Diego Fischerman recibe máximo reconocimiento

Ser crítico y Caballero

Fue reconocido por el gobierno francés con la condecoración Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. Reproducimos aquí sus "Consejos para escribir sobre música".

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Diego Fischerman

En la era del "disparen contra el crítico" esta noticia merece una fiesta, pero no una de felicitaciones pour la galerie sino otra más calma, de disfrute íntimo. Quienes han trabajado con Diego Fischerman, quizá el mejor crítico musical de habla hispana, saben que éste es un premio a la creatividad, la disciplina, la búsqueda incesante del nuevo conocimiento, al juicio que se sostiene en datos claros, expuestos de forma abierta, didáctica, y alejada de toda pedantería. Y un dato clave: todo volcado éticamente hacia el lector, es decir, a la comunidad. Prueba de ello es que nunca escribió en difícil, siempre de forma llana, sin términos que exigen ir a un diccionario o, peor, que sólo entienden los especialistas.

La Ministra de Cultura y Comunicación de la República de Francia, Audrey Azoulay, otorgó a Fischerman el "grado de Chevalier de l'ordre des Arts et des Lettres", tal como se lo comunicó por carta, agregando "mis sinceras felicitaciones y estoy particularmente orgullosa de remarcar, aquí, su contribución y su compromiso al servicio de la cultura". En Facebook, el propio crítico agregó un dato que, por reiterado, pasaría desapercibido, pero que aquí cobra otro sentido: "La carta está encabezada por tres palabras, 'Liberté egalité fraternité'".

Si de crítica musical se trata, no se puede olvidar a Washington Roldán, cuyo conocimiento de la música siempre estuvo al servicio del otro, del lector, por sobre cualquier otro interés. Diego Fischerman potenció esa idea y fue más allá, exploró cómo escuchan quienes disfrutan la música. Quería comprender los procesos físicos y emocionales que experimentaba el ciudadano receptor. Sabía que allí estaba la clave del vínculo entre el crítico y su lector. 

Ha sido reconocido de forma silenciosa por muchos, y no tan silenciosa por quienes han promovido su presencia dictando seminarios y conferencias en diferentes continentes. Uno reciente dado en la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) de Colombia permitió a los organizadores hacer público una suerte de decálogo para la buena escritura sobre música, tomando frases de Fischerman que los asistentes al seminario propagaron por twitter. Un decálogo que en realidad tiene validez para cualquier rama del periodismo:

Consejos de Diego Fischerman para escribir sobre música:

- El que escribe sobre música quiere mostrar todo lo que sabe. Debemos vencer el narcisismo.
- La música es un indicador de cuestiones sociales, y mucho más preciso que otros que utilizan los sociólogos.
- El punto de partida a la hora de escribir debe ser: qué quiero comunicar y a quién quiero comunicarlo.
- Para escribir sobre música hay que dejar el fanatismo de lado, porque como fans sabemos mucho más que la mayoría.
- En nuestra escucha de la música el concepto de creación y de la originalidad es muy predominante.
- Al momento de redactar una crítica, si no hay nada muy personal que decir, es mejor hablar en tercera persona.
- Debemos identificar qué hace que un compositor/cantante sea seguido por las comunidades que los prefieren.
- Si yo escribo sobre música voy a usar datos para dar verosimilitud, pero estos deben aportar algo.
- El problema con los datos es que generan alianzas pero al mismo tiempo distancias. Hay que escribir para todos. Los datos son un arma de doble filo. En la era de Wikipedia el problema no es usar los datos, sino creer que eso es todo. 
- Para usar datos en las críticas de música hay que tener en cuenta el medio para el que escribimos.
- La crítica ideal es aquella que ofrece datos a favor y en contra y deja que el lector sea el que la apruebe... o no. Una crítica musical ideal es aquella con la que se puede discutir.
- Internet no destruye el trabajo del periodista, al contrario, lo facilita.
- Lean todo lo posible, pero no dejen que eso reemplace su propia percepción.
- No hay valores por encima de las categorías musicales. No hay categorías buenas o malas. Nuestro deber como periodistas es construir puentes entre categorías musicales.
- Más que tratar de encontrar respuestas, traten de encontrar preguntas.

Fischerman (Buenos Aires, 1955), es autor de Efecto Beethoven. Complejidad y valor en la música de tradición popular (Paidós), Escrito sobre música (Paidós), Después de la música. El siglo XX y más allá (Eterna Cadencia), El sonido de los sueños. Y otros ensayos sobre música (Sudamericana) y, en colaboración con Abel Gilbert, Piazzolla. El mal entendido (Edhasa). Dirige la colección "Libros sobre música", de la editorial Eterna Cadencia. Fue el editor de Música argentina. La mirada de los críticos, publicado por la Universidad de Buenos Aires. Como escritor de ficción, publicó el volumen de cuentos El principio del terror (Mondadori, El País Cultural reprodujo el cuento "Punta Mogotes" en el No. 1067), integra el volumen colectivo Viene a cuento (Editorial Tusquets) con el relato “La bandera”. Su novela La gran fuga será publicada próximamente por Penguin Random House. Es crítico musical y periodista en el diario Página/12. Ha colaborado con diversas publicaciones, entre ellas El País Cultural, y fue director de la revista Clásica. Realizó la curación de ediciones discográficas dedicadas a Piazzolla y Mercedes Sosa para Sony, Universal y Lantower. Conduce los programas radiales La discoteca de Alejandría en Radio Nacional Clásica, Historias en Modo Mayor en La 2 x 4, y Tren de noche en la Radio de la Universidad de Buenos Aires. Se adjunta a esta nota el pdf de la tapa dedicada a Sergei Prokofiev que Fischerman escribió para este suplemento titulada "El hombre que regresó al frío".

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