novela de tarashea nesbit

Las esposas de la bomba atómica

Se ha contado muchas veces la historia de los hombres que construyeron la bomba atómica norteamericana en lugares remotos y en total secreto. Pero no lo que pasaba con las esposas que vivían con ellos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Proyecto Manhattan

Dos historias discurren en Las esposas de Los Álamos, esta preciosa novela de TaraShea Nesbit (Dayton, Ohio, 1981). La de cómo su país desarrolló la bomba atómica durante la Segunda Guerra Mundial y la tiró sobre Nagasaki e Hiroshima, y la de las esposas de los científicos que la crearon y que tuvieron que mudarse, sin saber muy bien para qué, a un pueblo aislado en el desierto construido especialmente para ellos y sus familias en torno al complejo donde funcionaba el programa nuclear estadounidense.

Ágil, atrapante y de tono intimista, la historia está relatada en una tercera persona del plural femenino -nosotras- que el lector no tarda en darse cuenta que funciona como un yo colectivo. Así relatan la partida hacia lo desconocido: “Dimos un abrazo a nuestras madres, a nuestros padres un leve beso en la mejilla, miramos por la ventana y vimos a nuestros maridos comprobando la presión de los neumáticos. Nuestras madres lo entendieron; nuestras madres habían guardado grandes secretos. Metimos en el coche a los niños, el gato y los refrigerios, y pusimos rumbo al oeste”.

La autora, entrevistada por el programa New Mexico in Focus de la televisión estatal estadounidense, dice que eligió "contar la historia desde ese punto de vista porque cuando investigué sobre el tema descubrí que en las entrevistas, cuando a estas mujeres les preguntaban ‘¿Cómo era vivir en Los Álamos?’, rápidamente pasaban a contestar con esa voz colectiva, ‘Nosotras tal cosa, nosotras tal otra...’. Así que elegí esa voz en primer lugar para reflejar el sentimiento de identidad colectiva que existía entre ellas, pero además para mostrar las tensiones y diferencias, las individualidades y facciones que surgían dentro de ese colectivo, por ejemplo cuando se usaron las bombas”.

TaraShea -se escribe así- Nesbit creció en Dayton, pequeña ciudad que fuera una de las sedes del Proyecto Manhattan, nombre clave del programa por el cual Estados Unidos logró fabricar la bomba atómica antes que los nazis y los japoneses, y usarla. Está casada con un científico, y esta es su primera novela.

La vida cotidiana de estas mujeres, en el relato de Nesbit, discurre con candor y genera empatía. La deliberada falta de información sobre lo que hacían sus maridos alimenta el lleva y trae inherente a cualquier comunidad pequeña y cerrada: especulaciones sobre quién está a cargo de qué en el proyecto secreto, pujas por liderazgo, rumores sobre quién se acuesta con quién. También hay fiestas de bienvenida, reuniones para anunciar un embarazo, cartas escritas y recibidas, enfermedades, caminatas por las montañas circundantes, pérdidas, cumpleaños, noticias sobre lo que ocurre en el frente, primeros días de escuela y todos los avatares de la vida cotidiana en el Estados Unidos de principios de los años 40.

Lo notable y paradójico es que la autora logra transmitir nostalgia por una época tremenda en la que, sin embargo, todo parece ser más simple y tener más sentido. Pese a que las protagonistas viven en un lugar remoto, sin saber por qué, y con su país –y sus esposos, hermanos y amigos- participando de una tragedia humana. Parte del mérito de Nesbit responde a que la narración describe y permea el drama de fondo, casi sin nombrarlo.

El diseño, en esta primera edición de Turner para la colección “El cuarto de las maravillas”, está muy bien logrado y acompaña el espíritu de la historia. Hermoso, sutil, despojado, al punto de que en la tapa no hay ni una sola palabra: solo la ilustración de portada donde tres mujeres se alejan decididas por un camino pedregoso que discurre entre galpones y campo. La información usual –título, autor, editorial- está restringida al lomo, recurso jugado y justiciero que transforma al libro en un objeto particular y atractivo, de esos que, a primera vista y entre un montón, generan el impulso de tomarlos, curiosear. Leer.

LAS ESPOSAS DE LOS ÁLAMOS, de TaraShea Nesbit. Turner, 2014. Madrid, 296 págs. Distribuye Océano.

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