BIOGRAFÍA DE BALTASAR BRUM

El presidente joven

Biografía del mandatario que esperó a los golpistas con un revólver.

Baltasar Brum

El libro Baltasar Brum, El suicidio de un presidente da un panorama integral de la carrera política del Dr. Baltasar Brum (1883–1933), que abrió rumbos a seguir en temas como la política de vivienda, el fomento de la agricultura y los derechos civiles y políticos de la mujer, sin que ello le quite valor a su suicidio en protesta por el Golpe de Estado del Dr. Gabriel Terra ocurrido en 1933. Brum, uno de los líderes batllistas más firmes, ahijado político de Batlle y Ordóñez, nació sin embargo en una familia de grandes estancieros de lo que hoy es el departamento de Artigas pero que en 1883 aún era Salto. Esto importa porque el estrato socioeconómico al que pertenecía fue el mayor opositor a las políticas de Batlle y Ordóñez. Klein presenta, de modo breve y claro, una carrera política meteórica: sin pasar por el Parlamento, Brum pasa de hacer política en Salto a ser Ministro de Justicia e Instrucción Pública con sólo treinta años (Batlle tuvo que "guardarle" el cargo tres meses, pues no llegaba a la edad constitucional). Tras ocupar varias carteras en la segunda presidencia de Batlle y en la de Feliciano Viera, fue pieza clave para pactar la Constitución de 1917. Con treinta y cinco años fue el primer Presidente electo bajo la segunda Carta Magna (para el período 19191923), y el más joven electo en nuestra historia. Algo muy diferente al promedio de edades de los líderes políticos uruguayos de hoy.

Klein acierta al ser parco en intimidades de Brum, porque presenta, a tres cuartos de siglos de su sacrificio, a una figura que importa por su breve pero fecunda actuación política. Pero no omite hechos relevantes, como por ejemplo el accidente del año 1916 que casi le cuesta la vida a Brum. Cumpliendo tareas en San José, se hallaba bajo una cornisa que cayó sobre su cabeza, dejándolo inconsciente y herido de gravedad. Quedaron secuelas migrañas, crisis nerviosas frecuentesa las que los partidarios de Terra echaron mano para etiquetar el suicidio como un acto de locura y no como protesta democrática. El repaso del tema por parte de Klein es honesto, pues no esconde las conductas erráticas de Brum en su última mañana. La exposición de los preliminares del Golpe de Terra es clara y apunta a un problema de larga duración en Uruguay, el conflicto entre campo y ciudad, por lo que es útil para pensar la circunstancia presente. Otro acierto es recordarle a la ciudadanía que la de Terra no fue una "dictablanda", porque hubo represión, tortura, homicidio, censura de prensa y deportaciones, además del homicidio del Dr. Julio C. Grauert, prometedor dirigente batllista. Sin embargo, en gesto que lo honra, Klein no esconde que Terra lloró al enterarse del suicidio de Brum, porque le tenía aprecio personal desde los días en que fuera su Ministro del Interior. Otro mérito de Klein es reunir informaciones que, dispersas en publicaciones especializadas, no estaban disponibles al lector común.

Hay un defecto leve: la prosa por momentos es repetitiva, sobre todo en los adjetivos. Lo grave es referirse a Ratil (sic) Montero Bustamante, no a Raúl. O afirmar que en diciembre de 1934 Basilio Muñoz y otros opositores a Terra hacían preparativos revolucionarios para 1932. O decir que al acorazado alemán Graf Spee, en 1939, lo acorralaron buques norteamericanos, cuando los Estados Unidos entraron en guerra contra el "Eje" en diciembre de 1941. Defectos que deberán ser corregidos en futuras reediciones.

Otro libro uruguayo valioso al que afean erratas y descuidos de edición.

BALTASAR BRUM: EL SUICIDIO DE UN PRESIDENTE, de Fernando Klein. Planeta, 2017. Montevideo, 318 págs. Distribuye Planeta.

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