Cuentos completos de Wilde

Historias breves y relatos a puro ingenio y exquisitez

Piezas que revelan el espíritu mordaz y la ironía de su creador.

Oscar Wilde
Oscar Wilde

Oscar Wilde escribió una veintena de relatos, en su mayoría, alegóricos, tan distantes de la narrativa de sus contemporáneos Rudyard Kipling o Joseph Conrad como cercanos a la tradición clásica de las fábulas. Es el caso de las historias reunidas en El príncipe feliz y otros cuentos, en Una casa de granadas y en los textos breves de Poemas en prosa. Se trata de narraciones sencillas, destinadas en algunos casos a lectores juveniles, con un tono naif y lírico que por momentos se ahonda en mórbidas secuencias dramáticas, como en “El ruiseñor y la rosa”, el muy logrado relato del sacrificio de un ruiseñor por complacer el deseo de un estudiante enamorado.

Varios de estos cuentos dejan traslucir el impacto del orientalismo en la cultura inglesa a partir de las primeras traducciones de Las mil y una noches, con su mundo de joyas, especies y pedrerías, palacios y personajes misteriosos, encrucijadas, paradojas y aventuras fantásticas con rápidos giros de rumbo. Bajo el mismo influjo Robert Louis Stevenson escribió sus Nuevas noches árabes y Wilkie Collins su novela precursora del género policial, La piedra lunar. Pero las preocupaciones de Wilde a menudo son morales, denuncian la impiedad (“El amigo fiel”; “El cumpleaños de la infanta”) o celebran la clemencia y el amor (“El Príncipe Feliz”; “El joven rey”). Junto al orientalismo, en varios relatos también campea el tono llanamente bíblico, con sus tríadas y reiteraciones que pautan la progresión de las secuencias y su metáfora (“El pescador y su alma”; “El hacedor del bien”; “La Casa del Juicio”), solo que giradas por la libre creación de Wilde, más atento a su voluntad expresiva que a los dogmas.

En un registro distinto también integra el volumen El crimen de Lord Arthur Savile y otros cuentos, libro que incluye “El fantasma de Canterville”, célebre relato en el que Wilde da vida a la confrontación del espíritu tradicional inglés, consustanciado con las leyendas y misterios góticos, y el entonces nuevo orden práctico de los norteamericanos, insensible a las manifestaciones de un viejo fantasma que se esfuerza, inútilmente, por asustar a los nuevos propietarios de su mansión y termina acosado por los miembros de la familia. El cuento refleja la maestría, la inteligencia y el humor de Wilde en su esplendor. Lo acompañan el relato del título, historia de un hombre que para evitar malograr su inminente matrimonio comete el crimen que le han vaticinado, antes de la boda, “La esfinge sin secreto”, un delicioso y modesto relato sobre el imperativo de la reserva en una misteriosa dama, y “El modelo millonario”, breve historia de un equívoco con reparación piadosa. En el volumen también se incluye “El retrato del señor W.H.”, sin duda por el carácter de ficción con que abordó su investigación sobre los sonetos de Shakespeare, como ya fue comentado en la nota anterior.

Se trate de historias breves o relatos más ambiciosos, aquí y allá resplandecen los recursos del ingenio, la ironía exquisita, el escepticismo y el espíritu mordaz que dan las señas del temperamento de Oscar Wilde. El lector no va a encontrar en ellos ninguna de las marcas que definen el realismo. Como dejó escrito en sus ensayos, Wilde pretendía que la realidad ingresara a la ficción en vez de la ficción a la realidad. Acaso le faltó tiempo para llevar su obra al máximo desarrollo, pero dejó escritas no pocas páginas expresivas de su extraordinario talento.

CUENTOS COMPLETOS, de Oscar Wilde. Penguin Random House, 2018. Barcelona, 340 págs.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)