En China existen 30 institutos clínicos que buscan combatir la adicción a la web, la que padecen nada menos que 2,5 millones de chinos.
Los pacientes del Centro de Tratamiento de Beijing son sometidos a un tratamiento estricto que incluye, en los casos más extremos, pequeñas descargas eléctricas, según las prácticas tradicionales de la medicina china.
Los jóvenes, la mayoría pertenecientes a familias acomodadas, son internados allí por orden de sus padres. El costo del tratamiento llega a alcanzar los 1.300 dólares mensuales, según el grado de adicción y el tratamiento que deba recibir el paciente.
El centro recibió hasta ahora a unas 1.500 personas de entre 14 y 36 años, con un éxito del 70% en los resultados.