Un Hanif Kureishi picante

Amor y sexo en los descuentos

Historia en tono cínico sobre cómo se vive la sexualidad cuando la juventud, la salud y la belleza se acaban

Hanif Kureishi
Hanif Kureishi.  Foto: ©Kier Kureishi

En 2008, el director de cine alemán Andreas Dresen filmó Nube 9 (o Nunca es tarde para amar), una película que trataba con seriedad y audacia el tema del amor y el sexo en la tercera edad. La protagonista era una mujer casada de más de sesenta años que se enamoraba de un hombre de casi ochenta y vivía ese romance intensamente, pero la particularidad del relato estribaba no solo en mostrar cómo los cuerpos gozaban pese al deterioro de los años, sino en cómo los corazones sufrían por igual los desacomodos que el amor sexual puede provocar a cualquier edad. La última novela del anglo paquistaní Hanif Kureishi (n. 1954) indaga en esos desarreglos, con una cuota de cinismo y tristeza importante.

Nada de nada (2017) cuenta en primera persona el drama de Waldo, cineasta que vive de glorias pasadas, octogenario de lucidez implacable y cuerpo confinado a una silla de ruedas, casado con una mujer veinte años menor, Zee, de quien sospecha que lo está engañando con un amigo y en su propia casa. El relato sigue al personaje en sus indagaciones voyeurísticas y sus elucubraciones, sus renuncias a la dignidad, el recuerdo de la sexualidad en su apogeo, sus fantaseos, las negociaciones afectivas que aún puede concretar, y los temores y estrategias para recuperar el amor perdido o enfriado. Kureishi ha retratado los altibajos del amor en varios libros de peso (la novela Intimidad, 1998; los volúmenes de relatos Amor en tiempos tristes, 1997 y Siempre es medianoche, 1999), y aquí hay momentos que recuperan lo mejor de su escritura. El tono sentencioso del personaje, que puede hacer poco más que hablar, ofrece algunas máximas que no por obvias dejan de ser interesantes: “El dolor es un placer y el placer duele”, “Para adorar el sexo, debes asumir la repulsión”; y autenticidades sarcásticas de este estilo: “Le dije: ‘Cuando fallezca, espero que encuentres a un hombre rico con un pene atractivo para que cuide de ti’, dando por hecho que cuando yo muriese ella se cortaría las muñecas con una botella rota después de haber enloquecido y haberse arrancado todo el cabello”.

Sin embargo, y aunque la escritura de Kureishi sigue siendo ágil y amena, Nada de nada parece remitir al final a su nihilístico título, volviendo olvidable una historia que prometía otro espesor y se quedó en el remanido triángulo de frustraciones cruzadas.

NADA DE NADA, de Hanif Kureishi. Anagrama, 2018. Trad. de Mauricio Bach. Barcelona, 179 págs. Distribuye Gussi.

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