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Drew Barrymore la zombie más linda de Netflix

Fue estrella infantil, tuvo años para el olvido y regresó a la pantalla grande luego de superar actitudes autodestructivas. Ahora está en una serie que la tiene como una muerta viviente en un suburbio californiano.

Drew Barrymore
Foto: Difusión

Drew Barrymore y Timothy Olyphant ríen mientras conversan sobre lo que depara para sus personajes la segunda y actual temporada de la negrísima serie Santa Clarita Diet, que ambos protagonizan. En las afueras de Los Ángeles, en los platós de esta producción original de Netflix una comedia oscura —y, por cierto, no apta para todos los estómagos—, ambos hablan del futuro de Sheila (Barrymore), una madre y esposa "normal" de un suburbio californiano como Santa Clarita, quien se convierte en zombie: una sedienta "muerta en vida" cuyo marido debe ayudar a saciar sus ansias de carne humana mientras intentan no alterar su rutina. Esa trama es calificada por algunos como gore, al límite del mal gusto. Otros, como su creador, Victor Fresco (Loco por tí), la ven como una metáfora del estado actual de la sociedad, el consumismo y el apetito humano en todos los sentidos.

En la serie, Barrymore y Olyphant interpretan a una pareja que se mueve entre el asesinato y algo parecido al tráfico de órganos con tal de mantener "viva" a Sheila, quien en su pasado era una dueña de casa y corredora de propiedades más bien apática y sumisa, pero ahora —en su nueva condición— se empodera y vuelve dueña de su destino (aunque, claro, sea el destino de una zombie).

Lo crucial de la serie, pese a estar situad geográficamente en un lugar tan específico como un suburbio estadounidense, es el enfoque universal de la historia. De ahí, especulan los involucrados en la producción de la serie que también tiene éxito en otros países.

Barrymore, para ponerse en la piel de una zombie, tuvo que bajar de peso: "Durante la primera temporada hice mucho ejercicio y tuve que vigilar mucho lo que comía. Perdí cerca de nueve kilos y fue muy difícil. Pero amo a esta serie : por lo que al menos un mes al año, soy muy disciplinada. Este papel me ha dado más que un trabajo, me ha ayudado a estar bien", confesó la actriz, quien agregó que satisfacciones como estas solo las ha encontrado en trabajos previos como las dos entregas de Los ángeles de Charlie, uno de sus proyectos más queridos, ya que fue tanto actriz como productora.

Además, gracias a la serie Barrymore puede abordar temas como el paso de los años y la posibilidad de explorar temáticas más adultas como actriz cuando habla de su papel como Sheila. "Me gusta tener 40 y ser madre... No sé si podría darle lo mismo a un personaje si esta hubiera sido una chica soltera: esa no es mi vida y no me interesan ya esas cosas. Claro, hay series que hablan de cosas que están fuera del mundo o más allá en el espacio, pero me gusta estar en algo que me refleje, que hable de padres con hijos.

La serie, además, le da espacio para que ella se destaque en lo que mejor sabe hacer: la comedia. "No podría ser parte de una serie depresiva o que sea oscura. Me alegra que esta serie sea alocada".

Alocada es una buena manera de describir la primera parte de la vida de esta actriz, que consiguió esquivar el destino que parece reservado para los que se hacen famosos de niños como Macaulay Culkin, Corey Feldman, Edward Furlong o Lindsay Lohan: un estrellato de enormes dimensiones en la infancia o adolescencia y una decadencia artística y muchas veces humana en los años adultos.

Barrymore también tuvo que superar diversas adicciones y dramas personales —hasta un intento de suicidio— luego de haber adquirido ese estrellato en E.T. El extraterrestre (1982), una de las películas que marcaron la década de 1980 y que catapultaron a su director Steven Spielberg a las ligas mayores de Hollywood.

Después de esa película, estuvo en Llamas de venganza (1984), basada en una historia de otro gigante de los 80: Stephen King. Y aunque siguió haciendo películas, no fue sino hasta bien entrada la década de 1990 que recuperó su estatura como estrella, en parte gracias a un pequeño papel en una película de culto como Scream (1996)y también gracias a que Woody Allen la llamó para estar en el elenco de Todos dicen te quiero (1996). Otro factor importante para su consolidación en Hollywood fue Adam Sandler, con quien compartió cartel en la exitosa comedia Como si fuera la primera vez (2004).

Ahora que es una de las actrices más estables de la industria, Barrymore se lanzó a explorar la televisión. 

Tres papeles importantes

En 1982, cuando se estrenó ET: El extraterrestre (foto), Barrymore tenía 7 años. En Scream, Barrymore hizo un pequeño papel que, sin embargo, quedó en la memoria de muchos quienes vieron la película. Y en Los Ángeles de Charlie demostró que también podía desempeñarse como productora de un gran proyecto cinematográfico.

Drew Barrymore-ET
Foto: Amblin

Tres bodas, tres divorcios

La primera vez que se casó tenía 19 años, y el matrimonio con Jeremy Thomas no duró mucho: dos meses. En 2001 se casó con el comediante Tom Green y tampoco ese matrimonio fue de larga duración: un año. Con el empresario de la industria de la moda Ariel Kopelman estuvo casada cinco años, y con él tuvo dos hijas y un hijo. "Sigo soltera", dijo en julio de este año.

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