"ÍNDICE DE ADAPTACIÓN GLOBAL"

Preparados contra el cambio climático

Un estudio mundial ubicó a Uruguay como el segundo país de América Latina que mejor lo enfrentará.

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Suelo afectado por la sequía. Foto: Archivo El País

El "Índice de Adaptación Global" (ND-GAIN) desarrollado por la Universidad Notre Dame en Estados Unidos tiene a Uruguay como el segundo país mejor preparado de Latinoamérica para resistir los efectos del cambio climático, y el número 45 a nivel mundial, de un total de 180 países analizados.

El ranking a nivel mundial es liderado por Nueva Zelandia, seguido de Noruega, Dinamarca, Reino Unido y Alemania. Los cinco peores evaluados son la República Democrática del Congo, Sudán, la República Centroafricana, Chad y Eritrea.

A nivel latinoamericano, Uruguay se ubica en segundo lugar, detrás de Chile (puesto 30 a nivel mundial). Otros países de la región aparecen más abajo, como Brasil en el puesto 71, México en el 68, Argentina en el 82, Perú en el 85 y Paraguay en el 92.

ND-GAIN es una medición que incluye datos que van desde 1995 hasta 2014, generando un ranking anual. Mide dos parámetros clave: "vulnerabilidad", o la exposición y capacidad de un país de adaptarse a los efectos negativos del cambio climático, y "preparación", o la capacidad de potenciar inversiones y convertirlas en acciones de adaptación al nuevo escenario.

"El bajo valor de vulnerabilidad y el alto score en preparación ubican a Uruguay" en un lugar favorable en el Índice ND-GAIN", indica el informe. "Aún hay desafíos hacia una correcta adaptación, pero Uruguay está bien posicionado para lograrlo. Es el país N° 52 entre los menos vulnerables y el N° 47 más preparado para enfrentar el cambio climático, agrega el documento.

Para el estudio los analistas contemplaron detalles vinculados a los alimentos y evaluaron en qué medida los países eran dependientes de la importación de productos alimenticios. Asimismo, en este rubro, estudiaron la capacidad de la agricultura, la desnutrición infantil y la población rural.

En cada uno de estos aspectos el índice midió la evolución del país entre 1995 y 2014. En el segmento rural population, fue donde Uruguay quedó peor representado, a raíz de una baja en la población de forma sostenida a lo largo de las últimas décadas.

Además, el ranking estudió aspectos del agua, la salud, servicios medioambientales, calidad de vida humana e infraestructura. En cada una de estas categorías relevaron distintos aspectos prácticos que ofrecen una imagen acabada de si los países están o no preparados para enfrentar los desafíos que podría traerle el clima en los próximos años.

En la larga lista de elementos estudiados por cada categoría hay tres que el ranking destaca con color rojo en el apartado previsto para Uruguay; este color aparece junto a la inscripción Denotes worst scores (indica las peores mediciones).

Los tres elementos que aparecen en este color son "biomas o áreas protegidas", en referencia al porcentaje de áreas que tienen una protección especial en relación al resto del territorio nacional trabajado por el hombre; "concentración urbana", que se disparó en los últimos 10 años en coincidencia con la despoblación rural; y "rutas pavimentadas", que refleja la capacidad de adquirir y desplegar mejoras en el transporte, especialmente en lo referente a las áreas rurales. Este rubro se mantuvo sin cambios desde 1994, según el informe de la Universidad Notre Dame.

Efectos en los humanos.

"No se trata solo de los osos polares y el derretimiento de los casquetes de hielo. Se trata de nuestras familias; de nuestro futuro".

Con estas palabras, la administradora de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de EE.UU., Gina McCarthy, presentó este lunes en la Casa Blanca otro informe que recoge los efectos que el cambio climático tendrá sobre la salud de las personas.

En concreto, advierte que junto al aumento de la contaminación del aire, el agua y los alimentos, habrá una mayor ocurrencia de enfermedades propagadas por mosquitos y otros vectores, así como temporadas más largas de alergias y miles de muertes por eventos climáticos extremos, como olas de calor o sequías.

También se verá afectada la salud mental de la población, consideran los especialistas.

"No poder respirar bien es una de las experiencias más aterradoras" para las personas, dijo Vivek Murthy, director general de Salud Pública, quien agregó que el informe permite cuantificar mejor "la gran cantidad de vías a través de las cuales el clima afecta la salud".

Por ejemplo, las inundaciones derivadas de las tormentas cada vez más intensas no causarán solo daño por sí mismas, sino que también contribuirán a la expansión de enfermedades vinculadas al agua, como el cólera. (Fuente: EL MERCURIO/GDA)

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