NOMBRES

El cruce de la ciencia ficción y el arte contemporáneo en la arquitectura

El arquitecto Yong Ju Lee le está imprimiendo a la capital de Corea del Sur un estilo en el cual forma y función se vinculan de una manera radical y novedosa.

Parque Hangang
El Parque Hangang de Seúl luce una de las creaciones de Yong Ju Lee, llamada Root Bench. Foto: Difusión.

Sus construcciones no se parecen a casi nada. A menudo, parecen pertenecer a dominios en los que es difícil diferenciar arquitectura de arte visual contemporáneo. Con sus fusiones de curvas, ángulos agudos, texturas y colores, Yong Ju Lee (40) le está dando novedosas facetas a la arquitectura de su país. En poco tiempo una de sus creaciones más famosas, Root Bench , que es parte del parque Hangang de la capital de Corea del Sur Seúl, ya se ha convertido en una atracción turística, tan funcional como “instagrameable”.

Yong Ju Lee
Yong Ju Lee.

Dicen que su vocación nació como reacción a un contexto descrito como uniforme. Yong Ju creció en lo que llaman la Silicon Valley de ese país: el distrito de Daedeok, de la ciudad Daejeon, más de 150 kilómetros al sur de Seúl y una de las metrópolis del país con más o menos la misma cantidad de habitantes que Montevideo, 1,5 millones de personas.

En ese distrito trabajaba su padre y la zona tiene una reputación de mesura y conformidad en cuanto a su paisaje: casas, edificios bajos en fila y con aspecto similar. “La reacción a esa vida apacible hizo que persiguiera algo visualmente estimulante o radical”, dijo Yong Ju en una entrevista para la newsletter del servicio de transferencia de archivos WeTransfer.

Ahí también se afirmaba que a Yong Ju le gustaba ir en contra el contexto, hacer que sus construcciones resalten en medio de un paisaje dado. En algunos casos sus diseños lo hacen más que en otros y uno de los ejemplos más claros de su osado estilo es, justamente, Root Bench. La obra es el resultado de su victoria en el concurso Hangang Art Competition. Como una roseta gigante y ondulada, el enorme “banco” del parque fue creado en parte gracias a un algoritmo que permite la visualización del proceso químico (aunque también puede darse en otras disciplinas científicas) de “reacción-difusión”.

Yong Ju estudió primero en la Universidad de Yongseng, de la capital, y luego se fue a Estados Unidos, a seguir estudiando en la Universidad de Columbia en Nueva York. Cabe suponer que la Gran Manzana lo debe haber inspirado en parte. Pero cuando se le pregunta en qué basa sus extravagantes creaciones, él escribe por correo electrónico desde Seúl, donde tiene su estudio, que las más de las veces encuentra inspiración en historias, libros y películas que lo rodean. “Sobre todo, en los géneros ciencia ficción y horror. Me gustan las películas que tienen un fuerte énfasis en lo visual, y narrativamente retorcidas. Por ejemplo, películas dirigidas por gente como David Cronenberg, Ridley Scott, Ari Aster y, por supuesto, Bong Joon-ho”, el reciente ganador del Oscar por Parasite. También menciona la serie de televisión Black Mirror y a los escritores Ted Chiang y Ken Liu, ambos activos en Estados Unidos (aunque Liu es chino) y ambos prominentes cultores de la ciencia ficción.

maqueta edificio
Foto: Difusión. 

Un recorrido por su sitio web da cuenta de esa variada gama de influencias. Por ejemplo, la “biblioteca” Soft Shelf deconstruye los rectángulos y cuadrados habituales en los que depositamos los tomos literarios y de no ficción. En vez, aparece un extraño y curvilíneo diseño que desafía los preconceptos sobre dicho mueble y que se asemeja a un híbrido entre una flor y unas moléculas, según de dónde y cómo se la observe. Creada junto al artista visual estadounidense Brian Brush, la biblioteca también es adaptable a distintas formas y tamaños, y va mutando según los designios de quien la posea, gracias al empleo de diferentes materiales maleables.

biblioteca Soft Shelf
La biblioteca Soft Shelf.

Colaboraciones

A Jong Yu Lee le parece gustar trabajar con otros. Pero también se trata de una visión de supervivencia. “La colaboración es importante para un estudio pequeño como el nuestro. Para poder competir contra grandes estudios y para lidiar con grandes escalas o tecnología que no dominamos”, escribe. A menudo lo hace con artistas visuales, como en el caso de la biblioteca Soft Shelf. Otra de sus colaboraciones consta de una instalación permanente (foto inferior) en la que vuelve a aparecer el nombre de Brian Brush y se le suma el Noa Yunse. Realizada en la ciudad de Jackson en Estados Unidos, la instalación titulada Filament Mind, forma parte de la biblioteca de esa ciudad. La obra consta de 1.000 cables de fibra óptica, todos conectados a diferentes secciones de la biblioteca y también a las terminales en las que los visitantes realizan sus búsquedas, ya sea de libros u otro tipo de consultas. En un video explicativo, Brian Rush dice que “Filament Mind es una forma de visualizar la curiosidad colectiva de quienes acuden a la biblioteca, sus preguntas y dudas. Cada vez que alguien hace una búsqueda en el sistema de la biblioteca, los cables se iluminan con diferentes colores o titilan”. Un constante e intermitente despliegue de luz y colores que adornan y ambientan el espacio.

Instalación Filament Mind
Parte de la Instalación Filament Mind. Foto: Difusión.

Las creaciones de Yong Ju no parecen estar ancladas en una tradición. Más bien parecen venir de un impreciso futuro en el cual función y forma encuentran novedosas maneras de vincularse. Como en la estación de bomberos que hizo para el barrio de Myenmok en Seúl, con una fachada completamente blanca surcada por una miríada de líneas que, en diferentes niveles de protuberancia en la superficie, contribuyen a regular la temperatura dentro del edificio. Este, a su vez, es sorprendentemente sencillo, un cuadrado blanco ubicado entre un edificio de varios pisos y una casa de color rosada.

Tal vez esa ausencia de elementos idiosincráticos e instantáneamente reconocibles se deba a que, como él mismo escribe, “creo que no hubo una arquitectura ‘oriental’ contemporánea durante un período de tiempo (el caso de Japón es ligeramente distinto porque ellos adaptaron la cultura occidental en el siglo XIX). Otras ciudades del Lejano Oriente se inspiraron en parte en la eficacia del uso del espacio de parte de la cultura occidental. Por eso hay tantas ciudades con ‘mega’ bloques y grandes edificios. Pero actualmente está surgiendo cierto estilo en la arquitectura oriental contemporánea en el que el funcionalismo occidental choca con elementos y características típicas de la cultura oriental como los techos con tejas, y la madera”.

Para él, la arquitectura debe estar al servicio de los impulsos de los habitantes de una ciudad y tener una intención colectiva. “Cuanto más espacios en común hayan, mejor. Cuanto más lugares hayan a los que la gente pueda entrar sin permiso, mejor. Aunque el costo de los terrenos suba, la ciudad ideal debe destinar más espacios públicos a sus habitantes”.

El sentido político que puede tener su disciplina es una de sus prioridades: “Los arquitectos deben pensar en esto, en diseñar buenos espacios públicos en la era del capitalismo. Y deben hacerlo con diferentes métodos de diseño para alcanzar esa meta, en comparación con hacer casas para clientes ricos, como los condominios lujosos”.

Pero también importan los aspectos estéticos y de realización, y como un punk dice que casi cualquiera puede ser arquitecto, y que cualquier cosa puede ser arquitectura. Otra de sus frases es: “Creo que todas las traducciones que convierten una idea invisible en algo tangible pueden ser vistas como arquitectura”.

Esa actitud, sumada a su capacidad, lo ha llevado a ser premiado en varias instancias en su país, y a que algunas de sus creaciones sean expuestas en otros países, como cuando formó parte del programa Young Architects Program del Museo MOMA de Nueva York, en 2014.

¿Sabe algo de Uruguay? No mucho. “Sé que Rafael Viñoly es un arquitecto de renombre internacional. Y sé quiénes son Suárez y Forlán ¡pero a esos jugadores los conocen en todo el mundo!”. Lo que sí sabe de Montevideo es que la ciudad tiene a la escultura Greeting Man de su artista compatriota Young-ho Yoo, ubicada en el barrio de Buceo. “Sí, por supuesto. Greeting Man es famoso incluso aquí”, concluye su misiva digital.

Greeting Man
Greeting Man. Foto: Wikipedia. 


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