LIBRO SANTO

La Biblia y los uruguayos: desde Artigas hasta los cómics para los millennials

Judíos, católicos y evangelistas presentan una nueva versión de las escrituras en lenguaje de señas uruguayo.

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La Sociedad Bíblica del Uruguay importa 15.000 biblias por año. Foto: Leonardo Mainé.

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Es muy difícil que en Uruguay (y el mundo) se reúnan católicos, evangélicos y judíos en un mismo evento. Sin embargo, esto ocurrirá mañana, a las 17 horas, en la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ), en el marco del Mes de la Biblia que se celebra en septiembre. Durante el acto se presentará una nueva versión del libro sagrado en lengua de señas uruguaya, con la presencia de los referentes de estas iglesias. Fueron invitadas autoridades nacionales y también la Masonería.

El común denominador en todas estas corrientes religiosas y de pensamiento es el libro más vendido del mundo, que en nuestro país ha influido en el pensamiento de importantes figuras, como el caso de José Artigas. En épocas en que la práctica religiosa ha perdido muchos adeptos, quienes entienden que las instituciones no se adaptan a los tiempos que corren, el mercadeo de la Biblia sigue un camino muy diferente. En Uruguay es posible encontrarla en cientos de versiones, que van desde las tradicionales de tapa dura o blanda hasta los cómics a todo color, pasando por decenas de formatos para niños de todas las edades.

Aunque es de suponer que ya con los primeros pobladores llegaron las primeras copias del libro santo, la “obra bíblica” propiamente dicha en Uruguay se remonta al siglo XIX. La Sociedad Bíblica, fundada en Inglaterra en 1804, envió en diciembre de 1806 el primer cargamento de 600 libros que se desembarcaron en Maldonado. “La posibilidad de tener una Biblia era más que nada para los ricos, porque no había acceso y por tanto eran muy caras”, explica a Revista Domingo el director de la Sociedad Bíblica del Uruguay, Samuel Duarte.

La historia nace en Inglaterra con una niña llamada Mary Jones, quien quería conocer las historias de la Biblia y empieza a trabajar para juntar el dinero que le permitiera comprársela. Ahorró durante seis años y fue a un sitio en el que la vendían, pero ya no quedaban más. La persona que la atendió, al ver su insistencia, le ofreció la de un amigo. Y viendo que existía mercado, se juntó con otros conocidos y empezó a imprimir lo que luego se transformará en un verdadero best seller.

Samuel Duarte
Samuel Duarte.

La obra misionera

El primer cargamento de biblias que llegó en 1804 quedó al cuidado del pastor David H. Creighton, enviado por la Sociedad Misionera de Londres para iniciar la obra predicadora en Sudamérica. Al no poder desembarcar en Buenos Aires debido a la guerra, dejó los libros en manos de J.A. Wreyford, un comerciante inglés radicado en Montevideo. Para entonces, la historia de la Biblia impresa ya tenía 350 años en el mundo, pero no había alcanzado en todo ese tiempo una penetración importante, sobre todo en los países de habla hispana.

El inventor de la imprenta moderna, Johannes Gutenberg, produjo la primera Biblia en serie a partir de 1544 (dentro del período conocido como “incunable”), la cual era una traducción de los textos sagrados al idioma alemán. Tuvo que pasar más de un siglo para que, en 1569, Casiodoro de Reina publicara en Basilea, Suiza, la primera traducción completa al castellano, la que se conoce popularmente como Biblia del Oso.

Y será recién a comienzos del siglo XIX que se transformará en un artículo accesible para los uruguayos. “Aquella primera partida que llegó de Europa se repartió entre los marinos y la gente de Maldonado. Mucho después se utilizó como parte de las lecturas para la alfabetización”, explica Duarte.

Biblia en cárceles
Voluntarios de las iglesias reparten y leen la Biblia en las cárceles y centros de rehabilitación.

Artigas y la Biblia

Pedro Gaudiano es doctor en Teología por la Universidad de Navarra y director de la Cátedra de Cristianismo del Instituto de Sociedad y Religión de la Universidad Católica del Uruguay. “El 23 de septiembre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de José Artigas. Y es bien interesante porque la información más significativa que tenemos en su vinculación con la Biblia, tiene que ver con su última etapa en Paraguay. Hay varios testimonios que muestran esta profunda cercanía que tenía el prócer con los textos sagrados”, señala Gaudiano a Revista Domingo. El próximo martes 21 de septiembre, el teólogo y escritor (es autor de dos libros sobre los valores y la educación del prócer) brindará una conferencia sobre “La influencia del cristianismo en la vida y el ideario de José Artigas” en la Fundación Omar Ibargoyen Paiva, ubicada en 8 de Octubre 2514.

Francisco Solano López (hijo del presidente paraguayo de aquel entonces Carlos Antonio López) tuvo un hijo con una criada de la quinta presidencial de su padre (actual Jardín Botánico de Asunción), llamado Juan León Benítez. “Este último es un personaje fundamental, porque vio a Artigas vivo en Paraguay cuando tenía 8 o 9 años”, relata Gaudiano.

Siendo un anciano, Juan León Benítez fue entrevistado por dos personas que recogieron sus recuerdos infantiles, porque las personas cuando son mayores tienen una memoria remota muy nítida, aunque no retengan tanto los hechos más recientes. “Este personaje dijo que una vez iban a caballo a misa hacia La Recoleta, que era la iglesia de los franciscanos en Asunción, cuando de repente vieron que un amo estaba golpeando a un esclavo. Entonces, Artigas se bajó de su caballo y se dirigió a ese hombre para cuestionarlo, diciéndole que debajo de la piel del blanco, el negro y el indio, somos todos iguales, porque todos somos hijos de Dios y debemos tratarnos como hermanos”, señaló el doctor en Teología.

También la maestra Eliza Menéndez, quien fuera directora de la escuela Solar de Artigas en Paraguay, le hizo una extensa entrevista a Benítez, que después fue incluida en un libro que ella publicó y que incluso ganó un premio en Uruguay, titulado Artigas y la democracia americana.

En esa entrevista, Juan León Benítez declara: “¡El general José Gervasio, qué bueno era, cómo me quería! Era un buen cristiano. Siempre decía: ‘Dios es muy grande, pero mantiene a muchos pícaros’. De tarde reunía a todos los chicos del barrio y nos enseñaba la doctrina cristiana (N. de R.: lo que hoy sería la catequesis). Recuerdo que nos repetía: ‘Hay que hacer la caridad sin mirar a quién se hace’”.

Gaudiano sostiene que Artigas tenía en Paraguay un ejemplar de la Biblia que el mismo Juan León Benítez le acercaba desde la casa de su abuelo paterno, el presidente Carlos Antonio López. “Había recibido una Biblia en cinco tomos que Artigas llamaba ‘el libro de oro’, porque el canto estaba todo dorado. Esa Biblia era la que traducía a los niños guaraníes”, explica el experto, quien investigó el tema a través de datos publicados y consiguió exactamente el mismo ejemplar que leía el prócer. Se trata de la Biblia de Scío de San Miguel, publicada en París en 1846 y enviada a América para su difusión.

Pedro Gaudiano
Pedro Gaudiano.

Otras personalidades

Juana de Ibarbourou escribió un libro llamado Estampas de la Biblia, el cual publicó en 1934. En sus últimos años, la escritora hallaba inspiración en lecturas místicas y en temas religiosos.

Dijo una vez Juana de América: “La Biblia es siempre para mí el enorme poema histórico y divino, en el que todas las noches necesito leer un rato antes de dormirme para que se me enriquezca de belleza y poesía mi mundo de fantasmas”.

Desde siempre, el libro sagrado ha estado presente en la vida del Uruguay, un país en el que la Iglesia es más antigua que el Estado. Y algunos personajes cumplieron un rol fundamental para propagar su lectura en todas las clases sociales. Uno de ellos fue Samuel Lafone, rico comerciante inglés que ejercía gran influencia en la vida nacional.

Lafone fue el primer representante de la Sociedad Bíblica de Edimburgo (Escocia) en Uruguay. En 1843 organizó en Montevideo la primera escuela primaria para niños pobres. Y su principal preocupación fue proveer de biblias a esos escolares. Esto causó en su época un conflicto que los historiadores recuerdan como “La cuestión de las biblias”.

A Lafone se le acredita en gran parte la construcción de la primera iglesia protestante en el Uruguay: el Templo Inglés de la Ciudad Vieja, que pertenece a la rama Anglicana. Montevideo ha honrado la figura de Lafone poniéndole su nombre a una calle y a una plaza pública de La Teja, ubicada cerca de donde se encontraba su casa.

Best seller por excelencia

La Biblia es el libro más vendido de todos los tiempos con más de cinco mil millones de copias comercializadas y distribuidas, de acuerdo con la compañía Guinness World Records (2018).

A nivel mundial, la fraternidad Sociedades Bíblicas Unidas distribuyó en 2019 un total de 7.8 millones de biblias completas en español, 6.5 millones en portugués, 5.8 millones en inglés, 3.5 millones en chino y 1.1 millones en francés.

La Biblia (originalmente escrita en hebreo, arameo y griego helenístico), ha sido traducida parcialmente a 2.454 idiomas e íntegramente a 438.

Héroes de la Biblia.
Héroes de la Biblia. Un cómic pensado para llegar a los jóvenes.

El mensaje de los evangelios en la era de los smartphones

Muchos religiosos tienen hoy su Biblia en el celular. El 25% de todas las biblias completas que se han distribuido en los últimos tiempos fueron descargadas de Internet, lo cual afecta la venta en mostrador. Según explica Samuel Duarte, si bien la Sociedad Bíblica del Uruguay se financia por las ventas (tiene una librería en su sede de Constituyente y Salto), también recibe donaciones.

Entre los idiomas con más de un millón de descargas del libro santo a través de la aplicación YouVersion se encuentra el español (3,8 millones), el portugués (1,9 millones) y el inglés (1,4 millones).

Los 10 primeros países en descargas bíblicas son Brasil (1,8 millones), EE.UU. (1 millón), México (0,7 millones), Colombia (0,6 millones), Argentina (0,4 millones), Sudáfrica (0,3 millones), Filipinas (0,3 millones), Nigeria (0,2 millones), Guatemala (0,2 millones) y Corea de Sur (0,2 millones).

Las cinco primeras sociedades bíblicas con distribución de escrituras para niños son Egipto (1,1 millones), Brasil (0,5 millones), Bolivia (0,4 millones), Alemania (0,2 millones) y Sri Lanka (0,1 millón).

Distribución gratuita en el Mes de la Biblia

Cada año la Sociedad Bíblica del Uruguay distribuye cientos de biblias en diferentes contextos sociales, haciendo énfasis en las personas que se encuentran en las cárceles o en clínicas de rehabilitación de adicciones, así como también en merenderos y comedores que atienden a niños, jóvenes y ancianos. También existe un grupo de evangélicos conocido como Gedeones que reparte biblias gratuitas en hoteles (que los huéspedes encuentran después en las habitaciones) y hospitales.

Para aumentar la difusión del mensaje del Evangelio, en este mes de septiembre se entrega de forma gratuita una Biblia a cambio de un kilogramo de alimento no perecedero. El mismo debe ser llevado al local de la Sociedad Bíblica del Uruguay, ubicado en Constituyente 1540 esquina Salto, completando primero un formulario de donación a través de la página web de la institución.

Biblia para niños
Biblia para niños.

Un libro con derechos

* No cualquier persona puede reimprimir y vender una Biblia, a menos que haga una traducción propia de los textos originales, lo cual es prácticamente imposible. En nuestro país, las biblias son distribuidas fundamentalmente por la Sociedad Bíblica del Uruguay (Constituyente 1540 esquina Salto), que importa al año unos 15.000 ejemplares de diferentes tipos y calidades.

* Otras dos instituciones que venden los textos sagrados son el Centro de Literatura Cristiana (CLC, Avenida Uruguay 1424) y la librería Eliezer (8 de Octubre 2335, frente al túnel). Es decir que si alguien compra una Biblia en otra librería de plaza, esta con seguridad partió de una de esas tres distribuidoras. Por celebrarse en setiembre el Mes de la Biblia, hay actualmente varios descuentos y promociones.

* Las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU) son una alianza mundial fundada en 1946 con el objetivo de facilitar el proceso de traducción, producción y distribución de las sagradas escrituras por medio de estrategias de cooperación mutua. Ese movimiento comenzó en Londres en el año 1804, con la creación de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, enfocada en sus comienzos a la distribución en Inglaterra y el país de Gales. Las sagradas escrituras están disponibles, en sus distintos formatos, en 3.324 idiomas hablados por 7,6 mil millones de personas.

* En el año 2003, como anticipo de la celebración de los 200 años de la obra bíblica en el mundo, se realizó un acto académico en el Palacio Legislativo que contó con la presencia de los expresidentes Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti. En esa jornada se presentó por primera vez el musical Hazme un instrumento, que recuerda el inicio de la obra bíblica en Gales. Ese mismo año se presentó en el salón de actos de la Intendencia de Montevideo un sello postal conmemorativo por los 200 años.

* En 2006 se celebraron los dos siglos del inicio de la obra bíblica en Uruguay. Hubo entonces una serie de eventos en Montevideo y Maldonado, en los que se entregaron gratuitamente 5.000 Nuevos Testamentos en las zonas más carenciadas.

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