SALUD

Mitos y verdades sobre el agua

Recomiendan leer qué minerales tiene cada botella y si es de vidrio mejor.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: Pixabay

Al agua no se le pueden atribuir propiedades curativas, siempre es "liviana", el plástico en que se embotella no tiene contaminantes... son algunas de las certezas con las que los expertos desmontan los falsos mitos sobre este elemento.

Con motivo de la celebración hoy, día 22, del Día Mundial del Agua, expertos de la Universidad Abierta de Cataluña (noreste de España) explicaron que hay creencias populares de todo tipo, algunas ciertas pero muchas otras falsas.

"Al agua no se le pueden atribuir propiedades curativas", aseguró la bióloga y profesora de los Estudios de Salud, Alicia Aguilar, que señala que agua "hay de muchos tipos" (de la canilla, embotellada, de baja mineralización, etc.) y cada una tiene sus características, que pueden contribuir o no a algunas funciones orgánicas.

Las aguas de elevada mineralización —como las cálcicas o hipersódicas— pueden ser, por ejemplo, desaconsejables en casos de problemas renales, cálculos, hipertensión o para los bebés, y las fluoradas, en cambio, pueden ser recomendables para la protección dental, señaló la bióloga.

La dureza del agua suele ser otro aspecto controvertido. La bioquímica Carmen Carrión, explica que la dureza está condicionada por la cantidad de iones en disolución, "sobre todo de calcio y magnesio".

Desde el punto de vista del consumo humano, diferentes informes publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) no han encontrado pruebas científicas de que sea perjudicial para la salud.

Carrión solo puntualiza que las aguas duras son menos recomendables para las personas con alteraciones cutáneas y que en algunos casos "pueden provocar eccemas". El nivel de dureza o mineralización, además, puede influir en el sabor del agua, apunta.

Por otra parte, "el agua envasada", añade la bióloga, "no es estéril, no garantiza cero microorganismos de origen. Lo que asegura, por medio de unos controles muy estrictos, es que no haya patógenos".

Los expertos recuerdan que las etiquetas de los envases tienen que informar de la procedencia del agua y del tipo (mineral natural, preparada, etc.) del nombre de la empresa, fecha de consumo preferente y recomendaciones de conservación, entre otras cosas.

El público asimismo debería consultar estos parámetros para descartar sorpresas.

Aguilar puntualizó además que a una clase de agua no se le puede atribuir una cualidad propia que es característica del agua en general, "como agua liviana, porque todas lo son".

Envases.

Otro mito que Aguilar desmonta es que el agua envasada en botellas tanto de plástico como de vidrio está libre de contaminantes, aunque ella recomienda el vidrio "porque es un material fácil de limpiar, que se puede desinfectar, lavar a elevadas temperaturas y, por tanto, reutilizar, y es un material más sostenible para el medio ambiente".

Sobre las botellas de aluminio que usan los deportistas para transportar el agua, la bióloga indica que "son una buena opción, porque este material es ligero, no deja pasar la luz y es bastante resistente a los golpes", aunque hay expertos que recomiendan comprobar que el bidón tenga recubrimiento interior para que el aluminio no esté en contacto con el agua y se eviten posibles migraciones de sustancias que puedan ser un riesgo para la salud.

Por otra parte, los especialistas advierten que hay "acciones humanas cotidianas que pueden afectar la calidad del agua e incrementar los costes de depuración del agua residual. Así lo dijo Hug March, experto en gestión urbana del agua.

La primera práctica nociva, según este investigador, es arrojar por la pileta de la cocina el aceite u otras grasas que se utilizan para freír.

"Pequeñas cantidades de aceite pueden afectar la calidad de grandes cantidades de agua y encarecer el proceso de tratamiento en las plantas de depuración", advirtió March, que pide que el aceite usado se lleve en recipientes al centro de recolección, igual que los medicamentos que ya no se utilizan no deben arrojarse por el lavabo y deben ser llevados a farmacias.

Ayer el relator especial de la ONU instó a los países a trabajar juntos para garantizar el derecho humano al agua y al saneamiento para todas las personas en el mundo.

CLAVES.

1 - Tipos

Las aguas con mucho calcio o mucho sodio pueden ser desaconsejables en casos de problemas renales, cálculos, hipertensión o para los bebés, y las fluoradas, en cambio, pueden ser recomendables para la protección dental, señalan especialistas.

2 - Envase.

Recomiendan las aguas que vienen en envases de vidrio porque es un material fácil de limpiar, que se puede desinfectar, lavar a elevadas temperaturas y, por tanto, reutilizar, y es un material más sostenible para el medio ambiente.

3 - Riesgo.

Destacan los envases de aluminio que se usan en deporte pero piden comprobar que tengan recubrimiento interior para que el aluminio no esté en contacto con el agua y se eviten posibles migraciones de sustancias que puedan ser un riesgo para la salud.

BUENAS INTENCIONES

Ayuda. Apoyo para los más pobres

El experto pidió un marco que esté basado en los derechos humanos, que dé prioridad a los proyectos que benefician a los más pobres y a los más desventajados y que apoye a los países.

Derecho. Un llamado a la cooperación

El relator especial sobre el derecho al agua y al saneamiento, Léo Heller, destacó el papel clave que desempeña la cooperación al desarrollo a la hora de convertir en una realidad el acceso a este derecho.

Esperanza. Países en vías de desarrollo

 “La cooperación al desarrollo es un elemento crucial en la financiación de los servicios en muchos países en vías de desarrollo y parece aumentar” paulatinamente, indicó el relator Léo Heller.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)