Tres libros

De plantas, poesía y posverdad

Escritos por Stefano Mancuso, Eduardo Nogareda y David García Marín

Eduardo Nogareda
Eduardo Nogareda

Ciencia

LA NACIÓN DE LAS PLANTAS, de Stefano Mancuso. Galaxia Gutenberg, 2020. Tr. de David Paradela López. Barcelona, 117 págs.

Sin plantas, la tierra sería una roca estéril. El neurobiólogo vegetal Stefano Mancuso sostiene que estamos viviendo la sexta extinción terrestre masiva, y que las plantas son más inteligentes y sensibles que el hombre. Parece una boutade, pero Mancuso no se rinde fácil. Si observáramos a las plantas como si fueran una Nación humana veríamos que: no tiene fronteras ni exige pasaporte, respeta los derechos de todos los seres vivos actuales y futuros, no reconoce jerarquías, garantiza el derecho a la vida, no consume indiscriminadamente, etc. Tanta maravilla les lleva tiempo, pero si algo tienen las plantas es paciencia. Ninguna página de este libro aburre y cuando el lector lo cierre tendrá ganas de plantar algo, mínimo un cactus.

Poesía

FALTAN DATOS, de Eduardo Nogareda. Yaugurú, 2020. Montevideo, 79 págs.

La poesía y su representante temporal —el poeta— miran las cosas desde otro lugar, y, por tanto, ven otras cosas. Lo que el uruguayo Eduardo Nogareda (n. 1944) ve, está expresado en el título: son datos que faltan; preguntas que no son respondidas o no tienen respuesta; circunstancias (el amor, la guerra, la dictadura, la muerte) ante las que el yo poético y el ser humano reaccionan con incertidumbre, incomprensión y dolor. La voz de Nogareda tiene la seducción y concisión necesarias para que el lector entienda, sonría y acepte. Como dice Álvaro Ojeda en el prólogo: “todo dicho con humor, casi amablemente”. Casi.

Medios

LA POSVERDAD. Una cartografía de los medios, las redes y la política, de Roberto Aparici y David García Marín (coordinadores). Gedisa, 2019. Barcelona, 185 págs.

Considerando que la mentira no es un error sino un propósito, estos once ensayos de varios especialistas estudian sus modalidades y alcances en tiempos de Internet —de la fake news a la posverdad—, y cómo los detentadores de poder económico, social, político y científico la utilizan. La Red, a través de sus hilos (Google, Twitter, Facebook, YouTube, etc.), como silo informativo y cámara de eco, manipula emocionalmente al internauta y lo encierra a partir de algoritmos en una endogamia informativa. Buscamos lo que nos confirma en nuestras premisas: importa más tener razón que buscar la verdad. En la construcción del “relato de la realidad”, los manipuladores llevarían las de ganar porque “la verdad no emociona” y porque al parecer “nosotros” demandamos emoción todo el tiempo.

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