NUTRICIÓN

Nutricionista enseña a rejuvenecer la piel con la alimentación

En su libro "Piel más joven en 28 días", Karen Fischer sostiene que la clave está en eliminar de la dieta los productos que potencian el envejecimiento.

Una vida saludable se logra con el ejercicio diario y una buena alimentación. Archivo El País.

  •  
mar may 13 2014 16:18

Por lo general, las dietas propuestas por los nutricionistas apuntan a eliminar el exceso de kilos, mejorar la salud y disminuir la posibilidad de que males como la hipertensión, diabetes o problemas cardíacos afecten a una persona. Sin embargo, una adecuada alimentación también puede tener un positivo impacto en la piel.

Así lo plantea Karen Fischer en su libro "Younger skin in 28 days" ("Piel más joven en 28 días"), donde sostiene que gastar dinero en costosos productos de belleza en realidad no tiene sentido, si quien se los aplica no pone atención a los alimentos que se lleva a la boca.

Claro, porque según la nutricionista en el mercado existen muchos productos que son directamente culpables no sólo del envejecimiento prematuro, que también de la decoloración, de la aparición de líneas profundas y de la flacidez de la piel.

Se trata de los denominados "productos de glicación avanzada", que hoy los dermatólogos consideran como los más importantes impulsores del envejecimiento.

Uno de ellos es el azúcar, pero Fischer también habla de otros como las carnes rojas, los lácteos y los alimentos procesados.

De esta manera, la clave para quitarse años de encima estaría en disminuir el consumo de los productos antes mencionados y aumentar aquellos que naturalmente favorecen la salud de la piel, como frutas y vegetales de colores oscuros, las legumbres y los cereales integrales.

"Comer los alimentos correctos proporciona a tu piel los nutrientes que necesita para producir colágeno, combatir la glicación avanzada, y verse más joven y saludable", afirma la nutricionista.

Pero no todo está en el tipo de alimentos que se ingieren, sino que también en la forma en que son preparados, ya que -según afirma Fischer- freírlos, asarlos, pasteurizarlos o ahumarlos aumenta su impacto en el envejecimiento. Así, sus recomendaciones son:

- Cocerlos lentamente y a bajas temperaturas para evitar que se oscurezcan, en especial los alimentos que son ricos en proteínas y grasas. Agregar algún líquido es de mucha utilidad.

- Marinarlos en limón, sobre todo la carne y el pescado, antes de cocinarlos.

- Aliñarlos con especies como cúrcuma, comino, jengibre, clavo de olor y canela.

- Utilizar vinagre de manzana que, según algunos estudios, disminuye los niveles de azúcar en la sangre.

La dieta de 28 días

En su libro, Karen Fischer propone una dieta con la que -asegura- en sólo algunas semanas no sólo se logra que la piel se vea más joven, sino que además ayuda a disminuir la celulitis, eliminar arrugas, combatir la resequedad, evitar el daño solar; y mejorar el acné, las manchas que aparecen con la edad y la hiperpigmentación, entre otros beneficios.

El régimen de la nutricionista tiene una duración de 28 días, ya que ése es el tiempo que se demora el organismo en producir nuevas células en las capas más profundas de la piel y que éstas lleguen hasta la superficie.

La dieta comienza con tres días de desintoxicación, en los que hay que evitar el consumo de carnes y la ingesta de cafeína, y aumentar el de frutas y vegetales ojalá crudos. Posteriormente se debe comenzar con un patrón de alimentación saludable, en el que se puede reintroducir la cafeína, pero en cantidades pequeñas, el pollo y el pescado. Los lácteos, el azúcar y el alcohol están prohibidos.

Fischer recomienda tomar un buen desayuno, y llenar la mitad de los platos del almuerzo y cena con vegetales, ¼ de proteínas (pollo, pescado, legumbres) y ¼ de carbohidratos (papas, arroz basmati, quínoa o espelta).

Para los postres, la nutricionista sugiere frutas ricas en antioxidantes como granadas, guayabas, plátanos, papayas o frutos rojos.

Asimismo, aconseja beber diariamente ocho vasos de agua -los que pueden ser reemplazados por té de hierbas o jugos de vegetales frescos- y tomar suplementos de Omega 3, calcio, cromo, magnesio, manganeso, zinc, y vitaminas D, C, B3 y B6. También sugiere beber todos los días un jugo de arándanos o cerezas.

Comentarios
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)
user-photo
Si no puedes leer la imagen de validación haz clic aquí
Pulse aquí para volver a la versión mobile.