Jerry Toner sobre el mundo antiguo

¿Soldados romanos en la dinastía Han?

Y otras hipótesis que acercan a griegos y romanos de forma veraz.

Romanos

Hay dos clases de libros de divulgación histórica. La gran mayoría da un panorama general del período a estudio y expone, de modo sucinto, las principales interpretaciones sobre la época. Otros abordan una tarea tan necesaria o más que la anterior: relativizar la visión que el ciudadano promedio pueda tener sobre el pasado, en base a sus recuerdos escolares mezclados con lo que haya leído en novelas históricas o visto en el cine. Estas líneas comentan un libro del segundo tipo sobre Grecia y Roma antiguas, claves en la percepción que los occidentales tienen de sí mismos.

El británico Jerry Toner, docente de historia clásica en Cambridge, lleva un buen tiempo enfocando la antigüedad desde otros ángulos, en especial desde abajo, al nivel de la gente común, mucho más abundante que los filósofos atenienses y los juristas y militares romanos: el occidental culto de hoy día, cuando se hace una idea de la antigüedad grecorromana, sobreestima el peso de los estratos privilegiados e ignora casi del todo la vida de la gente común, en general iletrada, que no dejó mayores testimonios sobre su modo de vivir y ver el mundo. Sobre esos griegos y romanos de a pie es que Toner trata de echar luz, en libros como Sesenta millones de romanos: la cultura del pueblo en la antigua Roma.

Toner escribe para hacer pensar, combinando tres herramientas. Por un lado, la erudición. Por otro, la mirada oblicua a los pequeños detalles laterales. Detalles que dicen mucho cuando se los analiza, pues permiten situar a los antiguos griegos y romanos en su contexto (el autor afirma que los griegos del siglo V a C. eran importantes porque estaban en las fronteras del Imperio Persa) y estimulan a un uso prudente y lúcido de la historia para pensar el presente. En tercer lugar, Toner maneja una amenidad lindante con el desparpajo, que aligera el texto sin quitarle rigor.

El lector, acostumbrado a ruinas de mármol blanco – o a reconstrucciones hollywoodenses al tono – descubrirá que la estatuaria grecorromana solía estar pintada, esmaltada o dorada. Acostumbrado a pensar en términos de ruinas que se conservan para el turismo, y sabedor de que en Roma había cloacas y alcantarillas, caerá en la cuenta de que la falta de higiene, la descomposición de los alimentos y el contacto con heces y cadáveres animales y humanos eran cosa común en las ciudades del mundo mediterráneo. Y le serán muy útiles para reflexionar sobre el aquí y ahora los pantallazos que Toner da sobre la expansión de la cultura griega tras las conquistas de Alejandro Magno – y de su fusión con las culturas del cercano oriente – así como también sobre el Imperio Romano tardío, origen de la civilización Occidental y Cristiana.

Un aspecto resaltable es el pantallazo sobre los recientes estudios comparativos entre el Imperio Romano y el Imperio Chino. En todo el libro, pero de modo especial en este tramo, Toner hace gala de una gran audacia a la hora de especular y aventurar hipótesis, pero siempre con la honestidad intelectual de señalar todos los casos en los que considera que la evidencia no es aún concluyente (por ejemplo, en lo atinente a la presencia de mercenarios romanos en los ejércitos de la dinastía Han).

Es de agradecer la breve pero excelente bibliografía. Son de lamentar un puñado de erratas – ortográficas y sintácticas – que sin impedir la comprensión del texto, empañan por momentos el placer de la lectura.

MUNDO ANTIGUO, de Jerry Toner. Turner, Madrid, 2017. 178 págs.

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