Neil Gaiman, el arte y los jóvenes

El diseño gráfico como agente provocador

Romper esquemas. De eso trata esta apuesta del historietista inglés, que busca provocar la pasión en todo lo que hacemos.

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Neil Gaiman

El buen diseño tiene valor en sí mismo. Este precioso libro, Errores infalibles para (y por) el arte, una suerte de ejercicio gráfico del diseñador estadounidense Chip Kidd en base a un discurso del escritor e historietista inglés Neil Gaiman, lo recuerda. Pero lo hace en un contexto nada inocente, pues el libro está dirigido a jóvenes dispuestos a seguir su instinto e infringir las reglas, siempre en el arte.

Hay varias formas de entrarle. Una -probablemente la primera- es pasar las hojas y dejarse sorprender con las imágenes, logradas simple (o complejamente) con la combinación de tintas, tipografías, tamaños de letra, llenos, vacíos e inclinaciones. Otra es leer de corrido el discurso de Gaiman -una arenga a estudiantes de la Universidad de las Artes de Filadelfia el día de su graduación- en el anexo de doce páginas impresas en forma convencional al final del libro. Y la tercera es volver a leerlo, esta vez con los énfasis que Chip Kidd le da, resaltando frases, palabras o letras en una tarea que es, en gran parte, de edición. Que muchas veces logra que las captemos desde otra perspectiva.
Hay páginas que tienen una sola palabra. Por ejemplo, “escuela”, en gran formato y tinta roja, dentro de un rectángulo también rojo. Aún así, la oración que contiene a “escuela” es perfectamente legible. Eso sí, a lo largo de tres o cuatro carillas: “Huí de la escuela tan pronto como pude, cuando se volvió asfixiante la perspectiva de cuatro años más sometido a una educación forzosa antes de convertirme en el escritor que quería ser”. Una cuarta etapa o corolario a esta lectura podría ser ver el video del discurso de Gaiman, fácilmente accesible en la web.

Neil Gaiman (Portchester, 1960) es un escritor y guionista prolífico, muy respetado y premiado, que vive en Estados Unidos desde hace años y es conocido, entre muchas otras cosas, por historietas como The Sandman. Agudo e irreverente, tiene una obra tan vasta e inabarcable como inquietante. En el presente caso la primera línea -que con letras gigantes atraviesa el retiro de tapa y las páginas uno y dos- ya nos interpela. “Este libro está pensado para quienes miran a su alrededor y se preguntan ¿ahora qué?” Conviene en este punto subrayar que el título original es Fantastic mistakes, es decir “Errores fantásticos”, y no el que, vaya uno a saber por qué, lleva la edición en español. La aclaración viene a cuento ya que el discurso de Gaiman pide a los jóvenes seguir su instinto, cometer errores “interesantes”, “asombrosos” y “fantásticos” al hacer arte.

Entre afirmaciones rotundas, consejos y anécdotas, Gaiman cuenta cómo logró vivir del arte, y por dónde debería rumbear un joven que pretenda lo mismo. En concreto, le sugiere dejarse llevar por su instinto, experimentar todo lo que sea necesario, y ser siempre fiel a sí mismo. E inventar su propio método, en un mundo cuyas viejas reglas se caen a pedazos “y nadie sabe cuáles son las nuevas”. Lo cual puede ser intimidante pero también “una inmensa liberación”.

“Decidí que haría cuanto estuviese en mi mano para no escribir sólo por dinero. Si el trabajo es una chapuza y el dinero nunca llega, te quedas sin nada; si el trabajo es satisfactorio, al menos te queda esa obra aunque no llegue el dinero. De vez en cuando olvido esta regla, y cuando eso ocurre el universo me lo recuerda a patadas. Ignoro si otros comparten mi criterio, pero lo cierto es que los proyectos estrictamente monetarios nunca han sido valiosos, excepto como experiencias amargas. Las cosas que hacía por pasión, que quería ver plasmadas en la realidad, nunca me han decepcionado y jamás me he arrepentido del tiempo que les dediqué”, aclara.

En Uruguay hay varios antecedentes en materia de libros que combinan prosa, poesía y diseño gráfico como logro plástico. Por ejemplo, Tipografía, poemas&polacos, de Gustavo “Maca” Wojciechowski.

Esta edición española atribuye el exquisito diseño del libro al “vigoroso y original” estudio español Atlas, y ni siquiera menciona a Chip Kidd. Esto es un error incomprensible. Un repaso a la edición en inglés, disponible en la web, permite corroborar la autoría de Kidd. El rol de Atlas consistió en adaptar su trabajo a la versión en español.

ERRORES INFALIBLES PARA (Y POR) EL ARTE, de Neil Gaiman. Malpaso, 2015. Barcelona, 102 págs. Distribuye Océano.

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