A la caza de celus robados

| Un teléfono hurtado puede usarse con el chip de otra compañía. Ancel, Movistar y Claro negocian un sistema para bloquearlos. El problema: cuesta US$ 600.000.

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A la señora le arrebatan el celular de la mano mientras camina rumbo a su trabajo. Media hora después hace la denuncia telefónica en la compañía proveedora del servicio y en la comisaría correspondiente. Al día siguiente la damnificada se acerca con dicha denuncia policial a la oficina de atención personalizada de la empresa, donde se ingresa la información a la base de datos de modo que quede constancia de que tal equipo (cuyo número de serie se denomina IMEI) con tal número de servicio (llamado SIM) fue robado. Acto seguido se bloquea el SIM para evitar la utilización del servicio por parte de otra persona.

Hasta ahí, todo sencillo: bastaría con hacer las denuncias correspondientes para que la carrera del ladrón tenga poca vida (o pocos minutos, en este caso). Pero las cosas son siempre más complejas en la práctica que en la teoría. En la realidad lo que sucede es que el aparato robado puede volver a ser utilizado con otro SIM de alguna de las dos compañías restantes.

Los datos aportados por Ancel (Movistar y Claro prefirieron no proporcionar cifras) muestran un aumento en la cantidad de aparatos denunciados como hurto o extravío: 40.675 en 2006 (4,2 % de total de clientes), 58.098 en 2007 (4,6%) y 32.961 hasta mayo de este año (2,5%). Ante este escenario, la prioriodad es desestimular el robo: "Antel esta trabajando en la implementación de un sistema EIR a efectos de disponer de una herramienta que permita rastrear los equipos que ingresan en la red y realizar en forma on-line el bloqueo de los teléfonos celulares denunciados como robados", explica Marcelo Erlich, gerente de la División Ancel de la empresa estatal.

Pero como se vio, un sólo operador y un sólo sistema EIR no son suficientes: "Se está negociando con las otras operadoras celulares el intercambio de la información de terminales robados, con el objetivo que los tres operadores acuerden las medidas a adoptar sobre los mismos y de esta forma desestimular el robo de aparatos celulares", agrega Erlich.

Justamente allí, en el trasiego de la información y en la posibilidad de bloquear automáticamente y en todo el país el uso los teléfonos robados, estaría la clave para terminar con el mercado negro de aparatos y chips.

ACCESO DENEGADO. Técnicos de la Unidad Reguladora de Servicio de Comunicaciones (Ursec) trabajan desde hace dos años en un marco regulatorio que establezca definiciones y mecanismos de intercambio de listas negras con los teléfonos cuyo uso esté prohibido por distintos motivos, entre ellos el robo, dentro del país.

Para implementarlo, las empresas deben hacer una inversión cercana a los US$ 600.000 en el sistema EIR que anula la terminal que haya sido denunciada como robada o extraviada.

El sistema funcionará más o menos así: el usuario prende el celular (o entra en zona de cobertura) y comienza el proceso de registro que identifica el SIM y lo chequea en una base de datos. Si el teléfono está en la lista negra, no se habilita el uso y ya no se podrán ni hacer ni recibir llamadas. Esa base de datos contendrá información de las tres compañías y se actualizará permanentemente. "Quizás se actualice una vez al día o quizás uno por uno, eso hay que acordarlo porque la idea no es imponer sino ver los medios que tiene cada operador", explican fuentes de Ursec.

Además de evitar la posibilidad de que se utilice un aparato robado con un SIM de otra compañía, el sistema procura controlar otro tipo de fraudes; como las duplicaciones del número de serie (IMEI): "A un teléfono trucho le copian (con tecnología bastante avanzada) el número de serie que viene grabado de fábrica", explica la fuente. Hecho esto, los delincuentes pueden realizar llamadas a cuenta del verdadero propietario del teléfono.

Otra modalidad muy común es comprar un modelo económico de celular, robar uno caro y usarlo con el chip del barato. Esto sin contar el habitual intercambio de celulares y chips que hacen los delincuentes para despistar a la policía con el fin de evitar el seguimiento y su localización. Todas estas variantes de delitos también formarían parte de las listas negras. "La idea es tipificar todo este tipo de casos de fraude", explica el vocero de Ursec.

ACCESO PERMITIDO. Otro objetivo paralelo de la entidad estatal es dar pelea al contrabando a través de la elaboración de las llamadas listas blancas. En la actualidad este registro y control lo hace la Dirección Nacional de Aduanas, tanto para los teléfonos importados para comercializar en Uruguay como los ingresados para uso personal. Por ley, cada operador debe chequear el listado de la DNA antes de dar de alta un servicio. "Ese chequeo sólo se hace a nivel comercial cuando uno va al operador a pedir un servicio, pero no se hace si me compró un aparato de contrabando, le pongo mi chip de otro aparato que está en la lista blanca", explican desde Ursec.

En el futuro se pretende poder cruzar la información con listas negras de Argentina, Brasil y Paraguay para evitar la fuga de artefactos robados.

¿PARA CUÁNDO?. Nadie en el mercado habla de fechas concretas. Desde Ancel se dice que "al día de la fecha el Convenio no está suscrito pero las tres operadoras avanzaron en el proyecto de texto relativo al mismo". Movistar responde que están "modernizando el sistema" y que aún no tienen fecha de implementación. Por su parte, una alta fuente de Claro confirmó que existe el acuerdo, que tampoco tiene fechas "porque eso lo maneja el regulador", es decir, la Ursec.

En Ursec no consta que se haya llegado a un acuerdo y hablan de algunas "reticencias", especialmente por el costo del sistema.

No obstante, apuestan al acuerdo: "El fraude es un tema que preocupa a todos los operadores porque causan muchos dolores de cabeza y porque tiene costos. Pienso que de no ser por el costo económico de implementación, ya estaría pronto", asegura la fuente de la Ursec.

El dato

Más celulares que población

Uruguay es un país móvil. Según estadísticas del mes de febrero, hay más de un aparato por habitante. Para entonces se contabilizaban 3.2 millones de teléfonos celulares.

Ahora, a la hora de gastar, los uruguayos se muestran cautelosos. Los datos indican que el 80% del consumo se genera a través de las tarjetas de prepago y no por contrato.

Ancel, la telefónica estatal continúa liderando el mercado con 1.250.000 usuarios, seguida por Movistar que a febrero contaba con 1.200.000 y cierra Claro con 745.000 usuarios.

La telefonía celular llegó al país en los primeros años de la década del `90, con aquellos aparatos analógicos (los famosos "ladrillos") que en su momento prendieron poco por su costo y dificultades técnicas.

La llegada de la tecnología digital (ya en los 2000) hizo más accesible y confiable la comunicación y empezó de a poco a masificarse.

El GSM fue el mayor impulsor de la tecnología. Llegó la compañía Claro (ex CTI) y empezaron a multiplicarse los planes cada vez más económicos. Esto hizo de Uruguay uno de los países de más rápido crecimiento de la tecnología celular en el mundo. De hecho, en muchos contextos está suplantando a la telefonía fija.

Ahora, se ingresó en la tecnología 3G con acceso a Internet.

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