CIENCIA

Toneladas de Plástico

Gran parte del agua que bebemos en todas partes contiene trazas de plástico

Gran parte del agua que bebemos en todas partes contiene trazas de plástico. Foto: Pixabay
Gran parte del agua que bebemos en todas partes contiene trazas de plástico. Foto: Pixabay

Si hay toneladas de microplástico en los océanos, lagos y ríos del planeta, ¿habrá también en el agua que bebemos? Con esa pregunta en mente, la organización Orb Media, con el apoyo de investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota, se lanzó a abrir llaves de agua en 12 países. Y descubrieron que desde el Capitolio en Washington y en la ciudad de Nueva York, hasta en una caleta de pescadores en el Lago Victoria, Uganda, hombres, mujeres y niños están bebiendo agua con trazas de plástico.

A nivel global, 83% de las 159 muestras de agua que recolectaron en los cinco continentes dieron positivo a la presencia de fibras plásticas, dice el informe "Invisible plastics" (plásticos invisibles) publicado este mes en el sitio web orbmedia.org. El estudio busca demostrar cómo este elemento cotidiano podría tener implicancias más graves de lo que imaginamos en nuestro cuerpo.

En EE.UU. había trazas de microplástico en 94,4% de las muestras y en Beirut (Líbano), en el 93,8%. Lo mismo en el 82,4% de las que tomaron en Nueva Delhi (India), 80,8% en Kampala (Uganda), 79,2% en Quito (Ecuador), 76,2% en Jakarta (Indonesia), y 72,2% en la media de países europeos.

Los análisis arrojaron que en las muestras de medio litro había en promedio desde 1,9 fibras en Europa hasta 4,8 en EE.UU., con un tamaño de al menos 2,5 micrones.

Bioacumulación.

"Creo que si analizáramos el agua en Chile, es altamente posible que encontremos similitudes", dice Franco Pedreschi, académico y director del Departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos de la Universidad Católica, quien ha investigado la contaminación de alimentos por productos químicos que migran desde contenedores plásticos donde se almacenan.

El investigador agrega que "si bien hacen falta estudios toxicológicos para saber si las cantidades halladas por el estudio del agua potable tienen efectos sobre la salud humana, definitivamente no es bueno estar comiendo plástico, sobre todo considerando que el efecto puede ser acumulativo en el tiempo".

El endocrinólogo Scott Belcher, del Centro para la Salud Humana y el Medio Ambiente de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, dijo que "no hay estándares internacionales sobre niveles de seguridad para el consumo de microplásticos y es poco probable que las bajísimas concentraciones de microfibras plásticas encontradas sean tóxicas".

Sin embargo, agrega: "La situación es más compleja". Esto, explica, porque los plásticos son una mezcla de numerosos químicos, muchos de los cuales migran al ambiente. Al acumularse en el agua estos pueden transferirse y acumularse en cualquier organismo que los consuma, desde plancton hacia arriba. "Estos químicos tóxicos se acumulan en su cuerpo y pueden bioamplificarse a través de la cadena alimenticia, convirtiéndose en un real problema en los océanos del mundo". Cada año más de 8 millones de toneladas de plástico van a parar a los mares del planeta.

No obstante, los científicos a cargo de la investigación advierten que si el plástico está en el agua, también se encuentra en la comida y el problema podría empeorar teniendo en cuenta que no hablamos de una sustancia biodegradable. El plástico se descompone en partículas más pequeñas, tanto que podrían atravesar nuestro organismo y alojarse dentro del cuerpo.

Bebiendo basura.

La generación de plástico en nuestro planeta es abismal. Un estudio publicado en julio en Science Advances estima que en el mundo se han producido 8.300 millones de toneladas métricas de plástico virgen desde los años 50. Y que de todo el plástico que se desechó en 2015, 79% fue a parar a vertederos o al ambiente.

Belcher sostiene que "lo más inquietante es que hemos creado un planeta que está tan contaminado con plástico, que ahora estamos bebiendo nuestra propia basura".

Y su presencia en nuestro vaso de agua tiene un origen tan cercano como la ropa que nos abriga, la pintura que reviste nuestros hogares o los productos cosméticos que utilizamos para cuidar nuestra piel o lavarnos los dientes. De ahí que el informe de Orb Media hace un llamado a que personas, empresas y gobiernos reduzcan el uso de plástico.

"La única forma de mantener el plástico fuera del aire, el agua y el suelo es repensar radicalmente su diseño, usos, venta y eliminación. Hay mucho que hacer para lograrlo", concluye el informe.

CLAVES.

1 - Era

El plástico está presente en todo lo que nos rodea: la ropa, los celulares, los embalajes de los alimentos que consumimos. El plástico nos rodea y el estudio plantea que estamos viviendo en la "Era del plástico".

2 - Cifras.

En 2017, las muestras tomadas de agua para el estudio arrojaron que en EE.UU. el 94% contenía trazas de plástico, ubicándolo como lo más contaminado, mientras que en Europa el 72% de las muestras tenía plástico.

3 - Riesgo.

Los investigadores aseguran que uno de los problemas radica en que dentro de la industria no hay un acuerdo de cómo prevenir este tipo de contaminación y se echan la culpa unos a otros.

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