novela de rafael courtoisie

Un libro arriesgado

La búsqueda de un cuerpo perfecto sirve como tesis para un inventario de las patología humanas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Rafael Courtoisie

LA NOVELA DEL CUERPO, de Rafael Courtoisie. HUM, 2015. Montevideo, 128 págs. Distribuye Gussi.

LA NOVELA del cuerpo funciona como libro de tesis en el que se apuntan los rasgos patológicos de una sociedad.La búsqueda de un cuerpo cada vez más perfecto, sin dolor, sin vejez, es el leit motiv de sus personajes sin nombre que por extensión nos representan a todos. El placer de los sentidos es el objetivo primordial. El cuerpo es un diseño en permanente cambio, algo inacabado y mejorable. Siempre que se tenga el dinero para comprar esas mejoras. La ciencia se ha vuelto un producto de mercado, y su mercadotecnia es también objeto de reflexión: "Todo está envuelto para regalo. Falta la moña roja y la etiqueta de Tienda Inglesa o del Corte Inglés o de Harrods o de Zara. La piel envuelve el cuerpo para regalo. Lo que se ve es la parte de afuera. Lo que se advierte es aquello que envuelve la piel, como una buena mentira. El cuerpo está dentro. Menudo regalo, repleto de órganos que bombean, segregan, regulan, acomodan, digieren, producen, salvan, ahogan, se inflan, se desinflan, se contraen, se expanden, hacen ruidos, gorgoritos, treman, tiemblan, cantan una canción encerrada, oculta bajo la piel".

El comienzo de la obra es brillante: un discurso automático lleva al lector desde los tupamaros de la actualidad hasta el martirio de Solís, pasando por los versos de Borges. El espacio geográfico y el suceso histórico primigenio están delimitados, pero también el espacio intelectual marcado a fuego por el argentino. Es una contextualización necesaria para una novela que luego jugará con ideas universales y que pretenderá, en sí, universalizarse. Pero también está allí el tono entre irónico y absurdo que se prolonga en la narración y que la vuelve extraña y destacable.

El trabajo con el lenguaje es virtuoso. Los diálogos son directos, sin desperdicio. El binomio comprador-vendedor (de órganos y miembros del cuerpo) alterna sus negociaciones con segmentos ensayísticos en los que el narrador apunta desde su condición de observador que todo lo ve. Los personajes son como marionetas sin trama inmersas en una conversación mercantil. El autor se vale del humor para instalar una realidad posible. Por eso esta novela —por llamarla de alguna manera— bien puede ser abordada como un texto de ciencia ficción. Y como tal integrarse al creciente número de títulos del género entre los que se cuentan Las furias de Renzo Rossello, Ur de Leandro Delgado y El orden del mundo de Ramiro Sanchiz, entre otros.

La novela del cuerpo es un libro incategorizable y arriesgado. No es propiamente una novela. Y mucho menos parecería ser una novela "uruguaya", en el sentido más gris del término. Lo único que puede reprochársele es la brevedad, ese gusto a poco que queda al final.

Rafael Courtoisie (Montevideo, 1958) pertenece a la generación de escritores que comenzó a publicar en la década de los ochenta y obtuvo reconocimiento en los noventa. Ensayista, novelista, guionista y destacado poeta, es uno de los escritores uruguayos con mayor proyección internacional. Entre sus principales textos narrativos destacan Cadáveres exquisitos (cuentos, 1995), Tajos (novela, 1999) y la trilogía Los mares (cuentos, reedición 2011). En 2014 ganó el premio Casa de América de Poesía.

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