Música, viajes, cine 

La memoria afinada de Philip Glass

Los recuerdos de un músico y compositor poco común.

Philip Glass
Philip Glass

Una vida de música, viajes, búsquedas artísticas constantes y descripción de momentos de la vida del autor en contacto con personas y lugares clave en la historia de la música, la literatura, la pintura y el cine del siglo XX. Todo eso rodea la obra de Philip Glass, que abarca desde la ópera a la música original para la banda sonora de diversas películas de directores como Godfrey Reggio, Woody Allen y Martin Scorsese, entre otros. Sus composiciones se caracterizan por el eclecticismo estético y el desarrollo predominante del juego tímbrico.

El libro Palabras sin música invita al lector a transitar por sus memorias comenzando con sus primeros pasos en la música, los vínculos familiares que le permitieron acceder a una educación musical que lo condujo a una carrera exitosa, sus clases con personalidades destacadísimas como Nadia Boulanger o Ravi Shankar y su paso por diferentes espacios de desarrollo artístico. Los viajes propiciaron en su vida varios de esos espacios, y los vínculos con compañeros de ruta con los que creó música para cine y de concierto marcan el hilo conductor de esta autobiografía. Describe algunos de los procesos de creación musical, por ejemplo el de la trilogía Einstein on the Beach, Satyagraha y Akhnaten, los “retratos operísticos” de Einstein, Gandhi y Akenatón. Relata las influencias de los movimientos artísticos europeos y de los artistas estadounidenses con quienes trabajó. Por ejemplo con Leonard Cohen realizó varios conciertos en el marco de la musicalización del libro Libro del anhelo (2006), y con el escultor Richard Serra en sus exposiciones.

Rememora también sus viajes de juventud y ofrece la visión de un joven que en los años sesenta se impresiona con las diversas culturas que va encontrando a su paso por la Europa mediterránea, en los países de Medio Oriente y especialmente en la India. En su relato incluye observaciones sobre las personas y sobre las diferentes formas de resolver diversas situaciones vividas. La ciudad de Nueva York y sus giras por distintos puntos del planeta son el escenario en que relata la intensa relación afectiva y artística que vivió en la segunda parte de su vida con la pintora Candy Jernigan.

Glass ofrece reflexiones que denotan una personalidad curiosa y definen su trabajo artístico; desnuda su carácter narrando cada hecho desde la perspectiva de un creador que va componiendo también el entramado de sus memorias.

PALABRAS SIN MÚSICA. MEMORIAS, de Philip Glass. Malpaso, 2017. Barcelona, 495 págs. Distribuye Gussi.

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