HISTORIAS LICEALES

Fernández de Palleja piensa en sus alumnos

Y también en el sistema educativo del que son parte. Un enfoque crítico a través del formato cuento del uruguayo Ignacio Fernández de Palleja.

Ignacio Fernández de Palleja
Foto: Ricardo Figueredo

Fernández de Palleja, cuyo nombre de pila es Ignacio, que no usa para firmar sus textos (Treinta y Tres, 1978, fernandino por adopción desde 1999) es un docente comprometido con su oficio, un notable poeta, atendible narrador y activísimo periodista y animador cultural. Por los cuentos de Educación obtuvo el Premio Lussich de la Intendencia de Maldonado en 2018.

Dos aspectos deben valorarse de estos cuentos: la mirada y la factura. Por el oficio con el que digna y amorosamente se gana el pan, este autor está implicado con el mundillo liceal que presenta. Pero esa implicancia no le pone a su mirada ningún tipo de anteojeras corporativas: hay en sus cuentos buenos profesores, pero también cínicos y corruptos. No cae en la candidez de presentar en el bando estudiantil a unos muchachos angelicales, todos ellos. Quien quiera narrar bien la vida de los hombres no debe olvidar que estamos hechos de barro. Fernández de Palleja lo tiene presente, y por eso combina la ironía —a veces lapidaria— con una sincera ternura.

Respecto al sistema educativo, el juicio que trasmiten estos cuentos, sin abjurar de la fe en la enseñanza, en los muchachos y en el poder de la palabra, dicha o escrita, es lapidario. Dice el cuentista: "Cuando escucho las defensas a la escuela pública pienso que lo que yo defendería sería a los gurises aburridos y a las maestras que le meten ganas a pesar de que el sistema es lamentable y del liceo le tendría consideración a eso mismo...". No es un libro teórico, pero incluso sin pretenderlo es una buena contribución al debate educativo estéril que el Uruguay tiene desde hace tres décadas

En cuanto a la factura, es despareja. Tramas bien armadas, todas (y una impecable, la del "El amor en los tiempos"). Personajes de interés, en todos los cuentos. Prosa precisa, no siempre. Es casi perfecto en "El amor en los tiempos" y "El comité de la Educación". En "London, London" se atreve a la proeza de contrabandear seis sonetos en el texto en prosa. Sin embargo, se le cuelan algunos descuidos, como en "Mirta": "No importa muy bien cómo...", donde debería leerse: "no importa mucho cómo". O el uso frecuente de tiempos verbales simples en lugar de los compuestos, que no siempre es correcto. A la hora del balance, sin embargo, Educación termina siendo igual un muy buen libro.

EDUCACIÓN, de Fernández de Palleja. MC editores, 2019. Montevideo, 128 págs.

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