NOMBRES

Una artista que rompió los moldes en escena

Cantante y compositora, ícono de la música pop desde los años setenta, Carole King mantiene su vigencia y creatividad. Su historia y su talento se lucen en Beautiful, el musical que ahora revoluciona Broadway y Londres.

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Él éxito está con ella desde las últimas cinco décadas.

El gato se llamaba Telémaco, el suéter lo había encontrado en un cajón olvidado y los rulos que caían por su espalda eran naturales. Tenía 29 años cuando, en 1971, posó para la carátula de ese, el principal disco de su carrera, sin imaginar que Tapestry pasaría a la historia de la música pop y la eyectaría a una fama incontestada durante más de medio siglo.

En los próximos seis años el álbum fue puntero en los ránkings de Estados Unidos, e internacionalizado, vendió 24 millones de copias en el mundo. Y hoy, a pesar de la fama, del dinero y de sus siete decenios, Carole King, considerada una de las grandes compositoras del pop en el siglo veinte, no ha perdido jamás piso debajo de sus pies. Sencilla y aterrizada —ella misma ha dicho que no se considera diva— recordó, para The Telegraph de Londres, el momento de la fotografía en 1971: "En verdad era mi living de Laurel Canyon. Esas, mis viejas cortinas con diseños indígenas. Y ese, mi gato Telémaco".

Todo era artesanal en la vida de Carole King, pero no duraría mucho. Con Tapestry, esta hija de Brooklyn —el barrio de Nueva York donde nació, de padres aficionados al piano y en un hogar judío— inauguró años vertiginosos de giras mundiales, prestigio musical y contratos millonarios. Cinco décadas después, ha demostrado ser dueña de un poderoso sentido de realidad.

Hoy, sola después de un cuarto matrimonio, la artista ha dicho que defiende su visión de familia ante todo. Igual como lo hacía a los 20 años, cuando se casó con Gerry Goffin, su socio creativo de sus primeros tiempos: ella escribía la música, él las letras. En sociedad con Goffin—bipolar, quien nunca le fue fiel y padre de su hija Louise—, King se convirtió en compositora de canciones que pasaron a ser parte del imaginario colectivo norteamericano a través de voces como las de Aretha Franklin, The Monkees, The Byrds y los Everly Brothers. Hasta que hizo Will you still me love tomorrow, grabado por The Shirelles en 1960, canción que se disparó en los ránkings y que fue su puerta de entrada al canto. Aún debería esperar once años para proyectarse a la fama mundial con Tapestry.

En lo personal, el éxito no le fue evidente, recuerda. En 2014, fue elegida Persona del Año MusiCares —un premio honorífico de la Academia de Grabación a través del sello Grammy— por su contribución al mundo como compositora, cantante y por su trabajo filantrópico y medioambientalista para proteger el ecosistema. "Me escogieron, como a James Taylor, Bruce Springsteen y Lady Gaga antes de mí, porque somos artistas que devolvemos los dones que hemos recibido. Técnicamente nunca me he visto como a una cantante, cantar no estaba en mi meta. Yo solo quería escribir canciones y eso he hecho", dijo.

En conversación con el animador de televisión y escritor Willie Geist, King recordó sus inicios escolares, cuando era amiga del cantante Neil Sedaka y del músico Paul Simon, "con quien tocábamos piano en las fiestas de la universidad. Siempre me gustó tener conversaciones con el piano". Fueron sus primeros acordes. La artista confesó que, de joven, cada vez que escuchaba una de sus nuevas canciones en la radio, se emocionaba, un destello que conserva. "Aún siento la misma emoción, eso no se ha pasado", dijo.

Respecto a la forma en que ha vivido estos años, fue clara en esa misma entrevista: "Mi foco, desde el principio, fue tener una vida normal. Mis padres eran separados y yo quería para mí algo normal, un matrimonio, hijos, una familia. Esa idea la mantengo". Al preguntarle si se sentía diva hoy, considerando la imagen de sencillez que ha proyectado durante medio siglo, Carole expresó: "Muy de vez en cuando me acuerdo de ser diva. Y sí, soy una diva en términos de exigencia en el trabajo. Pelearé siempre por un trabajo perfecto, en eso no transo".

Un ejemplo de su perfeccionismo fue la gira Trovador que King emprendió con su gran amigo y colega desde los años 70, James Taylor, con quien grabó álbumes inolvidables. Los dos artistas cubrieron 50 presentaciones en Australia, Nueva Zelanda, Japón y Norteamérica, que finalizaron en julio de 2010.

Para la revista Billboard, Taylor resumió: "La música pop, como la conocemos, sería muy diferente sin las muchas contribuciones de Carole King, quien ya lleva más de medio siglo en su carrera como compositora, intérprete y autora. Por cierto su figura, conocida universalmente, pocas veces ha estado más activa que en los últimos cinco años".

Como prueba, el musical Beautiful, en el Teatro Stephen Sondheim de Broadway —que también triunfa en el West End de Londres— brilla en la escena angloparlante. Su inspiración: la carrera incombustible y vigente que Carole King ha mantenido desde los sesenta hasta hoy.

En Broadway.

Con su larga experiencia como asociado en numerosas producciones teatrales de Broadway —como La Jaula de las locas, Legalmente rubia y El libro de los Mormones— y la dirección de La Novicia Rebelde en la Ópera de Chicago durante la pasada primavera, no fue raro que Marc Bruni debutara a la cabeza de Beautiful, el musical de Carole King. Más de mil personas asisten cada noche a este, un teatro clásico de Manhattan de 1918, que fue remodelado en el nuevo milenio y es una de las dos únicas salas subterráneas de Nueva York. "Mil cuatrocientas personas no mienten colectivamente", dijo Bruni hace poco al sitio de Shn, aludiendo a la resonancia pública que su pieza de Broadway basada en la vida de la artista de Tapestry tiene.

Desde Manhattan, Marc Bruni, quien debió negociar la anuencia de la compositora a la línea adoptada por él como director en Beautiful, explica: "Fue un gran honor y un privilegio que se me haya confiado el representar la vida de una artista y compositora tan querida por todos. Pasé un año escuchando en mi iPod canciones del catálogo de Carole con Gerry Goffin, Barry Mann y Cynthia Weil (se refiere a los socios de sus inicios). Mi gran sorpresa fue descubrir cuántas canciones escribieron colectivamente los cuatro para otros artistas a principios de los 60...".Y agrega: "El principal desafío fue decidir qué representar y cómo contar la historia para que esta conectara emocionalmente con la audiencia".

A juzgar por el éxito de público, con funciones seis días a la semana que han copado sus butacas desde enero de 2014, el espectáculo montado por Bruni y su elenco, basado en un libro de Douglas McGrath, estaría cumpliendo las expectativas: Ben Brantley del New York Times lo juzgó como un show amigable y que sigue la fórmula de una clásica biografía musical. Desde febrero de este año fue llevado al West End de Londres, donde es puntero en audiencias.

Si Bruni y los diversos elencos de Beautiful se aferran al desafío de ser fiel a la personalidad de la artista, hay quienes ponen el acento en otro aspecto: King fue precursora en la escena musical de las mujeres y les pavimentó el camino en un mundo sexista. Con su figura algo desgarbada, sus crespos desordenados, su guitarra y sus ojos intensos, el extraordinario talento de esta hija de Brooklyn rompió el predominio musical masculino en Estados Unidos en los 60 y 70. Desde ahí Carole King saltó al mundo, con su música que nunca ha dejado de reflejar la evolución y los desafíos de las artistas que siguieron su huella. El Mercurio/GDA

CUATRO MARIDOS Y UN DISCO QUE LA CONSAGRÓ

- Nacida el 9 de febrero de 1942 en Brooklyn, Carole King comenzó a aprender piano cuando era muy pequeña. En su adolescencia empezó a componer y a entusiasmarse con la música. Conoció a Gerry Goffin, con el que se casaría.

- Juntos empezaron a escribir canciones para otros artistas: ella hacía la música y él la letra. No tardarían en cosechar su primer éxito a principios de los sesenta. Fue Will You Love Still Me Tomorrow, escrito para The Shirelles.

- Desde entonces empezó una larga carrera de éxitos grabados por artistas y grupos conocidos.

- En 1970 graba su primer álbum como solista en 1970, Writer, que no tuvo gran éxito, que sí llegaría con el siguiente disco Tapestry, que la consagraría definitivamente vendiendo 15 millones de copias en todo el mundo. Como cantante, realizó 25 álbumes en solitario.

- Después de Gerry Goffin, se casó con Charles Larkey, Rick Evers, y Rick Sorenson. Sus hijos son los músicos Louise Goffin y Sherry Goffin Kondor, la artista Molly Larkey, y Levi Larkey.

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