Polémica en España por la nueva Nobel de Literatura

Manuel Borrás: "Me exigen que queme los libros de Louise Glück"

Manuel Borrás, editor de Pre-Textos, está muy dolido. Perdió a Louise Glück, Nobel de Literatura 2020, tras publicarle siete libros en 14 años.

Manuel Borrás
Manuel Borrás por Ombú

Es ya una figura legendaria del ámbito editorial hispanoamericano. Socio fundador de la editorial Pre-Textos desde 1976, que ha logrado sobrevivir independiente a pesar del avance de los grandes grupos editoriales, Manuel Borrás tiene en su catálogo casi dos mil libros publicados sobre narrativa contemporánea y clásicos, ensayo, filosofía, viajes, y cinco colecciones de poesía, que por sí solas rondan el millar de títulos, entre ellos varios de autores uruguayos. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos. Publicó a premios Nobel como Elias Canetti, Elfriede Jelinek o Patrick Modiano, y desde que se enamoró de un libro de Louise Glück en 2004 en Nueva York, decidió traducirla y publicarla, saga que se inició en 2006 con el poemario El iris salvaje y suma al día de hoy siete libros traducidos al castellano de los once que la poeta ha publicado en inglés. Hasta que ella ganó el Premio Nobel de Literatura en 2020. El agente de la poeta, Andrew Wylie, conocido en el ambiente editorial como El Chacal por sus tácticas comerciales, esta vez ignoró a Pre-Textos. No habían pasado 48 horas de otorgado el Nobel cuando Wylie ya estaba ofreciendo los derechos de Glück a otras editoriales. Mientras tanto, la ceremonia de entrega del Nobel en Estocolmo, que debió ser este 10 de diciembre, se suspendió por la pandemia.

Con el correr de los días se supo que la editorial Visor fue la que firmó para publicar a partir de ahora la poesía de Glück en castellano. Su editor, Chus Visor, ha salido a defender su nuevo contrato en el diario español El Mundo, como también al agente Andrew Wylie (“es muchísimo más normal y accesible que la gran mayoría de agencias españolas, incluso a nivel económico”). Dice no entender el por qué de tanto revuelo por el cambio de editorial (“¿Se ha vuelto todo el mundo loco?”).

El gato al agua

—¿Cómo te toma este desenlace donde Chus Visor pasa a ser quien publicará, a partir de ahora, a Louise Glück en castellano?
—Resulta un tanto chocante que quien me advirtió de la faena que estaban haciendo a espaldas de Pre-Textos con la venta de los libros de Louise Glück haya sido al final quien se haya llevado el gato al agua. Todo resulta extraño, prefiero no hacer conjeturas. A mí lo único que me queda es desearle mucha suerte a la poeta, a su agente y a su nuevo editor y dar las gracias a todos aquellos que han mostrado su espontánea solidaridad con la editorial Pre-Textos garantizándoles que esta editorial ha actuado siempre con decencia y cumpliendo con todos sus compromisos adquiridos éticamente. Que cada uno deduzca con libertad de parte de quién está la razón.

—Publicar poesía es ir a pérdida. ¿Qué significó para Pre-Textos en términos económicos publicar siete libros de Glück?
—No se ha recuperado el dinero invertido en la poeta, ni siquiera después de hacerse público el Nobel. O sea, al día de hoy, nuestra editorial ha perdido plata con esta señora. Oye, gustosos, porque nosotros nunca pretendimos hacer dinero con la publicación y venta de Louise Glück. Si hemos publicado siete libros, sucesivamente, vendiendo como máximo de 200 a 300 ejemplares, y necesitamos para amortizar, simplemente amortizar, vender un mínimo de 500 ejemplares… tú me dirás, entonces, el negocio que ha hecho Pre-Textos.

—He tratado de explicar a amigos o colegas lo sucedido, y no es fácil de entender. Si la relación entre ustedes y Glück, vía Wylie, era buena, ¿qué sucedió?
—Es algo que clama al cielo. ¿Por qué si Pre-Textos era tan buena para publicar a Glück antes del premio Nobel, luego del premio nos convertimos en villanos, en parias? Además este famoso agente literario se expresa con desprecio hacia todo lo hispano. Da pavor. Ahora, nosotros somos los mismos. Fíjate tú, esta agencia aduce que en una ocasión pagamos uno de los adelantos con retraso. ¿Por qué aceptaron el pago entonces? El segundo pecado que cometió Pre-Textos fue que no se le consultó a la señora poeta la viñeta que se utilizó para ilustrar su último libro. ¿Crees que éstas son razones? Son excusas. No son causas justificatorias para que nos pidan, como nos están pidiendo, que destrocemos los libros.

—¿Cómo?
—Sí, nos piden que se destruyan, que queme los stocks que tenemos de libros de Glück. De libros de los que todavía no nos hemos resarcido económicamente.

—¿Cómo les comunican esos pedidos?
—Con cartas intimidatorias. Dicen que si nos retractamos de todas las mentiras que decimos, ellos no revelan lo del pago atrasado del adelanto, o lo de la viñeta inconsulta. A nuestros asesores legares les da risa, pues además exigen que esas retractaciones se cumplan en un plazo de 24 horas. Me gustaría algún día, si legalmente podemos hacerlo, hacer públicas las cartas que nos mandan para dejar en evidencia cuáles son sus prácticas.

—Quemar poesía parece grotesco...
—Claro. ¿A ti no te suena eso a algo, László? Yo no salgo de mi perplejidad, de mi incomprensión de todo, es una cosa que asquea, asquea, asquea…

Amor a primera vista

—Las ediciones de Pre-Textos son muy bellas. Glück las conocía.
—Louise Glück quedó seducida por uno de nuestros libros antes de publicar con nosotros. Estaban reunidos Glück, el poeta peruano Eduardo Chirinos, y el gran poeta norteamericano Mark Strand en casa de Strand. Según Chirinos, y luego ratificado por Strand, la Glück dijo: “Qué hermosa edición, ¿qué habría que hacer para tener un libro tan bellamente editado?” Y Mark, ni corto ni perezoso, dijo, “Ya, te contactaré con mis editores españoles, estoy seguro que no van a ser insensibles a tu libro”. Esa anécdota Chirinos la repitió mil veces delante de amigos y colegas, y el propio Mark Strand la confirmó aquí en Madrid. En ese ínterin, además —fue casi una sincronía— yo estaba en Nueva York y un amigo me regaló la edición original en inglés de El iris salvaje. Con la indicación, “Manuel, yo creo que tú no vas a ser insensible a esta poeta”. Y me gustó tanto que fui a mi librería habitual, Book Culture, al lado de la Universidad de Columbia, y me compré tres libros de ella, uno de ensayitos, y dos más de poesía.

—¿En qué año?
—En 2004. Cuando vuelvo a España, habiéndome leído los tres poemarios y el librito de ensayos, yo les digo a mis socios y amigos, “este libro hay que publicarlo”. Hay que publicar a esta autora. Cuando nosotros nos disponíamos a escribirle a Glück para pedirle un libro para traducir y publicar, Wylie se adelantó para ofrecernos a la autora. Eso fue en 2005. Así en 2006 Pre-Textos publicó El iris salvaje.

—14 años y siete libros después esa relación se acaba.
—Mira, Laszlo, no son solo muchos libros, creo honradamente que en el ámbito internacional europeo ningún autor ha tenido un editor tan leal como nosotros con esta señora. Haber publicado y traducido siete de sus once poemarios, parece que habla por si solo. Pues entonces, ¿qué ha pasado? Porque ella fue la que tuvo el deseo, y lo expresó a través de su agente, el mismo que ahora está haciéndonos esto, no sabemos si inducido por ella, ellos dicen que de acuerdo con ella.

—¿Estará al tanto?
—Mira, yo quiero pensar László que no. Y he querido pensarlo a lo largo de todo este tiempo. Lo digo con harto dolor de mi corazón, porque para mí lo lamentable y lo triste, lo que me afecta emocionalmente, sería su incidencia en todo esto. Yo quiero creer que no. Pero hemos llegado a un punto… Leila Guerriero me lo comentaba hoy, “Manuel, puede ser una mujer que viva apartada del mundo, pero tonta no es”. Ella lo que no puede ignorar es la base, que fue ella la que primero quiso publicar en Pre-Textos.

—Luego todo se precipitó.
—Rapidísimo. Y no solo eso, sino que cuatro días después de la primera llamada de Chus Visor avisándome que le habían ofrecido a la poeta (luego hizo una segunda, avisándole que firmó, N. de R.) me llama otra colega diciéndome, “Mira Manuel lo que están haciendo contigo, y yo, mientras sea directora general de esta compañía, ninguna de mis editoriales va a contratar con ellos”. Es decir, desde la solidaridad de mis colegas de los grandes grupos editoriales mundiales, hasta el más pequeño de los editores independientes, han hecho piña con nosotros, lo han hecho público y quiero darles las gracias.

—¿Y qué pasa con las traducciones que ustedes contrataron?
—Los traductores que han trabajado con nosotros en Glück dijeron que esas traducciones no se las venden a nadie.

—Toda esta situación ha provocado desasosiego e incertidumbre entre los amantes de la buena poesía.
—Esto no debería ser así. Yo entiendo que Wylie defienda los intereses de su representada. Ahora, y perdona que insista con el karma de los 14 años, de las buenas ediciones, de haber hecho las cosas bien, no solo correctas sino que primorosas, o impecables como dicen en el Río de la Plata, pues fíjate que no nos han dado opción ni siquiera para hacer un tanteo por los derechos. Que si a Pre-Textos le hubieran dicho, señores, tenemos un cliente que nos da diez mil dólares por la autora. ¿Ustedes están decididos a pagarlo? Nosotros diríamos sí, o nos retiraríamos, y nos retiraríamos tristes. Y no tendríamos que recriminar nada a nadie. Pero así, sin darnos ni siquiera el derecho del tanteo, parece muy fuerte.

—Pero, ¿de qué valores en dinero estamos hablando como para que se justifique esta situación?
—Cuando el premio Nobel a Dylan, una editorial pagó 250 mil dólares por los derechos de publicación. Aunque Dylan es mundialmente famoso, esos 250 mil es difícil recuperarlos. Hay una cosa que quiero reafirmar, y decir fuerte: nuestro agradecimiento a América, porque el apoyo que hemos comenzado a recibir comenzó desde América, no desde la península ibérica. Este tsunami de solidaridad lo hemos recibido de Buenos Aires, ha seguido en Santiago de Chile, en Bogotá, en México DF, en Montevideo. Fíjate tú la cantidad de adhesiones y apoyos que estamos recibiendo, también de Nueva Zelanda, Indonesia. Ayer nos decía nuestro querido Jorge Fondebrider que la plana mayor de la poesía irlandesa nos ha manifestado su apoyo público, han firmado a favor nuestro. También directores de bibliotecas nacionales, colegas franceses, italianos, ingleses, grandes poetas norteamericanos. Esto ha cobrado una dimensión que algunos no esperaban.

Publicando uruguayos

—Has publicado a poetas uruguayos en Pre-Textos.
—Uruguay entra en nuestra casa por dos vías. La primera de mano de la gran poesía escrita en francés de ese pequeño y literariamente único país. Editamos a Jules Laforgue, tanto sus poesías como su casi no leído e interesantísimo libro sobre Berlín, una ciudad de cuyo crecimiento es él testigo; también a Lautréamont y Jules Supervielle, uno, para mí, de los indiscutibles poetas en francés de la primera mitad del siglo pasado. También, y siguiendo a la saga, a su pariente Silvia Baron Supervielle. Por otro lado, Pre-Textos edita dos libros, a mi juicio, de una de las mejores poetas de la lengua vivas, mi muy querida y añorada Ida Vitale, indiscutible faro de la poesía escrita en español. Su poética es emblema de que lo importante en un poema no es lo que uno ha escrito, sino lo que uno es capaz de hacer que vuelva con lo que uno ha escrito. Hace algunos años también contribuimos a decirle al mundo la grandeza de otra poeta recóndita, casi invisible, como es Circe Maia, esa poeta del tiempo vivido, del misterioso tiempo vivido. Y para terminar al poeta, creo, montevideano, Rafael Courtoisie. De quien, si no me equivoco, llevamos dos libros editados hasta la fecha. Huelga decir que dado el poderío de la poesía en el Uruguay sigue siendo para nosotros una asignatura pendiente el seguir difundiéndola como merece.

—¿Reclamarás ante la justicia por el diferendo con Glück?
—Nosotros no vamos a pleitear. Pero queremos que se aplique la justeza poética. Porque lo que escapa a nuestra comprensión como ciudadanos decentes, y con independencia de que hayamos sido quienes publicamos a esta autora, es que se quemen unos libros.

—Has manifestado públicamente que convocarás a la prensa a ese acto de destrucción que te exigen, a la quema de los libros de Louise Glück que todavía tienes en stock. ¿Sigues con esa idea?
—Sí, claro, si nos dejan.

Manuel Borrás
Manuel Borrás

Los libros de Gluck publicados por Pre-Textos

El iris salvaje, 2006 (trad. Eduardo Chirinos)
Ararat, 2008 (trad. de Abraham Gragera)
Averno, 2011 (trad. Abraham Gragera y Ruth Miguel Franco)
Las siete edades, 2011 (trad. Mirta Rosenberg)
Vita nova, 2014 (trad. Mariano Peyrou)
Praderas, 2017 (trad. Andrés Catalán)
Una vida de pueblo, 2020 (trad. Adalber Salas)

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