término que engloba a toda persona con excesiva exposición pública en los medios masivos de comunicación y, en particular (podría agregarse) en la televisión.

Tal es la exposición de una sola persona -en este caso "La Tota" Santillán, que aparece en la pantalla chica en distintos canales a diferentes horarios- que generó la inquietud de un sitio de Internet especializado en televisión (www.television.com.ar) el cual empezó a registrar, día a día, la cantidad de apariciones que tenía el famoso en cuestión en los cinco canales de televisión abierta de Buenos Aires durante el mes de junio.

El estudio, tan minucioso y rico en información como los balances que presenta una consultora en empresas multinacionales, generó conmoción en los medios argentinos al comprobar que en los 30 días que tuvo el sexto mes del año, "La Tota" estuvo presente o fue tema de debate en... ¡23!

Según los datos que arroja esta suerte de investigación, el concursante que fue pico de audiencia en Bailando por un sueño debido a su caracterización del líder de la banda estadounidense de rock Kiss el lunes pasado, fue centro de atención en el 76,7% del tiempo en televisión. En ese lapso, surgieron 18 temas de conversación que involucraron al personaje en cuestión en 69 emisiones de 12 programas diferentes. Y un dato nada menor: "La Tota" no conduce, ni produce ninguno de esas propuestas televisivas.

RESURRECCIÓN. Santillán se hizo conocido en los 90 con el auge de la movida tropical argentina, cuando promovió figuras como la de "El Potro" Rodrigo. También condujo un programa de música sobre este género durante años en el canal estatal de Argentina, donde bailaban, entre otras, Fernanda Vives (su ex) y Evangelina Anderson.

A raíz de este programa, el año pasado se generó una gran polémica, luego que la por entonces recién asumida directora programación de esa señal decidiera sacar este ciclo de la grilla tras casi 10 años.

Sin embargo, a escasos meses de quedarse sin TV, la vida de Santillán tuvo un giro inesperado en los medios. El punto de inflexión se produjo este verano, luego que los programas de espectáculos porteños que cubrían la movida estival de Carlos Paz anunciara con inmensos carteles sobreimpresos, que Santillán y su pareja, Fernanda Vives, decidieron ponerle fin a una relación de ocho años, mientras compartían el elenco de la obra Más loca que una vaca, junto a Tristán e integrantes del viejo Gran Hermano.

Así empezó el tour de Tota por los programas de chimentos de Argentina, que se extendió hasta estos días, luego que Marcelo Tinelli decidiera convocarlos a él y a su ex en Bailando por un sueño 2008. El objetivo: explotar aún más el escándalo que tan buen rédito había dado a Intrusos y Los Profesionales en las planillas de rating.

Para quienes conocen a Santillán, la separación con Vives estuvo lejos de ser un show. Las lágrimas que exhibía delante de cámaras no eran producto de una actuación, sino de la tristeza que le provocó la ruptura de esa relación.

De hecho, poca gracia le hace compartir la misma pista de baile con Vives. Hace un par de meses iniciaron los trámites de separación y todavía hay varios inconvenientes por resolver. Igual, la ex pareja tiene plena conciencia que atraviesan por sus 15 minutos de fama y esto, en Argentina, se traduce en un notable incremento de ofertas laborales y presentaciones en boliches del interior.

En el caso de Santillán, además, significó la grabación de tres discos de boleros tras sus experiencias en las dos ediciones anteriores de Cantando por un sueño.

Antes de pasar por la pantalla de ShowMatch, la carrera de "La Tota" como cantante se redujo a hacer coros en discos de Rodrigo, el cumbiero Sebastián y Los Auténticos Decadentes.

Por eso, no hubo mal que por bien no venga para "La Tota", que ahora no sólo desfila por los programas tras su frustrado romance con Vives, sino también por la corta historia de amor que vivió con Cecilia Oviedo, una bailarina de streaptease que conoció en la noche porteña, y que se ganó un lugar en la agenda mediática gracias a él.

UN GALÁN. Una uruguaya que conoce la rutina del hombre más mediático de Argentina es Virginia Dobrich, la soñadora de Santillán en el concurso de baile. Consultada por Domingo, la bailarina compatriota asegura que La Tota "no para y vive siempre a mil".

Y es lógico, si el conductor de programas de cumbia apareció en 69 emisiones de 12 programas en un mes, tuvo que haber varios equipos de producción que gastaron sus dedos llamando al celular de "La Tota", que suena ni bien éste culmina una comunicación. "En los ensayos, tengo que pedirle que apague el celular o que se lo atienda alguien porque todo el tiempo está sonando", cuenta Dobrich.

Mientras, a La Tota le inventan romances, noviazgos e historias dignas de un cuento de hadas. Cualquier excusa es buena para tenerlo en pantalla porque su imponente figura genera rating y porque conoce las reglas del juego mejor que nadie, sobre todo tras la traumática separación con Vives.

Aunque ni él mismo se lo imaginara, los medios lo pusieron a la altura de un galán como Facundo Arana quien, hasta el momento, sólo fracasó en su intento por conquistar a la actriz Millie Stegman, a quien considera una Angelina Jolie. Todo lo demás parece salirle bien.

Como sostiene el presidente del jurado, Gerardo Sofovich, el oído de Santillán ha sido su gran aliado para mantenerse entre los 20 finalistas del concurso de baile junto a Dobrich. "La gran ventaja de `La Tota` es que es muy rápido para sacar los pasos en las coreografías porque tiene muy buen oído. Si estuviera más descansado, sin viajar tanto lo fines de semana, no quiero imaginarme lo bien que podría bailar", agrega la uruguaya, a quien quisieron vincularla entre las nuevas conquistas de Santillán.

Por las dudas, Virginia aclara que entre ellos no pasa nada. Incluso comenzó una relación con Martín Whintecamp hace dos meses, pero reconoce que sus apariciones en Intrusos a raíz de un supuesto affaire con su compañero de baile, le sirvieron para cobrar cierta notoriedad en el mundo del show. No en vano, Dobrich es ahora una de las soñadoras más famosas de Bailando y estudia para hacer teatro en la próxima temporada de verano, en Villa Carlos Paz. Esta vez, minga, que la fama es puro cuento.

Nazarena fue la precursora

Nazarena Vélez fue la musa inspiradora del portal Television.com.ar para elaborar un informe en que se detallara la cantidad de apariciones de la rubia vedette en los canales de televisión.

Ocurrió a principios de marzo, cuando la ex protagonista de El champán las pone mimosas rompiera relaciones laborales con Gerardo Sofovich (a quien hasta entonces consideraba su padre mediático, y al cual le demostraba admiración y adoración en cuanta oportunidad tuviera) y abriera una empresa junto a su actual marido, Luciano Garbellano.

Ese período de transición y ruptura con su "ex padrino" tuvo a Nazarena como protagonista de todos los programas que hablan de otros programas. Después, como por arte de magia, desapareció de los medios durante un mes y medio, oh casualidad, cuando Tinelli irrumpía en la pantalla de canal 13 con su Bailando por un sueño.

Lógicamente, todo lo que rodea ShowMatch hizo olvidar la presencia de Nazarena y el "Índice Bailando" quedó primero, desplazando al de Nazarena. Hasta que apareció "La Tota" Santillán.

Pero, como bien dicen, todo se convierte y todo se transforma. La vedette y ex chica Sofovich reconoce que desaparecer de los medios forma parte de una estrategia que la mantiene vigente desde que irrumpió en ShowMatch en 2005, como la futura ex esposa del cantante Daniel Agostini, ex líder del grupo tropical Sombras.

Desde entonces, mucha agua corrió debajo del puente al extremo que la Vélez parece haber vivido cinco vidas diferentes en cuatro años, reciclando su imagen una y otra vez. Como dicen, todo se convierte y todo se transforma.

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