VIAJES

Cinco razones para visitar Santos

El café, el puerto y la religión le dieron a Santos gran parte de su identidad histórica. El fútbol, las flores y las playas le otorgaron sus rasgos más contemporáneos.

ciudad Santos Brasil, playa
Foto: Shutterstock

Fundada en 1546 fue una de las primeras ciudades del gran país norteño y desde temprano se convirtió en un centro comercial del sur de Brasil. Hoy es un importante polo turístico. Acá, cinco razones para viajar hasta Santos.

El museo del café
Está alojado en el imponente edificio en el cual antes funcionaba la Bolsa Oficial del Café
Museo Café ciudad Santos

El tour por el Museo del Café ofrece conocer más sobre la historia del grano, de cómo se comerciaba y también la posibilidad de degustar muchos tipos de café. Además, hay venta de diferentes granos y merchandising cafetera. Más información, en la web oficial del museo.

Iglesias y catedrales
Hay un rico patrimonio arquitectónico religioso en la ciudad
Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, Santos Brasil

Un itinerario urbano puede incluir el Santuario de San Antonio y la Catedral Nuestra Señora del Rosario. Construida en un estilo neogótico, tiene una cúpula renacentista y en su interior exhibe unos vitrales que vale la pena apreciar in situ.

Acuario Municipal
Inaugurado en 1945, es la atracción más popular de Santos
acuario

Recorrer el Acuario Municipal puede dar una impresión similar que ver Buscando a Dory, la notable película de Pixar en la que la protagonista llega a un gran acuario para reencontrarse con sus padres. Hay 150 especímenes de fauna acuática, con aproximadamente 4.000 animales de agua dulce y salada alojados en tanques que replican los hábitats naturales de esas especies. En el llamado Tanque Oceánico hay tiburones, rayas y otras especímenes, mientras que el Tanque Amazónico presenta fauna acuática de la selva. Abre de martes a viernes de 9 a 17.30 (fines de semana y feriados, de 9 a 19.30) y el recorrido guiado dura una hora.

Orquideario Municipal
Gran parque con orquídeas, árboles y fauna
Orquídea

Ese santuario de fauna tiene un equivalente de flora, que también funciona desde 1945: el Orquideario Municipal. Se trata de más de 22.000 metros cuadrados con aproximadamente 3.500 orquídeas de 120 especies diferentes. El parque, además, cuenta con un importante acervo de árboles autóctonos, una Senda de la Miel y casi 500 animales de 70 especies distintas, muchos de los cuales transitan libremente por el parque. Abierto de martes a domingo, de 9 a 18.

El jardín más extenso del mundo
Un gran espacio verde que acompaña a las playas
jardines playas Santos

El amor por las flores de los santistas —tal el gentilicio de los habitantes— no se agota en las orquídeas. Hace casi 20 años, Santos entró en el libro Guinness de los récords al transformarse en la ciudad con el jardín paralelo a una playa (hay categorías para todo en ese libro) más grande del mundo: casi 220.000 metros cuadrados llenos de flores (sobre todo lirios amarillos y blancos) y plantas, que se extienden por siete kilómetros y acompañan los contornos de una de las playas de la ciudad. El enorme jardín comenzó a una escala mucho más modesta en 1914 y fue creciendo gradualmente con el correr de los años hasta convertirse en la atracción que es hoy. El jardín puede ser recorrido de principio a fin en bicicleta, ya que hay una bicisenda que acompaña los siete kilómetros de distancia.  

bonus track

Las playas

Abrazando la bahía de la ciudad, la única y extensa playa de Santos es para los espíritus más calmos y sosegados. Con olas tirando a pequeñas, no es un destino natural para surfistas. Más bien, es apropiada para tomar sol, leer un buen libro y, en términos generales, descansar. Claro, también se puede hacer windsurf y jetski.
Pero quienes busquen experencias más bruscas (y, tal vez, más excitantes) pueden irse hasta la zona de Guarujá, más allá de estrecho que separa la parte isleña de la continental de Santos y encontrar playas más acordes a sus preferencias. Ahí, los expertos en olas suelen recomendar las playas Pitangueiras, Enseada, Costa de las Tortugas y Pernambuco. Esta última, además, combina lo mejor de las olas para surfistas con la serenidad y belleza de lugares más “familieros”. Dentro de esa playa está la Isla Do Mar Casado, una reserva natural que es casi una visita obligada por su belleza.

Tips adicionales

Parque Roberto Mario Santini. Tiene una parte sobre tierra firme y otra que entra 400 metros en el mar. Hay ciclovías, pistas para hacer skate, senderos para correr o caminar y espacios para hacer ejercicios u observar el mar. Ahí también está el monumento que conmemora los 100 años de inmigración japonesa, ya que Santos cuenta con una importante y emprendedora colectividad nipona.

Tranvías. Hay ómnibus y taxis, claro, pero si uno quiere conocer el casco histórico de Santos lo mejor es hacerlo en los tranvías eléctricos que siguen funcionando desde que fueron inaugurados tan temprano como 1909. Llamados “bondes”, los tranvías son una de las atracciones más importantes y los paseos por el centro histórico de Santos abarcan apenas cinco kilómetros, con varias paradas para subir o bajar. Una de esas paradas está en el Palacio Saturnino de Brito, desde donde es posible llegar al Complejo Turístico del morro Monte Serrat, desde donde es posible apreciar todo Santos en visión de 360 grados.

Pelé. Ningún recorrido de Santos sería completo sin al menos una breve parada en el museo dedicado a uno de los máximos jugadores de fútbol de la historia, Pelé. En el museo, ubicado en el centro de la ciudad y frente a la Isla Barnabé, hay más de 2.000 objetos personales y relacionados con el jugador. El museo, que funciona desde 2014, está abierto de martes a domingo de 10 a 17.

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