El mayor juicio penal de explotación sexual

La Operación Océano y un libro ciudadano

Eduardo Barreneche cubrió desde el primer día la Operación Océano y, tras largos meses, junta y pone toda la información disponible, chats, y otros elementos, a disposición de los lectores.

Eduardo Barreneche
Eduardo Barreneche, el cronista de la Operación Océano (foto Darwin Borrelli)

"¿Por qué ya no podemos hacer más bebés?” se pregunta el personaje Jasper (Michael Caine) en la película Los niños del hombre (2006, dir. Alfonso Cuarón), una distopía que transcurre en el año 2027 en la cual la Humanidad va directo a la extinción porque no logra tener niños, jóvenes. Mientras, Theo Faron (Clive Owen) lleva de forma clandestina a la única mujer que ha logrado tener un bebé hacia el mítico Proyecto Humano, un lugar donde científicos y notables estarían tratando de salvar a la especie.

La Operación Océano, que derivó en el mayor juicio penal de explotación sexual de menores del Uruguay, puso en la agenda pública uruguaya los peligros a los cuales se enfrenta una comunidad que no puede proteger a sus menores, que son su futuro. Es decir, su capacidad de sobrevivencia. El libro Operación Océano, Primer Acto; Chats, testimonios y documentos del mayor juicio penal de explotación sexual, de Eduardo Barreneche y Alfredo García Gallardo, con diseño de carátula de Fidel Sclavo y prólogo de Raúl Ronzoni, reúne la información pública disponible desde marzo de 2020, cuando se suicidó una de las menores, hasta hoy, cuando hay 19 víctimas y 31 hombres formalizados por la Fiscalía Penal de Montevideo Especializada en Delitos Sexuales, imputados por explotación sexual de adolescentes, y aún sin sentencia. Barreneche también es autor de Historias policiales que marcaron la crónica roja uruguaya (Banda Oriental, 2019).

Asimetría de poder

Los autores optaron por una larga crónica que apela a varias técnicas. Por ejemplo al relato informativo, como en el capítulo 2, “Anatomía de un juicio penal”, donde están los protagonistas pero también el detalle de cómo funciona el nuevo Código de Proceso Penal. O el 3, “Sugar daddy se busca”, que revela la cultura de las relaciones entre perpetradores y víctimas, como también el “el coto de caza por excelencia de los adultos formalizados”, Punta del Este. O el capítulo 8, “El contraataque”, que pone en primer plano a los abogados defensores a través del “embate” contra la fiscalía, en particular contra la fiscal Darviña Viera, tarea que llevó adelante la doctora Cecilia Salom, abogada de uno de los acusados (su texto completo presentado ante el Fiscal de Corte ocupa el apéndice final del libro). La denuncia apunta a que la divulgación en los medios de prensa de la investigación de la fiscalía habría socavado los derechos de los acusados.

Entre los capítulos, a su vez, hay textos intercalados en primera persona cuyo protagonista es el periodismo. Con letra itálica, y diferenciado del resto, son relatos de las peripecias que conlleva el ejercicio día a día del periodismo judicial, sus esperas en la puerta de la fiscalía, los diálogos con fiscales y abogados, y otras instancias curiosas que ilustran un mundo sorprendente para el lego (por ejemplo el relato del encuentro con un abogado que le pide ayuda para acercarse a algún acusado que pueda requerir de sus servicios, atraído por los altos honorarios que se están pagando en este caso).

El libro intercala, a su vez, numerosos diálogos de Whatsapp entre los hombres y las menores, muchos ya hechos públicos por el propio Barreneche en su larga cobertura del caso en páginas del diario El País. Si bien los nombres fueron cambiados, hay mucho dato concreto, como por ejemplo los montos de dinero solicitados u ofrecidos por los actos sexuales, o el tipo de “servicio” sexual que esos montos podían llegar a involucrar. Aun así, una lectura atenta de los mismos revela más. Por ejemplo las ambiciones de las menores, sus intereses, sus problemas cotidianos (el liceo, los estudios, etc.), a la vez que sus estrategias para protegerse de adultos que poseen más años, más medios, y mucha más experiencia. Sobre el final del libro el cronista revela un concepto manejado por la fiscalía, el de la “asimetría de poder”: “Puse cara de póquer. Lo reconozco. Eran conceptos jurídicos totalmente distintos a los expuestos por los abogados defensores. Ni siquiera se rozaban. El día y la noche. ¿Qué querrá decir? me pregunté. Y afiné el oído. (La fiscal) Favretto explicó, palabra más, palabra menos: ‘La asimetría de poder se da cuando el adulto tiene más experiencia, edad y dinero que la víctima. Ésta, a su vez, carece de algunas necesidades y ellos se aprovechan de ello’”.

Detector de mierda

Hay un paralelismo inevitable con el libro La casa de los lamentos, Crónica de un juicio por asesinato de la australiana Helen Garner, donde un padre es llevado a juicio por haber protagonizado un accidente de auto en el que sus tres hijos murieron ahogados. La sala del juicio se llenó de gente que quería saber si el tipo era o no era culpable, “la pregunta menos interesante que uno podría llegar a formular” afirma Garner. A partir de allí inicia un camino sinuoso para llegar a la verdad, con “solo un detector de mierda que se había activado, eso era todo. La alarma de una mujer que llevaba más de sesenta años en este mundo escuchando a los hombres a veces decir verdades, a veces contar mentiras”.

Barreneche encendió su detector de mierda y, con todas las limitaciones informativas que impone un caso que está en pleno desarrollo, acumuló datos, opiniones, transcripciones de interrogatorios, gestos y actitudes de todos los protagonistas, para asomarse a ese lugar incómodo que en general se quiere evitar: el del origen del mal. Porque suele involucrarnos a todos. En ese sentido, el lector sospecha que pertenece a una sociedad que ya ha sido advertida de este execrable fenómeno, desde hace años, por el Comité Nacional para la Erradicación de la Explotación Sexual Comercial de la Niñez y la Adolescencia (CONAPEES), Unicef, el INAU y por la ONG Buentrato, con datos y cifras de casos de todo el Uruguay, y con campañas que buscan sensibilizar a la población, por ejemplo, respecto a las trampas del lenguaje. Como el uso del término “prostitución infantil” que traslada a la víctima la responsabilidad, invisibilizando al victimario. Un lenguaje que todos, de forma consciente o inconsciente, hemos usado alguna vez.

Operación Océano es un libro publicado a contrarreloj, con todos los riesgos que conlleva. Contó con ese gran editor que es Alcides Abella. Así, la editorial Banda Oriental entregó a la comunidad un volumen bien escrito y con la información justa para formar opinión responsable. Un auténtico libro ciudadano.

OPERACIÓN OCÉANO, de Eduardo Barreneche y Alfredo García Gallardo. Banda Oriental, 2020. Montevideo, 168 págs.

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