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Los cruceros navegan con viento a favor

El Seaview, el navío más grande de la compañía MSC, llegó por primera vez a las costas brasileñas meses después de haber sido bautizado por Sophia Loren y comenzado su travesía en Génova.

El Seaview tiene 19 pisos
El Seaview tiene 19 pisos. Foto: MSC Cruceros

Solamente en un crucero el esposo puede invitar a su mujer al teatro, a cenar, llevarla al casino y a bailar, todo en una misma noche. Y sin que uno de los dos tenga que lavar los platos”, afirmó Gianni Onorato, el CEO de la empresa MSC, que en diciembre inauguró la llegada de su barco más grande, el Seaview, a la costas de Brasil.

Navegar en un barco de 19 pisos es toda una experiencia que brinda la oportunidad de conocer más de un destino, y disponer de todo el entretenimiento y el confort que se pueda imaginar. Seaview es un enorme hotel con capacidad para 5.331 huéspedes o pasajeros, y con más de 2.000 cabinas donde alojarse, 70 % de ellas con balcón y vista al mar. Es un barco que mide casi cuatro cuadras de largo y 72 metros de altura.

crucero Seaview
Parte del "Seaview" por dentro. Foto: Difusión

El navío cuenta con una tripulación de 1.413 personas, de las más diversas nacionalidades. Pero a cual más amable y dispuesto a hacer de la experiencia del crucero, una forma de vacacionar que crece cada vez más en el mundo, inolvidable. Ya sea a la hora de servir un trago, de hacer un masaje en el exclusivo SPA, de explicar el funcionamiento de un aparato en el gimnasio, de preparar una comida japonesa con show incluido en uno de los restaurantes temáticos, o de brindar un espectáculo al estilo de Broadway en el teatro.

El mar

Se caracteriza por tener muchos espacios exteriores
Se caracteriza por tener muchos espacios exteriores. Foto: MSC Cruceros

El Seaview, que es gemelo del MSC Seaside, le debe su nombre a la cantidad de espacios exteriores que permiten disfrutar de una experiencia más cercana al mar. El objetivo de la empresa en este navío fue la tecnología, con elegancia y diseño, pero en un barco muy marino que cuenta con muchas áreas externas que brindan la oportunidad de aprovechar el sol y el tiempo bueno. Un exquisito desayuno al aire libre observando el agua, las piscinas, el parque acuático y hasta una tirolesa, son algunas de las actividades en el exterior. El enorme barco, que navega a una velocidad máxima de 21.3 nudos, fue botado al agua en junio del año pasado en Génova, con la mismísima Sophia Loren rompiendo la clásica botella para bautizarlo. En diciembre llegó por primera vez a Brasil, tocando puertos en Salvador, Bahía, Río de Janeiro y Santos, donde tuvo lugar la gran fiesta de inauguración con la presencia de Xuxa, la madrina brasileña de MSC. La temporada por el nordeste de Brasil durará hasta marzo.

Son múltiples las actividades del barco y para todos los gustos, desde disfrutar de los toboganes de las piscinas, jugar al bowling, ir al cine 4D o sentir la impresionante experiencia de manejar un auto de Fórmula Uno. Sin embargo, los mejores momentos son cuando el Seaview zarpa y también cuando llega a puerto. En ambos se experimentan emociones difíciles de describir. La llegada a Río de Janeiro, con la hermosa vista de la bahía de Guanabara y sus morros desde el mar, fue un momento mágico. Aunque también la navegación a mar abierto brinda una gran paz y tranquilidad.

“Los barcos más grandes han permitido ampliar la oferta en cuanto a comidas y espectáculos. Todos nuestros barcos son diferentes. Hay algunos en los que apostamos a la tecnología, a los grandes espectáculos. Incluso hemos hecho un acuerdo con Cirque Du Soleil. Y hay otros, como este, en que el contacto con el mar es muy grande”, explicó Onorato.

“En estos barcos hay oportunidades para todos, siempre con innovación. En este caso hemos hecho hincapié en la emoción. Por ejemplo, el punto donde más fotografías se sacan los pasajeros es en las escaleras del Atrium, con sus escalones de cristales de Swarovski. Esa es una emoción que siempre vas a recordar”. A la noche, el Atrium principal se transforma en la mayor discoteca del barco. Algunos, como los brasileños, saltan enseguida a la pista a bailar y otros disfrutan simplemente de la música en vivo con un trago en la mano. Pero a todos les encanta.

Otro nivel 

El Yacht Club, ubicado en la parte superior del Seaview, es un producto de lujo destinado a clientes que buscan privacidad y que tienen otras aspiraciones de servicio, con mayordomo y todo. Se trata de casi cien cabinas destinadas a clientes de nivel superior, con sus propios restaurantes, piscinas y demás servicios. “Pero en estos barcos hay oportunidades para todos, siempre con innovación”, insistió Onorato.

Antes se pensaba que un crucero era una forma de vacacionar para gente mayor, porque en el barco todo está solucionado. Pero cada vez son más las familias que viajan con sus niños, los jóvenes, las parejas que se casan o renuevan sus votos a bordo, y también quienes viajan solos, con la expectativa de conocer gente de otras culturas.

“Es ideal para unas buenas vacaciones en familia, con la oportunidad de pasar tiempo con tu esposa o esposo, mientras los niños hacen otras cosas. Sin preocupación ninguna. En un crucero también se llevan a cabo reuniones de negocios. Es bueno para parejas en luna de miel. Es para gente joven y también para los mayores. Es para todos. Es una forma muy social de vacacionar. En el caso de MSC, tenemos mucho en cuenta la posibilidad de encontrar pasajeros de otras nacionalidades. Es una forma de interacción con diferentes culturas. Esto es muy importante para los jóvenes porque permite un enriquecimiento cultural. Todo esto justifica el crecimiento de los cruceros y muy especialmente de MSC”, explicó el CEO de la compañía.

“El negocio de los cruceros continuará en crecimiento. MSC, por ejemplo, creció 23 %. En 2018 subimos de 1.900.000 pasajeros a 2.400.000. Hay una penetración muy importante de los cruceros en el mundo del turismo. Es una forma de vacaciones completas, con precios muy competitivos frente a otras formas de vacacionar. Y el valor del producto justifica el precio. Ese creo que es el secreto”, afirmó convencido Onorato sobre la compañía, que es propiedad de la familia italiana Aponte y que se inició en 1970 con sus clásicos contenedores color mostaza. En 1995 comenzó con los cruceros y hoy la empresa tiene una flota de 15 barcos así. Se trata de una compañía joven, con fuerte proyección a futuro. Cada año se están inaugurando nuevos navíos y la idea es duplicar la capacidad para el 2026, cuando se ampliará la flota a 29 barcos.

Uruguay es después de Argentina el mercado más importante por estos lares para la compañía, sin tener en cuenta a Brasil y México. Ya han viajado 30.000 pasajeros uruguayos en naves de la empresa. Siempre hay promociones disponibles que incluyen alojamiento, comidas y entretenimientos para ocho, nueve o diez noches. La temporada arranca en noviembre y termina en marzo. Son quince salidas y ya a está a la venta la temporada que viene. Los cruceros se venden con mucha antelación y cuanto antes se compre, más barato resultará.

Tripulantes

“Algunos están acostumbrados a estar embarcados porque tienen una tradición marina, como los filipinos y los italianos del sur, y hemos reducido el período de trabajo. Habitualmente están seis o siete meses en el barco y tienen dos o tres meses de descanso. También hemos creado muchas escuelas de entrenamiento en diferentes países y ahí recreamos los barcos, la cabina, el restaurante, todo. Entonces, cuando el tripulante llega al crucero, ya está acostumbrado. La única diferencia es que la cabina en la que viven durante el período de entrenamiento es un poco más pequeña que la que tendrán en la nave, para que la encuentre mejor. Yo mismo vengo de una familia de navegantes, mi padre era cocinero en un barco”, contó Onorato.

Al final, y como buen napolitano, el CEO no pudo dejar de hablar de fútbol y de ilusionarse con el regreso de Edinson Cavani al cuadro del sur de Italia. Además, MSC es sponsor del Paris Saint Germain, como también del Chelsea, y Onorato había estado con el “Matador”. “Yo espero que regrese a Napoli. El problema es que el dinero que gana en París, Napoli nunca lo puede pagar”, se lamentó.

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